Renta, listas de espera y demografía dibujan un mapa desigual, con Madrid, Cataluña y Baleares por encima del 30%

 Sala de espera de un centro de salud. ¿Por qué nos hacemos un seguro de salud? Los factores en cada comunidad
Sala de espera de un centro de salud.


La implantación del seguro médico privado en España no se explica por una sola variable. El cruce entre la proporción de población asegurada, las listas de espera sanitarias, la población flotante y el PIB per cápita muestra un mapa autonómico con fuertes contrastes. En algunos territorios coinciden mayor renta, presión turística o demográfica y demoras sanitarias relevantes. En otros, sin embargo, las listas de espera son elevadas (cabe recordar que los datos de listas de espera a diciembre de 2025 no son reconocidos como fiables por el Ministerio de Sanidad, que los recopila aclarando que no hay criterios homogéneos de medida entre comunidades) o la población vinculada es importante, pero la contratación de seguro privado se mantiene por debajo de la media.

El 26% de la población española cuenta con seguro médico, según la Memoria Social del Seguro 2025. Por comunidades, Madrid lidera el mapa, con un 40,8%, seguida de Ceuta (37,3%), Cataluña (33,7%), Baleares (32,8%) y Melilla (30,4%). En el extremo contrario se sitúan Navarra (13,2%), Murcia (14,1%), Cantabria (14,7%), Extremadura (16,8%), Galicia (18,2%), Castilla-La Mancha (19,1%) y La Rioja (19,3%).

La renta por habitante añade una capa relevante al análisis. Madrid, País Vasco, Navarra, Cataluña, Aragón, Baleares y La Rioja superan la media española de PIB per cápita, situada en 32.633 euros en 2024. Sin embargo, tampoco este factor explica por sí solo la contratación privada: País Vasco y Navarra están entre los territorios con mayor PIB por habitante, pero su proporción de población con seguro médico queda lejos de Madrid, Cataluña o Baleares. La lectura debe hacerse, por tanto, como una combinación de factores económicos, asistenciales, territoriales y demográficos, sin establecer causalidades directas.

Andalucía presenta una combinación de presión asistencial y baja renta relativa. La proporción de población con seguro médico se sitúa en el 23,2%, por debajo de la media nacional. Su PIB per cápita fue de 24.542 euros en 2024, también inferior al promedio español. La comunidad figura entre los grandes destinos turísticos y el estudio de población flotante estima un aumento medio de población del 1,6% por turismo, con mayor intensidad entre junio y septiembre, cuando alcanza el 2,7%. En listas de espera, Andalucía registra 199.950 pacientes pendientes de cirugía, una tasa de 23,51 por cada 1.000 habitantes y 173 días de espera media quirúrgica. En consultas externas, suma 852.889 pacientes, 100,27 por cada 1.000 habitantes y 136 días de demora. Es uno de los territorios donde coinciden volumen turístico, alta carga asistencial y demoras significativas, aunque sin una penetración del seguro privado por encima de la media.

Aragón tiene un 23,8% de población con seguro médico, por debajo del dato nacional, pese a contar con un PIB per cápita de 36.699 euros, superior a la media española. El estudio de población flotante no la sitúa entre los grandes polos turísticos por volumen absoluto, pero sí refleja una elevada población ocasional en municipios pequeños, equivalente al 101,4% de la población residente. En cirugía, registra 25.783 pacientes, 18,71 por cada 1.000 habitantes y 132 días de espera media. En consultas, suma 124.482 pacientes, 90,33 por cada 1.000 habitantes y 138 días. Aragón muestra que una renta por habitante elevada y una presión territorial estacional importante no implican necesariamente una alta penetración del seguro médico.

Asturias alcanza un 20,3% de población con seguro médico, por debajo de la media española. Su PIB per cápita fue de 29.660 euros, también inferior al promedio nacional. La población flotante turística se concentra principalmente entre julio y septiembre, mientras que el resto del año se mantiene más estable. En cirugía, registra 22.402 pacientes, 22,12 por cada 1.000 habitantes y 91 días de demora media. En consultas externas, la presión es mayor: 116.483 pacientes, 115,03 por cada 1.000 habitantes y 103 días de espera. Asturias muestra una carga relevante en consultas y una tasa quirúrgica alta, pero con una penetración del seguro privado moderada.

Baleares es uno de los casos más singulares. La proporción de población con seguro médico asciende al 32,8%, claramente por encima de la media nacional. Su PIB per cápita, de 36.093 euros, también supera el promedio español. Al mismo tiempo, es el territorio con mayor intensidad turística relativa: el estudio estima una variación media de población del 16% por turismo y picos de hasta el 36,5% en julio y agosto. Sin embargo, sus listas de espera no se encuentran entre las más tensionadas del conjunto autonómico. Registra 17.075 pacientes quirúrgicos, 13,62 por cada 1.000 habitantes y 105 días de espera media. En consultas, suma 90.670 pacientes, 72,30 por cada 1.000 habitantes y 71 días de demora. En este caso, el peso del seguro privado debe leerse junto a la renta, la insularidad, la estacionalidad, la estructura turística y la disponibilidad de oferta sanitaria privada, más que como una respuesta directa a la demora pública.

Canarias combina un 22,8% de población con seguro médico, presión turística elevada y una demora destacada en consultas. Su PIB per cápita fue de 25.861 euros, por debajo de la media española. El estudio de población flotante estima un aumento medio del 12% durante todo el año, con una presión turística sostenida y no limitada al verano. En cirugía, registra 32.131 pacientes, 14,59 por cada 1.000 habitantes y 106 días de espera media, cifras que no la sitúan entre las comunidades más tensionadas en este indicador. En consultas externas, sin embargo, alcanza 143.744 pacientes, 65,25 por cada 1.000 habitantes y 162 días de espera media. La presión aparece más vinculada a la atención especializada ambulatoria que a la cirugía.

El mapa del seguro de salud español guarda grandes contrastes.


Cantabria es uno de los principales contraejemplos frente a una lectura lineal. La comunidad tiene una de las menores proporciones de población con seguro médico, con un 14,7%, pese a contar con un PIB per cápita de 29.893 euros, más alto que el de varias comunidades con más seguro. El estudio de población flotante la identifica como el territorio con mayor porcentaje de población vinculada no residente, un 33%, y con una población ocasional del 72,2% sobre la residente en municipios pequeños. En cirugía, presenta 14.490 pacientes, 24,92 por cada 1.000 habitantes, la tasa más alta del conjunto autonómico, y 137 días de espera media. En consultas, los datos son más contenidos: 37.331 pacientes, 64,20 por cada 1.000 habitantes y 61 días. Su caso muestra que una alta población vinculada y una elevada tasa quirúrgica no implican necesariamente una mayor contratación privada.

Castilla-La Mancha registra un 19,1% de población con seguro médico y un PIB per cápita de 26.291 euros, por debajo de la media nacional. El informe de población flotante apunta a incrementos leves en primavera y otoño, y a descensos en julio y agosto por las salidas de residentes. La población ocasional en municipios pequeños se sitúa en el 69,8% sobre la residente. En cirugía, contabiliza 36.260 pacientes, 18,06 por cada 1.000 habitantes y 92 días de espera media. En consultas, presenta 52.788 pacientes, 26,29 por cada 1.000 habitantes y 64 días. Se trata de una comunidad con presión territorial localizada y una lista quirúrgica intermedia, pero sin un desarrollo elevado del seguro privado.

Castilla y León tiene un 21,2% de población con seguro médico y un PIB per cápita de 30.887 euros, por debajo de la media española, aunque por encima de varias comunidades con menor aseguramiento. El estudio de población flotante refleja una población vinculada no residente del 27,9%, una de las más elevadas, y una población ocasional del 105,2% sobre la residente en municipios pequeños. Pese a esta presión territorial, sus listas quirúrgicas se sitúan en niveles más contenidos que en otras comunidades: 24.786 pacientes, 10,57 por cada 1.000 habitantes y 87 días de espera media. En consultas, suma 185.112 pacientes, 78,93 por cada 1.000 habitantes y 102 días. Castilla y León evidencia que una fuerte población ocasional o vinculada no se traduce necesariamente en una mayor tasa quirúrgica ni en una elevada penetración del seguro privado.

Cataluña es uno de los territorios donde más claramente coinciden varios de los factores analizados. El seguro médico alcanza al 33,7% de la población, por encima de la media nacional. Su PIB per cápita, de 37.477 euros, también supera ampliamente el promedio español. La comunidad se sitúa entre los principales destinos turísticos y el estudio estima un incremento medio de población del 2,2% por turismo, con mayor intensidad entre mayo y octubre. En cirugía, registra 197.768 pacientes, 24,84 por cada 1.000 habitantes y 142 días de espera media. En consultas, suma 509.602 pacientes, 64 por cada 1.000 habitantes y 120 días de demora. Cataluña combina alta penetración del seguro privado, renta elevada, presión turística relevante y listas quirúrgicas elevadas, aunque los datos no permiten afirmar que uno de esos factores sea causa directa de los otros.

Comunidad Valenciana presenta una situación compleja. El seguro médico alcanza al 22,5% de la población, por debajo de la media nacional. Su PIB per cápita, de 27.626 euros, también se sitúa por debajo del promedio español. El estudio de población flotante le atribuye la mayor población ocasional sobre residente en municipios pequeños, con un 120,9%, y una población vinculada no residente del 28,9%, la segunda más alta. Además, la estimación turística apunta a un incremento medio de población del 2,1%, con mayor intensidad entre mayo y octubre, cuando llega al 3,8%. Pese a ello, la lista quirúrgica es baja en términos relativos: 51.600 pacientes, 9,91 por cada 1.000 habitantes y 88 días de espera media. En consultas, la presión aumenta: 434.023 pacientes, 83,35 por cada 1.000 habitantes y 95 días. La comunidad soporta una presión demográfica importante, pero esta no se refleja de forma proporcional en la lista quirúrgica ni en una penetración del seguro superior a la media.

Extremadura combina baja penetración del seguro médico, baja renta relativa y listas de espera relevantes. La proporción de población asegurada se sitúa en el 16,8% y su PIB per cápita fue de 25.224 euros, por debajo de la media española. El estudio de población flotante apunta a incrementos en primavera, otoño y agosto, y a una población ocasional del 59% sobre la residente en municipios pequeños. En cirugía, registra 22.404 pacientes, 21,96 por cada 1.000 habitantes y 135 días de espera media. En consultas, suma 92.290 pacientes, 90,46 por cada 1.000 habitantes y 112 días. Extremadura presenta una presión asistencial significativa, tanto quirúrgica como en consultas, pero sin una penetración alta del seguro privado.

Galicia tiene un 18,2% de población con seguro médico y un PIB per cápita de 30.191 euros, por debajo de la media nacional. El informe estima un incremento turístico medio del 0,4%, con un máximo del 1,7% en agosto, y una población vinculada no residente del 26,9%. En cirugía, registra 49.554 pacientes, 18,82 por cada 1.000 habitantes y 73 días de espera media. En consultas, suma 205.248 pacientes, 77,94 por cada 1.000 habitantes y 63 días. Galicia presenta presión demográfica vinculada y actividad turística estacional, pero sus tiempos medios de espera son relativamente moderados en comparación con otros territorios y la penetración del seguro médico se mantiene por debajo de la media.

La Rioja aparece con un 19,3% de población con seguro médico, pese a tener un PIB per cápita de 34.125 euros, superior a la media nacional. El estudio de población flotante estima un incremento medio de población del 0,5%, con mayor intensidad en agosto, cuando llega al 1,4%, y una población ocasional del 66,2% sobre la residente en municipios pequeños. En cirugía, registra 7.822 pacientes, 23,80 por cada 1.000 habitantes y 78 días de espera media, una tasa alta con una demora media no especialmente elevada. En consultas, presenta 8.481 pacientes, 25,81 por cada 1.000 habitantes y 32 días, una de las situaciones más contenidas. Su perfil muestra que una renta por habitante por encima de la media tampoco garantiza una mayor penetración del seguro médico.

La contratación de seguros de salud en España tiene muchas variables.


Madrid lidera la proporción de población con seguro médico, con un 40,8%, y también el PIB per cápita autonómico, con 44.749 euros por habitante. Sin embargo, no presenta las mayores demoras quirúrgicas. El estudio de población flotante la sitúa entre las comunidades con más población vinculada no residente en términos absolutos y describe incrementos de población de enero a mayo y de octubre a diciembre, con descenso en verano por las salidas de residentes. En cirugía, registra 80.525 pacientes, 11,23 por cada 1.000 habitantes y 50 días de espera media, uno de los mejores datos entre los grandes territorios. En consultas, en cambio, concentra 965.548 pacientes, 134,69 por cada 1.000 habitantes y 68 días de espera. La situación madrileña indica que la alta contratación de seguro médico debe interpretarse junto a factores económicos, urbanos y de disponibilidad de oferta sanitaria privada, aunque los datos analizados no permiten medir el peso concreto de cada variable.

Murcia presenta una de las menores proporciones de población con seguro médico, con el 14,1%, y un PIB per cápita de 26.944 euros, por debajo de la media nacional. El estudio de población flotante estima un incremento turístico medio del 0,4%, estable durante el año, y destaca su peso en población vinculada y temporal, especialmente por el sector agrario. La lista quirúrgica alcanza 34.197 pacientes, 21,52 por cada 1.000 habitantes y 103 días de espera media. En consultas, registra 112.064 pacientes, 70,53 por cada 1.000 habitantes y 89 días. Murcia muestra presión asistencial relevante, sobre todo quirúrgica, pero sin una correspondencia directa con una mayor contratación de seguro privado.

Navarra tiene la menor proporción de población con seguro médico, con un 13,2%, pese a contar con uno de los PIB per cápita más altos de España, 39.096 euros. El informe estima un incremento turístico leve, del 0,4% de media, con mayor intensidad en agosto, y una población vinculada no residente del 27%. En cirugía, registra 10.861 pacientes, 16,08 por cada 1.000 habitantes y 96 días de espera media. En consultas, la situación es más tensionada: 61.166 pacientes, 90,58 por cada 1.000 habitantes y 152 días de demora. Navarra muestra que ni una renta elevada ni una demora relevante en consultas implican necesariamente una mayor penetración del seguro médico.

País Vasco registra un 22% de población con seguro médico, por debajo de la media nacional, pese a tener el segundo PIB per cápita más alto, con 41.010 euros. El estudio de población flotante refleja variaciones turísticas muy leves, con incrementos o descensos del 0,1% según los meses. En cirugía, suma 24.069 pacientes, 10,81 por cada 1.000 habitantes y 64 días de espera media. En consultas, registra 75.612 pacientes, 33,96 por cada 1.000 habitantes y 49 días. Sus listas de espera se encuentran entre las más contenidas del conjunto autonómico, por lo que el peso del seguro médico no parece vinculado a una saturación asistencial en los indicadores analizados.

Ceuta debe analizarse con especial cautela por su menor tamaño poblacional y sus particularidades territoriales. La proporción de población con seguro médico alcanza el 37,3%, una de las más altas de España, pese a registrar un PIB per cápita de 23.070 euros, inferior a la media. El estudio de población flotante estima una disminución media de población turística en torno al 0,5% por las salidas de residentes. En cirugía, registra 931 pacientes, 12,12 por cada 1.000 habitantes y 94 días de espera media. En consultas, suma 4.383 pacientes, 57,04 por cada 1.000 habitantes y 72 días. La elevada presencia del seguro privado no parece explicarse por renta, presión turística ni listas especialmente altas, por lo que requiere una lectura territorial específica.

Melilla también requiere una lectura prudente por su tamaño y singularidad territorial. La proporción de población con seguro médico es del 30,4%, por encima de la media nacional, mientras que su PIB per cápita, de 21.118 euros, es el más bajo del conjunto analizado. El estudio de población flotante estima una disminución media del 0,4% por las salidas de residentes. En cirugía, registra 901 pacientes, 12,73 por cada 1.000 habitantes y 82 días de espera media. En consultas, tiene 938 pacientes, 13,26 por cada 1.000 habitantes y 16 días de demora, los datos más bajos del conjunto analizado. La elevada penetración del seguro privado no se corresponde con mayor renta ni con una presión asistencial alta en los indicadores disponibles.

El análisis autonómico muestra que la contratación de seguro médico privado no puede explicarse únicamente por las listas de espera, la población flotante o el PIB per cápita. En Cataluña coinciden renta elevada, presión turística, alta penetración aseguradora y listas quirúrgicas tensionadas. En Madrid y Baleares, la elevada contratación privada convive con una renta superior a la media, pero no con las peores listas quirúrgicas. En País Vasco y Navarra, la renta es alta y las listas no explican una gran expansión del seguro privado. Y en territorios como Cantabria, Extremadura, Murcia o Andalucía se observan indicadores asistenciales relevantes sin una penetración aseguradora superior a la media. La fotografía final apunta a una combinación de factores demográficos, territoriales, económicos y asistenciales que actúan de forma distinta en cada comunidad.
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