30 de mayo de 2017 | Actualizado: Lunes a las 23:10
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Desinfectantes ultravioleta y riesgo de cáncer: indicios, pero no pruebas

Un informe comunitario matiza que aún no existe evidencia de una relación directa

Roberto Bertollini, uno de los 17 miembros del comité científico comunitario que ha elaborado el informe.
Desinfectantes ultravioleta y riesgo de cáncer: indicios, pero no pruebas
Lunes, 20 de febrero de 2017, a las 11:20
El Comité de Riesgos Emergentes de la Comisión Europea (Scheer, por sus siglas en inglés) ha emitido su veredicto acerca de los desinfectantes que emiten radiación ultravioleta de onda corta (UVC): existen indicios de que provocan cáncer, pero nadie lo ha demostrado hasta la fecha.

Esas pistas sobre el potencial carcinogénico de los rayos UVC se basan en lo que se conoce de los famosos rayos UVA o radiaciones ultravioleta de onda larga (UVA), que se usan de forma habitual para conseguir el moreno de la piel (a pesar de las advertencias de los dermatólogos al respecto, pues de éstas no hay duda de que influyen en la aparición de tumores cutáneos).

Los expertos europeos razonan, en un informe, que, según se sabe, el daño de los rayos UVA en el material genético de las células es muy similar al que inducen en ellas las radiaciones UVC. De modo que se presume que también provocan cáncer, pero advierten de que no existen estudios y evidencias claras que lo ratifiquen.

Sí están de sobra documentadas, en cambio, las lesiones sobre la piel y los ojos de las radiaciones UVE, que a menudo se usan en forma de lámparas ultravioleta que sirven para desinfectar o esterilizar locales o laboratorios.

Los daños de los UVC se conocen por accidentes

Esos efectos en la piel –especifica el documento– los padecen, en especial, las personas fotosensibles. Tanto esa clase de lesiones como el daño en los ojos se han descrito por accidentes que han llevado a que una persona quede expuesta a estas radiaciones durante un tiempo determinado, han señalado.

En el caso de estas últimas –han subrayado– duran alrededor de una semana, aunque también se han visto casos en los que el ojo ha sufrido el daño por un tiempo mucho más prolongado.

En cuanto al eritema (erupción enrojecida en la piel) relacionado con los rayos UVC, se desconoce la dosis exacta de éstos que lo producen, pero se sabe que debe de oscilar entre los 254 y los 300 nanometros de este tipo de radiaciones, ya que los dermatólogos saben que la piel humana es más sensible a ese intervalo de longitud de onda.