Recoge cómo mejorar prestaciones clave para estos pacientes



6 mar. 2013 10:48H
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Redacción. Madrid
La atención a pacientes crónicos forma parte de las agendas de prioridades de las administraciones sanitarias, debido al aumento de años en la esperanza de vida, al incremento de personas con pluripatología y, por consiguiente, a la mayor utilización de los recursos sanitarios y su repercusión en el gasto.

Marta Aguilera, presidenta de la Sedap.

La Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (Sedap), en el marco de sus fines como sociedad científica, ha analizado las experiencias al respecto, tanto las internacionales como las nacionales iniciadas en algunas comunidades autónomas, y ha elaborado un documento con propuestas y recomendaciones, desde el punto de vista de la organización y gestión de los servicios sanitarios, que pueden ser de utilidad y complementar la elaboración o implementación de las estrategias de atención a pacientes crónicos en los ámbitos estatal y autonómico.

Este documento se ha elaborado consensuando las diferentes perspectivas, conocimientos y  reflexiones de expertos profesionales sanitarios, gerentes de Servicios de Salud y gestores de centros sanitarios. Se ha concebido en el marco de la transformación que la organización sanitaria debiera abordar en el futuro inmediato. El documento de consenso ha sido patrocinado por MSD, sin que por ello haya influido en su contenido.

La estrategia consta de doce “acciones clave” que incluyen sesenta y tres líneas de actuación con sus correspondientes grados de factibilidad, que se recogen en cuatro bloques.

En primer lugar, prestaciones y servicios, enfocado principalmente a la homogeneización y actualización de la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud (SNS) y la elaboración de guías clínicas como marco de referencia para la atención por procesos; en segundo lugar, participación ciudadana y alianzas: orientado a la implicación del ciudadano y en el establecimiento de alianzas con otras administraciones, asociaciones, empresas, medios de comunicación social y, fundamentalmente, con servicios sociales debido a su gran importancia para la atención de los procesos crónicos; en tercer lugar, estructura, organización y gestión sanitaria: aborda el rediseño de la organización sanitaria, que abarca desde la modernización y adecuación de las  estructuras, la gestión clínica, la implicación de los profesionales, los contratos de gestión, los sistemas de incentivación y el cambio necesario de cultura organizativa para poderlo llevar a cabo.

Además, este bloque contiene otras dos acciones clave imprescindibles para el rediseño de la organización como son el marco de relación con los profesionales y la profesionalización del directivo: medidas estructurales, que facilitan la implementación de las anteriores como son la financiación, la formación, la investigación, los sistemas de información y evaluación y las tecnologías de la comunicación; y recomendaciones estratégicas sobre líneas de actuación C+I (comunes e innovadoras), proponiendo las que deberían ser comunes para todo el Sistema Nacional de Salud (SNS), con el fin de garantizar la equidad y posibilitar su seguimiento y evaluación, y aquellas que podrían tener un desarrollo autonómico según las estrategias y organizaciones regionales, dando valor al SNS por sus innovaciones.  Y un itinerario de implementación, definiendo las fases de desarrollo de la estrategia, identificando las líneas de actuación que pueden implementarse simultáneamente y aquellas que deben ser secuenciales.

Por último, se ha mencionado la importancia de una cultura de evaluación con transparencia y compartiendo los resultados, sean exitosos o no, por su valor para el buen hacer en el SNS, lo cual comprende: indicadores y criterios para el seguimiento y evaluación de la propia estrategia; y criterios para la evaluación económica de la estrategia, ya que actualmente no se dispone de este tipo de evaluación.

Tal y como ha señalado Aguilera, presidenta de la Sedap, “la atención a pacientes crónicos es una prioridad en las políticas sanitarias, debido a su tendencia alcista en las prevalencias y su importante repercusión en una mayor utilización de los servicios sanitarios y, consecuentemente, en el gasto. Este auge de sensibilización en las organizaciones sanitarias, tanto en los profesionales como en los gestores, puede llevar a implantar experiencias sin orden y concierto y originar una derivación de procesos desde la  atención hospitalaria  hacia atención primaria, con gran riesgo de frustración de los profesionales de ambos niveles asistenciales. Dada la preocupación creciente en dar contestación a estas necesidades de salud y vistas las experiencias que se están implementando en otros países, Sedap cree necesario establecer  acciones clave y recomendaciones desde el punto de vista de la planificación y gestión de los servicios sanitarios, teniendo en cuenta la visión de los clínicos”.

Así pues, el objetivo de este documento es definir una estrategia para la atención de los pacientes crónicos desde el punto de vista de la gestión, orientada a mejorar la organización de los servicios y la eficiencia de los recursos y complementaria a las estrategias que se están elaborando o implementando en los ámbitos estatal y autonómico, identificando y priorizando las acciones clave, estableciendo sus contenidos y fases de desarrollo, así como la secuencia de implementación de las mismas, desde su viabilidad en la situación actual, teniendo en cuenta las limitaciones tanto organizativas como económicas.

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