Mónica García, ministra de Sanidad.
Tal y como ya informó
Redacción Médica, el pasado mes de marzo la Comisión de Recursos Humanos del
Sistema Nacional de Salud (SNS) dio luz verde al programa formativo de la nueva especialidad MIR de
Medicina de Urgencias y Emergencias. Ahora, apenas diez días después, el
Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado el programa formativo de la especialidad, junto con los criterios de evaluación de los especialistas en formación y los requisitos de acreditación de las unidades docentes. La
evaluación continua y la
elevada exigencia técnica, que busca asegurar la "actividad mínima a realizar por todas las personas especialistas en formación para cada técnica o procedimiento",
se convierten así en el eje central de esta formación.
La orden publicada en el BOE tiene como objetivo aprobar formalmente el programa formativo de la especialidad, los criterios de evaluación de los residentes y los requisitos de acreditación de las unidades docentes correspondientes. Su entrada en vigor se hará
efectiva el domingo 5 de abril.
Un modelo de evaluación basado en la observación
Lejos de limitarse a los exámenes teóricos, los residentes de la nueva especialidad de
Medicina de Urgencias y Emergencias serán evaluados a través de un seguimiento clínico directo. El programa incorpora herramientas como el
Mini-CEX, una observación en tiempo real de la interacción del residente con el paciente, y escalas específicas para habilidades técnicas como
DOPS, que supervisa las habilidades procedimentales directamente, y
OSATS, que evalúa de manera estructurada las destrezas técnicas.
Además, se introduce el
Feedback 360º, que recoge valoraciones de Enfermería, otros especialistas, personal administrativo e incluso de los propios pacientes. Toda esta información se integrará en un portafolio obligatorio, que servirá como registro del
aprendizaje del especialista.
Asimismo, el programa establece mínimos asistenciales muy exigentes para asegurar la capacidad del profesional. En
soporte vital y vía aérea, el residente deberá acreditar al menos cuarenta intubaciones orotraqueales, veinte usos de dispositivos supraglóticos y haber intervenido en cincuenta casos de accesos periféricos eco-guiados. En Cardiología, se exige la interpretación de dos mil quinientos electrocardiogramas y la realización de ciento cincuenta radiografías de tórax. En
ecografía clínica, se requiere la realización de doscientas cincuenta ecografías abdominales y cincuenta enfocadas al paciente con disnea o al manejo de la vía aérea. Por último, en técnicas quirúrgicas, el bloque de suturas y curas suma más de doscientos treinta procedimientos documentados a lo largo de la formación.
La Inteligencia Artificial, entre las competencias de los MIR
El desarrollo tecnológico está cambiando la asistencia médica. Por ello, este programa MIR integra de manera explícita competencias en
Inteligencia Artificial (IA). Los residentes deberán formarse en el uso de algoritmos para triaje, diagnóstico y gestión de recursos, así como comprender los aspectos éticos y legales de estas tecnologías.
Además, el acceso al título de especialista requerirá la superación de un T
rabajo Fin de Residencia (TFR), que podrá convalidarse mediante la publicación como autor principal en una revista científica indexada o la presentación de una comunicación en un congreso nacional o internacional específico de Medicina de Urgencias y Emergencias. Con este enfoque, el Ministerio de Sanidad busca que el nuevo urgenciólogo no solo domine la práctica asistencial, sino que también tenga un perfil investigador y capacidad de
gestión ante crisis sanitarias y catástrofes.
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