Aula universitaria. / Imagen Envato.
Un total de 110.004 profesionales ejercieron en el
sistema universitario español durante el curso 2024/2025, el último analizado por el
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. En concreto, 12.941 lo hicieron en áreas de conocimiento relativas al
grado en Medicina, como Pediatría, Anatomía Patológica, Oftalmología o Cirugía. Un grupo de personal docente e investigador contratado para satisfacer las necesidades del creciente alumnado de los estudios facultativos en España. Dentro de este grupo, 6.725 fueron mujeres, lo que se traduce en un 52 por ciento de las plantillas centradas en la formación de los futuros médicos. Sin embargo, esta cifra palidece en comparación con el porcentaje de feminización en la propia profesión.
En la actualidad, el
60 por ciento de los colegiados en Medicina son mujeres. Una proporción muy superior a la de
docentes e investigadoras en el ámbito universitario, donde el porcentaje se encuentra más equiparado al de hombres, que aportaron 6.216 empleados al campo de la enseñanza en las áreas de conocimiento relativas al citado grado.
Es más, en determinadas divisiones, el
personal masculino superó al femenino. Por ejemplo, en el departamento de Medicina ejercieron 2.156 hombres frente a 1.866 mujeres, pese al mayor número de médicas en el país. También sucede en Medicina Legal y Forense, con 98 mujeres ante 105 hombres, aunque la diferencia se amplía en áreas como Otorrinolaringología -96 frente a 208-, Traumatología -65 ante 229- o Cirugía -472 frente a 1.017-. Una muestra de que determinadas áreas de la enseñanza universitaria no reflejan la realidad de la profesión.
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El personal universitario masculino supera al femenino en áreas como Cirugía, Otorrinolaringología o Traumatología
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No obstante, este escenario no se repite en todos los ámbitos del conocimiento médico. En
Pediatría, el número de mujeres es mayor, con 443, por encima de sus 311 compañeros masculinos. Sucede lo mismo en Obstetricia-Ginecología -352 frente a 217-,
Medicina Preventiva y Salud Pública -333 frente a 257- o Nutrición y Bromatología -335 ante 152-.
Menor número de catedráticas
La
brecha entre hombres y mujeres en el ámbito de la enseñanza universitaria se hace patente en los
puestos de cátedra. A pesar de que las médicas supusieron más de la mitad del personal docente e investigador en las áreas de conocimiento médicas, tan solo representan el 26 por ciento de los catedráticos. Así, 224 profesionales se situaron en este nivel académico, compuesto por 866 personas. De esta forma, 642 fueron hombres.
Esto significa que las
cátedras están ocupadas principalmente por médicos. Incluso, en aquellas donde las mujeres aportan un mayor número de profesionales universitarios. Por ejemplo, en Medicina Preventiva y Salud Pública, las catedráticas fueron 23, mientras que sus homólogos masculinos alcanzaron los 41, casi el doble. En el caso de Pediatría, este perfil académico se dividió entre 17 hombres y cuatro mujeres. Más extrema es la realidad de Obstetricia-Ginecología, con 20 catedráticos y ninguna compañera de la especialidad en este puesto. Asimismo, hay que destacar que áreas como Traumatología u Otorrinolaringología no cuentan con mujeres con cátedra certificada.
Por su parte, en áreas dominadas tradicionalmente por docentes hombres, la diferencia acostumbra a ser mayor. Por ejemplo, en Medicina, 15 mujeres ostentan el
título de catedrática, mientras que 173 de sus compañeros masculinos lo hacen. En el caso del ámbito quirúrgico, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades no registra a ninguna cirujana en esta posición, mientras que 59 cirujanos ejercieron como
catedráticas. Una fractura que también existe en el Sistema Nacional de Salud (SNS): las mujeres suelen ocupar con menor frecuencia
puestos de mando en hospitales y centros de Atención Primaria. La historia se repite en las altas esferas de la formación universitaria.
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