El sector tabaquero apuesta porque la legislación los considere productos del tabaco para no ‘entorpecer’ su venta



15 may. 2013 22:29H
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Redacción. Madrid
La Comisión Europea, con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha propuesto que los cigarrillos electrónicos queden sometidos a una reglamentación que los considere fármacos. Dentro de la revisión de la directiva del tabaco, ahora en manos del Parlamento Europeo, los eurodiputados reconocen que no se dispone de suficiente información sobre este producto, al carecerse de estudios sobre los efectos a largo plazo en los seres humanos.

Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo, y José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea.

Por este motivo, Bruselas estudia endurecer su proceso de fabricación y venta, sometiéndolos a los estrictos controles del sector farmacéutico, aunque no está encima de la mesa de debate el llegar a exigir que sean recetados bajo prescripción médica. Según argumentan desde la Eurocámara, no se ha demostrado que los cigarrillos electrónicos sean completamente seguros, ya que contienen sustancias perjudiciales, pueden generar adicción a la nicotina, los aromas pueden ser nocivos para la salud, y pueden atraer a los jóvenes al consumo de tabaco.

En el otro lado de la balanza figura que son una alternativa más segura que el tabaco al suministrar una dosis de nicotina sin humo con un nivel de sustancias tóxicas mucho menor que la contenida en el humo de los cigarrillos convencionales.
"Sé que hay posiciones enfrentadas en este asunto, pero en tanto que eurodiputados tenemos que lograr la mejor reglamentación posible de estos productos y no prohibirlos", ha asegurado Linda McAvan, eurodiputada socialista británica que lidera el procedimiento legislativo sobre este tema en el Parlamento Europeo durante un encuentro con expertos celebrado en Bruselas.

El eurodiputado popular alemán Peter Liese, por su parte, defiende que los "cigarrillos electrónicos son peligrosos, sobre todo si no se fabrican bien". Y añade que no pueden quedar sin regular. Roberto Bertolini, representante de la OMS ante las instituciones de la Unión Europea, ha advertido que "no hay estudios que demuestren que no hay consecuencias a largo plazo".

Las tabacaleras, en contra

El sector tabaquero, por su parte, ha manifestado su preferencia porque la legislación europea los considere productos del tabaco para no ‘entorpecer’ su venta. En esta línea se manifiesta, Jean-François Etter, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra (Suiza), quien defiende que "los cigarrillos electrónicos son mucho más seguros que fumar cigarrillos reales y hay pruebas que muestran que ayuda a dejar de fumar".

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