Si fuera un examen con nota entre 0 y 10, la media de los últimos en elegir rondaría el 1

 Un momento durante el examen MIR. Lograr la última plaza MIR disponible en 2026 solo exige tener 27 netas
Un momento durante el examen MIR.


SE LEE EN 3 minutos
POR JESÚS ARROYO
El Sistema Nacional de Salud ha adjudicado la última vacante de la actual convocatoria MIR a un aspirante con el número de orden 14.601 que se formará como médico de Familia en Ferrol tras obtener apenas 27 respuestas netas en el examen MIR o lo que es lo mismo: acertó el 13 por ciento de las cuestiones de la prueba. Esta asignación evidencia un modelo de acceso a la Formación Sanitaria Especializada con puntuaciones mínimas que cuestiona la capacitación clínica inicial de los futuros residentes, una coyuntura agravada por la reciente eliminación de la nota de corte que permite optar a una plaza con un único acierto en toda la prueba.

El registro histórico de la especialidad constata un descenso continuo en los requisitos de entrada para la Atención Primaria. El proceso de asignación del año pasado cerró el cupo estatal de Medicina Familiar y Comunitaria con un candidato que accedió al sistema con tan solo 13 aciertos netos, acertando el 6 por ciento de las cuestiones, una estadística que demuestra la caída sostenida del interés por esta rama asistencial frente a las especialidades hospitalarias, como Dermatología, la cual exigió en esta convocatoria una media de 157 netas en la prueba para médicos.

El Ministerio de Sanidad suprimió el umbral mínimo de puntuación para evitar dejar puestos desiertos, una decisión administrativa que ahora otorga un número de orden oficial a cualquier aspirante que logre registrar una sola respuesta correcta válida. Desde que se eliminó la nota de corte la media de preguntas acertadas en el examen MIR para lograr una plaza se asienta en estos momentos en el 10 por ciento. 

Debate formativo


Fuentes de diversos estamentos profesionales lamentan que la urgencia institucional por cubrir las plantillas vaciadas sacrifique la base teórica necesaria para afrontar la complejidad de la primera línea asistencial. Los formadores argumentan que "asumir residentes sin un sustrato médico sólido compromete la dinámica de los centros de salud" y traslada una carga de supervisión inasumible a la plantilla actual. El sector matiza que el ejercicio en Primaria requiere un manejo profundo de la patología general y de la incertidumbre diagnóstica, unas competencias que chocan con perfiles académicos que superan el examen prácticamente en blanco.

La incorporación de este último médico a su destino gallego clausura el proceso de asignación MIR y expone la devaluación práctica de la prueba selectiva para el primer nivel asistencial. El sistema sanitario confía ahora la capacitación real de estos profesionales a su periodo de residencia de cuatro años, "delegando en los tutores la difícil responsabilidad de nivelar unos conocimientos teóricos que el sistema de acceso ya no exige".
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.