Ana Peiró, directora médica de Oncología de AstraZeneca España.
En el horizonte de la Medicina moderna, el
cáncer ya no se contempla únicamente como una sentencia, sino como un desafío que la ciencia aspira a desarmar. Bajo esta premisa, Ana Peiró, directora médica de
Oncología de
AstraZeneca España, dibuja un escenario, con el
'Proyecto cAncer Zero' como acicate, donde este paraguas de enfermedades dejaría de ser una amenaza letal para convertirse, en el peor de los casos, en una
condición crónica con la que se puede convivir.
No se trata solo de administrar fármacos, sino de orquestar un cambio de paradigma donde la salud se entienda como una inversión estratégica y no como un gasto. Y para ello, a ojos de Peiró, hacen falta marcos de reflexión como los que brinda esta iniciativa, capaz de establecer sinergias entre sociedades científicas, pacientes y expertos.
Desde el impulso de
programas de cribado -como el esperanzador
modelo de cáncer de pulmón en Galicia- hasta el uso de la biopsia líquida para leer los secretos del ADN en una gota de sangre, el objetivo es siempre el mismo: llegar antes. En un futuro prometedor, gracias a avances presentes como la
patología computacional y la Inteligencia Artificial, que permiten otorgar 'nombres y apellidos' a cada tumor. Peiró desgrana en esta entrevista los retos y las barreras, temporales y burocráticas, que aún quedan por sortear para aterrizar la innovación lo antes posible.
|
Entrevista a Ana Peiró, directora médica de Oncología de AstraZeneca España.
|
AstraZeneca tiene el firme objetivo de lograr que el cáncer deje de ser una amenaza de muerte. ¿Cómo articula el 'Proyecto cAncer Zero' esta ambición y qué papel juega la colaboración con sociedades científicas y pacientes en este ecosistema?
AstraZeneca tiene el objetivo de eliminar el cáncer como causa de muerte. Si no eliminar, que es muy ambicioso, sí hacerlo crónico, que sea una enfermedad crónica. Y eso lleva a acompañar a profesionales sanitarios, sociedades científicas y a pacientes desde la prevención, el diagnóstico precoz, el tratamiento y todo el manejo integral del paciente. El objetivo, aunque ha habido muchos avances en los últimos años, es conseguir que eliminemos esta enfermedad que afecta a muchísimos pacientes al año. El '
Proyecto cAncer Zero', en general, es un marco de reflexión en el que trabajamos conjuntamente con sociedades científicas, con pacientes, con cualquier actor que realmente tenga algo que decir en la patología del cáncer.
Hacemos un análisis de los avances que se han hecho, cómo se mejora la supervivencia y qué retos tenemos por delante como piezas clave en el tratamiento del cáncer. Desde AstraZeneca podemos influir haciendo campañas de concienciación de la enfermedad, identificación de síntomas, diagnóstico precoz y prevención, para que haya una visión global del paciente de principio a fin y todos podamos colaborar de alguna manera.
Ana Peiró, directora médica de Oncología de AstraZeneca España.
|
Los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) para 2026 estiman más de 300.000 diagnósticos en España, con una tendencia creciente hacia 2050. Ante este panorama, ¿cuáles consideran que son los pilares urgentes para que el sistema sanitario sea sostenible y eficaz?
Toda la intervención que hagamos en salud es una inversión estratégica más que un gasto. ¿Por qué digo esto? Porque al final, ser capaces de adelantar estos diagnósticos y de promover la salud evita consumos y gastos a posteriori. Los pilares fundamentales son la prevención y el diagnóstico precoz. Cuando eres capaz de diagnosticar o evidenciar esta enfermedad lo antes posible, el paciente está en estadios iniciales de la enfermedad, con un mejor pronóstico, con opciones terapéuticas dirigidas e incluso se podría hablar de curación.
Con la prevención, tanto primaria como de hábitos de vida, estamos reduciendo esos gastos añadidos a la evolución de la enfermedad. No solo el gasto farmacológico, sino los ingresos repetidos, diferentes intervenciones, el absentismo laboral, toda la patología social, la atención que necesitan de sus cuidadores... Al final, si somos capaces de identificar esas enfermedades cuanto antes mejor, y hay más potencial de curación, estamos haciendo mucho más sostenible el sistema. Importantísimo también es hacer que toda la parte de diagnóstico de precisión y de terapias individualizadas sea lo más accesible posible a todos los pacientes. La equidad es crítica para que todos los pacientes se diagnostiquen antes, se diagnostiquen mejor y tengan acceso a los mejores fármacos.
"Toda la intervención que hagamos en salud es una inversión estratégica más que un gasto".
|
En relación a la prevención, actualmente se estima que hasta el 50 por ciento de los casos de cáncer podrían evitarse actuando sobre factores de riesgo. Desde AstraZeneca, ¿cómo impulsan la concienciación sobre estos factores modificables más allá del tratamiento farmacológico?
Es importantísimo prevenir, concienciar y, sobre todo, asegurarnos de que estamos educando a todo el sistema sanitario sobre una serie de síntomas que, si eres capaz de identificar lo antes posible, deberías al menos consultar o ir al médico. Estamos colaborando con sociedades científicas, asociaciones de pacientes e incluso con autoridades reguladoras, para poner cerca de la sociedad todas esas campañas de concienciación, de prevención primaria y hábitos de salud, además de campañas de prevención secundaria de diagnóstico precoz. Tenemos un papel muy importante y mucha responsabilidad en dar a conocer esos síntomas e ir alineados, sobre todo, con los colectivos médicos.
Dentro del marco regulatorio del Código Cáncer Europeo, en consonancia con las estrategias nacionales del Sistema Nacional de Salud asociadas al cáncer, está también la puesta en marcha de iniciativas que permitan que esos pacientes estén lo mejor identificados y, luego, tratados dentro del sistema. Con todo eso, se podría reducir mucho la mortalidad asociada al cáncer si hacemos un diagnóstico precoz de los pacientes.
El programa de cribado de cáncer de pulmón en Galicia está mostrando resultados positivos mediante TAC de baja dosis. ¿Debería este modelo extenderse de forma progresiva al resto de comunidades autónomas para mejorar la supervivencia?
Estamos esperando los resultados de este programa piloto pero los primeros datos son muy positivos. El cáncer de pulmón es una patología en la que, si somos capaces de diagnosticarlo antes, evitamos mucha mortalidad, ya que la mayoría, hasta un 70 por ciento, se diagnostican en estadios avanzados o metastásicos en los que ya el tratamiento es paliativo. Estamos hablando de impactar directamente en la supervivencia de estas personas. En vez de tratamientos paliativos, hablamos de potencial curación.
El screening de cáncer de pulmón, a nivel del Código de Cáncer Europeo, está reconocido como costo-eficiente y, además, tiene un sistema relativamente fácil, que es el TAC de baja dosis, poco invasivo, y que, en poblaciones de riesgo permite realmente identificar a esos pacientes. Ya existen sistemas de cribado en otros tumores, siendo uno de los pilares fundamentales en los que estamos trabajando desde AstraZeneca junto a sociedades científicas y organismos reguladores. Necesitamos un programa de cribado en cáncer de pulmón por el impacto que tiene la supervivencia de estos pacientes.
Herramientas como la biopsia líquida y los nuevos biomarcadores están revolucionando precisamente esta detección temprana. ¿Cómo están facilitando estas tecnologías que los tratamientos sean menos agresivos y más eficaces?
La parte de biomarcadores es también un punto fundamental ya que nos permite no solo identificar el tipo de cáncer -el subtipo histológico-, sino también qué diana específica o alteración tiene ese tipo de tumor y, con eso, dar con el tratamiento más eficaz, consiguiendo mejores resultados y no dar un tratamiento quimioterápico para todos -con muchos efectos secundarios-. Por tanto disminuímos también todos esos efectos adversos, ya que vamos muy dirigidos a lo que queremos tratar.
Eso ahora mismo nos lo facilita la parte de determinación molecular y de biomarcadores. En concreto, la biopsia líquida, que es como un paso más y nos permite, de una manera muy sencilla, con un análisis de sangre en el que se pueden ver fragmentos de DNA circulante, hacer un diagnóstico precoz. También nos es muy útil para identificar la respuesta a ciertos tratamientos. Implantar de una manera sistemática ese tipo de iniciativas, nos permite, por una parte, identificar qué pacientes se pueden beneficiar mejor de un tratamiento concreto, y luego hacer una monitorización no invasiva o mínimamente invasiva, de cómo está respondiendo y si existe algún tipo de resistencia.
La digitalización y la patología computacional está permitiendo una medicina de precisión mucho más objetiva. ¿Qué importancia tiene para el oncólogo recibir nombre y apellidos tan detallados de un tumor hoy en día?
La patología computacional es la evolución de toda la parte de la Anatomía Patológica, de cómo identificar ese tipo de pacientes y hacer el tratamiento súper individualizado. Esto quiere decir que, cuando utilizamos una muestra, necesitamos saber lo máximo posible tanto a nivel histológico como molecular, e identificar si hay algún tipo de diana que nos permite hacer una Medicina personalizada.
La patología computacional está permitiendo aplicar nuevas tecnologías e Inteligencia Artificial a toda esta determinación genómica o molecular, haciendo que esté mucho más automatizado, intentando que haya poca subjetividad y que sea mucho más rápido el diagnóstico. Nos permite hacer incluso algoritmos de IA e identificar cómo van a responder a ciertos tratamientos.
Desde AstraZeneca también se está trabajando en reprogramar células inmunitarias directamente dentro del cuerpo del paciente. ¿Qué ventajas disruptivas ofrece este enfoque frente a las CAR-T tradicionales ex vivo?
Las CAR-T in vivo, hacia donde estamos también nosotros enfocando nuestras investigaciones, suponen el siguiente paso: ser capaces de meter también virus, nanopartículas, que vayan directamente a infectar los linfocitos y hacer que tengan memoria, programarlos para que puedan ir directamente a atacar ese tumor.
Es la misma técnica pero mucho más sencilla dentro del cuerpo humano, ya que no requiere tanta complejidad ni tanto tiempo en la elaboración, lo cual supone retrasos en el tratamiento. Se trata de intentar que tu propio sistema inmune sea capaz de eliminar esas células tumorales con una modificación genética pero en un procedimiento evolucionado como es in vivo.
Los anticuerpos biespecíficos actúan como un puente para dirigir el sistema inmunitario contra las células cancerosas. ¿En qué áreas terapéuticas, como por ejemplo el cáncer gástrico, veremos los mayores avances con este tipo de fármacos?
Los anticuerpos biespecíficos es otro modelo de inmunoterapia. Al final, el sistema inmune es crítico en la respuesta a los diferentes tumores. Un anticuerpo biespecífico es un anticuerpo monoclonal con dos uniones biespecíficas, es decir, es capaz de ir hacia dos dianas terapéuticas que hemos identificado que son críticas en la evolución de ese tumor o es capaz de poner en contacto una diana terapéutica, el propio tumor, con una célula inmune, que es la que va a atacar esas células tumorales.
Con ello, hacemos terapias mucho más dirigidas, ya que vamos directamente a las dianas específicas que queremos atacar o somos capaces de poner en común esa diana específica con la célula inmune que la va a atacar, siendo muy quirúrgicos a la hora de definir a qué célula específica queremos ir y evitando también esa toxicidad añadida a otras células. Ese tipo de terapias se utilizan en cáncer de pulmón y en tumores digestivos: tanto en cáncer gástrico como en hepatocarcinoma y cáncer de vías biliares. En breve veremos resultados.
Los pacientes con enfermedad avanzada siguen enfrentándose a desigualdades. Desde AstraZeneca, ¿qué medidas proponen para mejorar sus itinerarios asistenciales y asegurar que reciban la información adecuada?
Es muy importante trabajar conjuntamente e ir de la mano con sociedades científicas y con las propias asociaciones de pacientes para que, desde el principio, cuando tú como persona estás en tu casa e identificas algún síntoma, tengas ese conocimiento de lo que te puede estar pasando para acudir al médico o al especialista adecuado y que eso ponga en marcha todo el sistema y flujo de principio a fin. Hay muchas piezas entre medias, desde accesibilidad a los centros de salud, Atención Primaria bien formada que ponga en marcha un circuito de derivación al especialista para que llegue al hospital adecuado, comités multidisciplinares para que todas las especialidades trabajen en pos del centro del paciente...
Desde AstraZeneca tenemos la responsabilidad de educar y hacer visible todo este flujo de pacientes de principio a fin. Por ejemplo, con campañas de concienciación de la propia enfermedad o de las patologías que a veces no se conocen tanto o están ocultas, indicando cuáles serían los síntomas de alerta y la vía de llegada al sistema de salud. Trabajar de la mano con todo el ecosistema sanitario para acortar tiempos y facilitar el acceso a la innovación. Es muy importante que todo paciente, esté donde esté en España, tenga ese acceso igualitario y equitativo en todo su viaje por el sistema.
Existe una necesidad crítica de que los medicamentos aprobados en Europa lleguen a los pacientes españoles en el menor tiempo posible. ¿Qué barreras principales detectan actualmente y cómo pueden los ensayos clínicos ayudar a reducir esa brecha?
El proceso regulatorio de aprobación de los fármacos en investigación es muy estricto y riguroso, pero, una vez tenemos ya la aprobación europea, hay un informe que dice que España tarda hasta dos años en tener el acceso a esos fármacos en nuestro territorio nacional. Hay una parte que depende de la propia investigación, que sigue siendo larga y tediosa. De cada diez mil moléculas que se empiezan a investigar, solo una llega al mercado. Son tiempos muy largos, con mucha inversión. Y aquí toda la parte de nuevas tecnologías, como la IA, nos está ayudando a hacer diseños de estudios mucho más fáciles y rápidos, al poner en común muchos datos, y acortar tiempos.
En la parte regulatorias donde deberíamos también ser capaces de acortar las aprobaciones de estos medicamentos, estas nuevas indicaciones. La Agencia Española del Medicamento también ha hecho un gran esfuerzo para aprobar nuevos estudios. Solo el año pasado aprobó más de 900, de los cuales el 40 por ciento son en Oncología. Estamos todos alineados para que el acceso a la innovación sea lo más rápido posible, pero tenemos también que seguir trabajando en la parte del acceso a los fármacos en el territorio nacional, cuando ya tienen las aprobaciones y han demostrado una eficacia y una seguridad para los pacientes. Desde AstraZeneca trabajamos de la mano también con las autoridades regulatorias en facilitar ese proceso. Aportando realmente valor en salud al sistema sanitario, no solo en el coste de un fármaco, sino en todo lo que eso trae en cuanto a innovación y a mejora en los pacientes.
Aspecto del plató de Redacción Médica durante la entrevista a Ana Peiró.
|
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.