Tatuarse el pezón tras un cáncer de mama: "El tatuador ya va al hospital"

Los dermatólogos reconocen los beneficios de la técnica de la micropigmentación en mujeres mastectomizadas

Donis Muñoz, dermatólogo miembro de la AEDV.
Tatuarse el pezón tras un cáncer de mama: "El tatuador ya va al hospital"
sáb 19 octubre 2019. 13.25H
Cuando la piel se convierte en un lienzo para devolver la autoestima que el cáncer de mama se llevó. En la actualidad, cada vez más mujeres, que han sido afectadas por este tipo de tumor, deciden tatuarse en el seno tras una mastectomía. Hay quien decide dibujar enredaderas de flores, frases o formas de colores, pero otras optan por la simple reproducción de la areola y del pezón. Una práctica que se lleva a cabo mediante micropigmentación, una técnica cada vez más aceptada no solo en nuestro país, sino también a nivel mundial.

“El resultado que se obtiene de la micropigmentación es muy aceptable y mejora considerablemente la visión que tiene la paciente respecto a su pecho. La mujer se siente mutilada y se están consiguiendo trabajos impresionantes. En algunas micropigmentaciones en 3D dónde hasta el más mínimo relieve es una reproducción casi fotográfica del pezón”, ha explicado a Redacción Médica el dermatólogo Donis Muñoz, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Según este experto, se trata de una subespecialidad que está comenzando a estar más en auge por ser una técnica que se está demandando más por parte de las pacientes. "La meta de las consultas de cirugía de mama es que se vea con gran naturalidad porque no hay problemas médicos al respecto", ha añadido. 


"El resultado que se obtiene de la micropigmentación es muy aceptable y mejora la visión que tiene la paciente respecto a su pecho"


El perfil idóneo para practicar la micropigmentación, según Muñoz, “es difícil de saber”. En la actualidad, “hay tatuadores muy cualificados que se desplazan a los centros hospitalarios, sobre todo a las unidades de mama, pero también hay profesionales que se dedican a esta técnica”, ha precisado este dermatólogo.

Micropigmentación o tatuajes artísticos


La técnica más utilizada es la micropigmentación pero hay quien opta por recurrir a otro profesional para llevar a cabo, en la mama que ha sido mastectomizada, un tatuaje con colores y otras formas.

Según este especialista, la micropigmentación se diferencia del tatuaje ‘tradicional’ en la profundidad a la que se localiza la tinta. Con esta técnica se deposita superficialmente, por lo que requiere de retoques periódicos cada dos años y eso significa que se puede modelar en función de los cambios sobre la anatomía propia de la mujer y su edad. Sin embargo, el tatuaje es permanente y lo que se dibuje "va a quedar indemne" para toda la vida de la paciente.

Ambas prácticas son correctas y se pueden aplicar perfectamente sobre la dermis tras una mastectomía. “En lo que se refiere a los tatuajes, la clase médica debemos alzar la voz y asumir un mea culpa porque hemos tenido tendencia por demonizar excesivamente los tatuajes y en buena parte por su desconocimiento”, ha denunciado Muñoz.

El inconveniente que puede existir entre tatuaje y cáncer de mama


Con motivo del Día contra el Cáncer de Mama, que se celebra cada 19 de octubre, conviene romper bulos y, por ejemplo, poder saber si existe alguna relación entre el cáncer y los tatuajes? La respuesta es total y absoluta para este dermatólogo: No. Según ha explicado a este medio, no hay ni un solo caso en la bibliografía mundial en el que se haya establecido una relación de causa-efecto entre tinta de tatuaje y cáncer.


No hay ni un solo caso en la bibliografía mundial en el que se haya establecido una relación de causa-efecto entre tinta de tatuaje y cáncer


No obstante, si algo ha alertado este dermatólogo es sobre los falsos positivos que pueden provocar estos dibujos de la piel.

“En el momento en el que se introduce la tinta en la dermis una buena parte del pigmento se va a ir a buscar los ganglios linfáticos. No provoca ninguna enfermedad, pero este depósito de tinta que estará ahí, si haces una exploración, pueden hacer una falsa imagen de malignidad cuando en realidad es pigmento”, ha alertado este dermatólogo.

Cualquier tatuaje puede provocar esa diseminación del pigmento y depositarse en los ganglios linfáticos; que no se traduce en ningún tipo de patología sobre el paciente pero sí que puede generar un error de diagnóstico.

“Siempre que una mujer se someta a un control de técnica de imagen (como puede ser 'Spect-Tac') debe advertir al radiólogo que tiene un tatuaje en alguna zona próxima”, ha concluido Muñoz, añadiendo que si el facultativo lo desconoce puede llevar a un problema legal o a una falta de pericia del profesional sanitario.

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