Los expertos señalan las repercusiones negativas en salud de las actitudes racistas en Medicina.
La
universalidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha estado recientemente en el foco político después de las últimas medidas aprobadas por el Gobierno. Por un lado, la
regularización de migrantes y, por otro, la simplificación en el acceso a la asistencia sanitaria de extranjeros indocumentados que viven en España. Más allá de las posibles consecuencias en términos de gasto y de presión asistencial, un reciente estudio científico analiza las perspectivas sobre el
racismo en la consulta entre estudiantes de Medicina.
Tres expertos de la Universidad de Helsinki distribuyeron una encuesta telemática a
alumnos del grado de Medicina de toda Finlandia. El análisis, cuyos resultados se han publicado en la revista
BMC Medical Education, parte de una premisa clara:
“El racismo repercute negativamente en la salud y se manifiesta tanto a nivel estructural como interpersonal en la Medicina”. En el caso de Finlandia, la formación médica está dando aún sus primeros pasos “en materia de diversidad, equidad e inclusión”, aseguran.
Planes de estudios "limitados" en antirracismo
Lo demuestran los resultados de la encuesta. Según el estudio, sólo
el 25 por ciento de los participantes recordaba haber recibido formación sobre racismo durante sus estudios de Medicina. Además, la mayoría de los encuestados desconocía dónde podía acceder a “materiales de referencia” para consultar síntomas específicos “en pieles de color”. En cambio, confiaban en poder localizar esos mismos materiales para “pieles claras”.
Los estudiantes señalaron que la barrera más importante para aprender sobre prácticas antirracistas en la consulta era el
contenido “limitado” del plan de estudios al respecto. Los expertos subrayan que, “en general”, los participantes deseaban contar con apoyo adicional y más oportunidades de aprendizaje contra el racismo en sus estudios obligatorios.
Por otro lado, el 39 por ciento dijo haber presenciado
situaciones racistas en entornos educativos, aunque sólo intervino el 26 por ciento de los que los presenciaron. Esa intervención, dijeron, se dificultaba cuando el agresor era un profesional clínico de alto rango.
El 40 por ciento de los estudiantes que pertenecía a minorías racializadas aseguró
haber sido víctima de racismo en la Facultad de Medicina.
“Es necesario
reformar los planes de estudio para promover la educación contra el racismo, la capacitación en intervención de testigos presenciales, vías seguras para la denuncia y el acceso a recursos de diagnóstico que muestren los síntomas en pieles de color”, se concluye en el estudio.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.