Ismael Ropero y María Jiménez.
La dirección y
gestión sanitaria, inevitablemente, está relacionada con personas de cierta edad con muchos años trabajados dentro del sector sanitario, y es extraño encontrarse en estos puestos a
profesionales jóvenes que no superan los 45 años. Pero, aunque sea más difícil verlo, eso no significa que no estén,
y mucho menos que no hagan una labor encomiable en sus puestos directivos. Todo esto encuadrado en un contexto en donde cada vez menos jóvenes quieren ocupar puestos de liderazgo en el Sistema Sanitario de Salud (SNS), y quienes prefieren priorizar s
u tiempo libre y evitar complicaciones antes que entrar en una carrera que, a veces, está "
poco reconocida".
María Jiménez, directora de Régimen Económico del Área de Salud de Llerena Zafra, es un claro ejemplo de que con esfuerzo y perseverancia se logran los objetivos. Comenzó en este puesto con 30 años -ahora tiene 36- y reconoce que, como gestora joven, le sorprendió enormemente descubrir cómo funciona "realmente" el sector sanitario. “
Al principio no ves las limitaciones, sino todas las posibilidades”, ha subrayado a
Redacción Médica.
De hecho, ha añadido que "muy pronto" se identifican los puntos de mejora, te enfrentas a los retos y "sientes" que puedes lograr grandes cambios en poco tiempo. "Con el paso del tiempo entiendes que los avances
llevan más dedicación de la esperada, pero aun así, logras acercarte a tus metas. Ahí radica, quizás, el valor de los gestores jóvenes: miramos las cosas desde otro ángulo y conseguimos resultados que parecían poco probables. Adaptarse no es fácil, pero
el verdadero logró está en conservar esa mirada diferente que impulsa la innovación y permite implantar nuevas herramientas y modelos organizativos”, ha subrayado a Redacción Médica.
Ser gestor sanitario joven dentro del SNS
Para llegar a este puesto, Jiménez ha tenido que demostrar su valía durante años participando en proyectos de distintos sectores, y desarrollar su carrera en el ámbito de la gestión sanitaria. Un sector que reconoce ser un
"desafió mayor" en comparación con otros campos. "Aunque no he encontrado obstáculos como tal, las oportunidades en este ámbito son más limitadas. He tenido la fortuna de
colaborar con excelentes profesionales, de quienes he aprendido y sigo aprendiendo, y que han confiado en mi para participar en proyectos de gestión sanitaria”, ha aseverado.
Lo que sí ha mencionado esta profesional es que, sobre todo al principio, sí que ha podido sentir dudas de algunos de sus compañeros porque haya una persona de su edad en un puesto tan importante. Pero demostrando su trabajo y valía, todas esas incognitas rápidamente se han desvanecido.
Diferencias generacionales en la gestión sanitaria
De hecho, ha aclarado que en una posición como la suya se evoluciona "muy rápido" por la cantidad de situaciones, personas y problemas que se deben resolver, y eso le ha hecho
adquirir "solidez" en muy poco tiempo. "Esa seguridad acaba transmitiéndose y, con ello, las
diferencias generacionales se reducen", ha aclarado.
Ismael Ropero es otro profesional con 39 años que empezó muy joven en la gestión sanitario. Desde hace tres años ocupa el puesto de director de Enfermería del Hospital General de Tomelloso desde hace tres años -actualmente tiene y reconoce que, desde su perspectiva de juventud, la gestión sanitaria es una “responsabilidad”, pero también una ilusión por transformar y mejorar el Sistema Nacional de Salud (SNS). "Creo que
la visión de los jóvenes aporta capacidad de adaptación, resiliencia, visión tecnológica y apertura a nuevas formas de trabajo. El sistema está en continua transformación, y la edad es un ‘hándicap’ importante a la adaptabilidad y transformación de dichos cambios", ha argumentado.
En el caso de Ropero, antes de llegar a su puesto actual, ya conocía bien la gerencia de la atención integrada de su centro, ya que estuvo rotando por casi todos sus servicios. "
Conocía el funcionamiento y a la mayoría de los profesionales. Además, en los últimos dos años antes de la dirección de Enfermería fui supervisor de CCEE y laboratorios, y eso hizo que fuese más fácil mi incorporación al puesto", ha resaltado.
"Nunca me había propuesto ser gestor sanitario"
Aun así, este profesional ha reconocido que
en su cabeza "nunca" ha estado ser director de Enfermería. "Siempre me he dedicado a trabajar duro y dar lo mejor de mí en cada sitio donde he trabajado. Un día me llamó el actual Gerente de la Gai de Tomelloso, que en aquella época era el director de Enfermería, para realizar una sustitución de la supervisora de Enfermería de Atención Primaria. Acepté y, desde ahí, empecé con mi carrera gestora", ha detallado.
En ese momento, este proofesional ya estaba supervisando a compañeros con una edad superior a la suya, y aprendiendo que lo que más quieren es "ser escuchados" y que les aportes soluciones a sus problemas, siempre, en la medida que se pueda. "En resumen, que s
e sientan lo que son: importantes. Una vez que comprendes eso, estos empiezan a confiar en ti y hace que todo funcione mejor", ha resaltado.
Por último, Ropero y Jiménez coinciden en que la gestión sanitaria, a veces, está "poco reconocida", y creen que se debería dar
más visibilidad a la carrera gestora y empezar a hacer cantera de profesionales jóvenes interesados en este ámbito. Para ello, es fundamental la formación y los programas de liderazgo con los que conseguir “motivar” a las nueva generaciones.
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