Advierten de un mayor riesgo de quemaduras solares por el confinamiento

El confinamiento por la pandemia de coronavirus obliga a extremar las precauciones en la exposición solar

Los expertos recomiendan usar protección alta.
Advierten de un mayor riesgo de quemaduras solares por el confinamiento
mié 17 junio 2020. 18.50H
Las medidas de confinamiento adoptadas como consecuencia de la pandemia de coronavirus han supuesto un periodo prolongado de baja exposición solar más largo de lo habitual en la mayoría de la población, lo cual ha llevado a una primavera con exposiciones solares similares, o incluso más bajas que las del período invernal.

Por ello, la Academia Española de Dermatología y Venereología hace una serie de recomendaciones sobre la exposición solar y fotoprotección adecuadas.

"En el caso de la síntesis cutánea de vitamina D, responsable del mayor aporte de vitamina D al organismo, se ha visto frenada por un confinamiento en el que, en muchos casos, no ha existido exposición directa al sol durante semanas", esplica la AEDV que añade: "Si bien es conocida la variación estacional en los niveles sanguíneos de vitamina D con una disminución en invierno respecto a épocas estivales, durante el confinamiento por la Covid-19 el período invernal de baja exposición solar se está extendiendo en más de 3 meses". 

"La vitamina D puede reducir el riesgo de infecciones, lo que ha sido un motivo de alarma por la posibilidad de que su déficit constituyera una mayor susceptibilidad a la infección por coronavirus", señala la Academia que considera que, "por ello, desde diferentes sectores, incluido el sanitario, se han recomendado exposiciones solares directas, diarias, aunque breves para aumentar los niveles séricos de vitamina D".

El desconfinamiento ha sido planeado en fases de desescalada por las autoridades gubernamentales como un proceso de vuelta a la “normalidad” gradual, responsable y solidario. Sin embargo, desde el punto de vista de nuestra piel, "el riesgo de que se produzcan exposiciones solares directas que resulten en quemaduras solares es mayor", advierten.

Aumento en la incidencia de fotodermatosis 



"Es evidente el riesgo incrementado de quemadura solar en una población con muchas ganas de salir al exterior tras este período de confinamiento"


El confinamiento, explican los expertos, ha frenado los procesos de melanogénesis, así como de hiperqueratosis e hiperplasia epidérmica como respuesta gradual de aclimatación lumínica de la piel, lo que la hace más sensible a las irradiancias solares más energéticas y agresivas (UV). 

Además, añaden, "la respuesta fotoinmunológica también se puede ver condicionada por la falta de exposición solar, lo que puede favorecer un aumento en la incidencia de fotodermatosis por falta de un proceso de vacunación o acostumbramiento solar.

"Los valores de irradiancia solar con potencial eritemático se ven reflejados en el índice ultravioleta solar (UVI). Lo normal en nuestro medio es que al inicio de la primavera los valores de UVI máximos sean 3-4", explica la AEDV.

"En este caso, el desconfinamiento coincide con la salida al exterior con temperaturas y UVIs veraniegos, con picos máximos diarios de 9 ó 10,7 donde las personas de fototipos bajos, en menos de 20 minutos ya estarían expuestos a dosis mínimas de producción de eritema (DEM), con la consiguiente quemadura solar. Además, el efecto térmico juega un doble papel negativo para la piel", añaden. 

Por tanto, subrayan, "es evidente el riesgo incrementado de quemadura solar en una población con muchas ganas de salir al exterior tras este período de confinamiento, con una piel sin período de adaptación, lo que podría repercutir a largo plazo en una mayor incidencia de cáncer de piel".

Recomendaciones de los expertos


Para que la exposición solar sea saludable, la Academia recomienda lo siguiente para la población general: 

-Consultar el índide UV local 

-Exposición solar gradual para facilitar la adaptación de la piel y favorecer mecanismos naturales de defensa, evitando la exposición directa en las horas centrales del día.

-Uso de sombras: Utilizar los espacios de sombra minimizando la exposición solar directa. 

-Utilizar textiles que minimicen el "efecto agujero", como los de punto y colores oscuros, los tejidos técnicos deportivos además de los etiquetados con UPF alto, cubriendo la mayor parte del cuerpo. También, usar gorros, gafas de sol homologadas y sombrillas.

- Aplicar fotoprotectores tópicos de factores de protección solar altos o muy altos de forma generosa. 

-Es fundamental una buena hidratación.

- Evitar la exposición solar directa en los bebés menores de 12 meses y utilizar fotoprotectores con FPS muy altos y filtros orgánicos seguros en las zonas que no se pueden cubrir con ropa. 

-Para los pacientes con riesgo de fotosensibilidad se recomienda una exposición gradual extremandi las medidas de fotoprotección, completando con tratamiento oral en casos graves.

-Para pacientes polimedicados, se recomienda consultar el riesgo potencial de fotosensibilidad de los fármacos.

-Para pacientes con antecedentes de cáncer cutáneo se recomienda minimizar la exposición solar y medidas de fotoprotección integral. 




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