Fachada de un Centro de Salud.
La falta de reposición ante las
jubilaciones médicas y el retorno de los MIR extranjeros a sus países tras formarse en España asfixian a los centros de salud. El Sindicato Médico de Granada (Simeg) documenta una sobrecarga inasumible en las consultas,
especialmente en Atención Primaria, provocada por la carencia de planificación administrativa ante el retiro de la plantilla.
Tal y como denuncia el informe, las futuras jubilaciones dejan al descubierto las costuras de unos hospitales y consultorios que ya operaban con personal insuficiente. Vicente Matas, autor del informe del Simeg, recuerda que las autoridades centrales y autonómicas desoyeron las advertencias sindicales lanzadas ininterrumpidamente durante los últimos quince años. El documento certifica que ciertas especialidades carecen hoy de
médicos disponibles para garantizar el relevo. Esta escasez material responde a las bajas cuotas de formación iniciales y a la emigración de facultativos hacia países del entorno, destinos que ofrecen
mayor estabilidad contractual y mejoras retributivas.
Fuga de talento
El sistema pierde también a los profesionales foráneos que instruye en sus propios hospitales. Muchos de los médicos extranjeros que acceden al sistema MIR regresan a sus lugares de origen una vez terminan la especialidad, amparados frecuentemente por acuerdos internacionales y afectados por el cupo de extranjeros. El sindicato detalla que esta marcha crece de forma sostenida cada año, con salidas que rebasan los mil facultativos en convocatorias recientes. La estadística muestra que en la edición anterior hasta 2.266 graduados en universidades foráneas consiguieron plaza de formación, un volumen de capital humano que la
sanidad pública no retiene a posteriori para cubrir los huecos de sus jubilados.
Medidas de choque
La organización sindical demanda intervenciones estructurales y no parches temporales para frenar este déficit asistencial. Matas argumenta la urgencia de incrementar el número de plazas MIR en las áreas más castigadas y de blindar el empleo con mejores condiciones, asumiendo el retardo de los cuatro o cinco años que exige el periodo formativo. Para amortiguar el colapso inmediato, el Simeg plantea permitir e incentivar económicamente a los profesionales que soliciten de manera voluntaria prolongar su vida laboral, enfocando este esfuerzo en aquellas especialidades donde el recambio generacional es inexistente.
El desequilibrio constante entre los profesionales que abandonan la consulta por edad y los jóvenes que deciden marcharse frena en seco el relevo del sistema e hipoteca la
viabilidad de la atención sanitaria a corto plazo.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.