Jacobo Pardo, MIR.
Hay especialidades
MIR que se consideran poco atractivas y que terminan agotándose en la asignación de plazas más tarde que pronto. Los motivos pueden ir desde sus condiciones laborales hasta el propio contenido de la misma. Sin embargo,
Jacobo Pardo, médico, cree que hay otras disciplinas que se ubican al final de la tabla y que no son elegidas por el "desconocimiento" que se tiene sobre ellas, y señala a una clara perjudicada:
Oncología Radioterápica.
Pardo ha tenido la oportunidad de rotar en esta especialidad durante su último año de carrera de Medicina y
descubrir el abanico de posibilidades que brinda. "Estuve en Florida y comprobé que había muchos comités de tumores, e intentaban averiguar la mejor forma de atender al paciente de una manera muy individualizada", ha explicado a Redacción Médica.
Es más, este médico afirma que la especialidad no se centra únicamente en seguir protocolos o líneas de tratamiento, sino que ofrece el "reto intelectual" de
tener que "pelearse" con cada caso que se trata. Una forma de hacer Medicina que tiene como objetivo optimizar el tratamiento del paciente para que tenga el mayor beneficio con el menor riesgo posible.
Elegir Oncología Radioterápica en el MIR
Lo que siente Pardo por la Oncología es pasión, aunque durante la
etapa del PostMIR dudaba entre Oncología Médica o Radioterápica. Ni visitando los hospitales y conversando con los profesionales del servicio conseguía aclararse. Hasta que quedó a tomar un café con el padre de una amiga, que es oncólogo radioterápico, y
logró resolver todas sus dudas. "Me encantó ese concepto de centrarte en un caso individualizado e investigar cuál es la mejor manera de tratar al paciente sin tener que seguir una guía o protocolo, sino buscando maneras distintas", ha subrayado.
Como resultado de esa conversación, Pardo, con el número de orden
1.964, ha sido el primer médico en escoger Oncología Radioterápica en la asignación de plazas MIR 2026.
Lo hace por vocación y lamenta que haya compañeros que realmente no conozcan el potencial que ofrece. "Un buen oncólogo radioterápico
trata al paciente con cáncer, no a la patología en sí. Hay una gran diferencia. Esa predisposición,
esa parte más humana hacia las personas, fue uno de los motivos de mi elección", ha resaltado.
Tratamiento personalizado e investigación en Oncología Radioterápica
Además del alto grado de personalización y el componente humano de la especialidad, Pardo también destaca la parte quirúrgica que ofrece. "No la escogí por eso, aunque era un punto a favor", ha incidido, afirmando que, aunque es una parte pequeña, sirve para romper con la rutina de la consulta".
Tampoco hay que
olvidar la importancia de la investigación en esta disciplina. Y es que, según afirma Pardo, cada vez hay más inversión en Oncología y, por tanto, más posibilidades de que los especialistas puedan investigar y mejorar los tratamientos.
La "gran desconocida" en la asignación MIR 2026
Pero, a pesar de todas estas ventajas, Pardo ha aseverado que la Oncología Radioterápica e
s una gran desconocida. Prueba de ello es lo poco demandada que es durante la asignación de plazas MIR. En 2025, tal y como contamos en
Redacción Médica, se agotó con el número de orden 7.166, después de que se agotaran 28 especialidades antes que ella.
Ante esta situación, Pardo aboga por que
se le dé mayor visibilidad en las universidades y que los estudiantes de Medicina tengan la oportunidad de rotar en ella. De esta forma, mejorará su divulgación y los futuros aspirantes entenderán qué es lo que ofrece. "Hay cosas que se tienen que vivir para entender cómo son", ha concluido.
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