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18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 12:45
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Por qué un médico de la pública necesita un seguro privado de RC

Aunque el paciente puede litigar contra la Administración, hay casos en los que el facultativo queda expuesto a riesgos

Existen 'puntos muertos' en la cobertura de los médicos que ejercen sin un seguro privado.
Por qué un médico de la pública necesita un seguro privado de RC
Redacción
Miércoles, 14 de febrero de 2018, a las 12:30
España está viviendo en los últimos meses un extraño fenómeno en cuanto a aseguramiento de la responsabilidad civil de los médicos se refiere: las compañías huyen de los concursos públicos y en varias autonomías han quedado desiertos, pendientes de prórrogas o de nuevas convocatorias.

Las autonomías que se encuentran en esta situación no dan a priori una mayor importancia al hecho y muestran seguridad en que el ejercicio profesional de sus médicos está protegido jurídicamente. Sin embargo, fuentes profesionales consultadas por Redacción Médica han expresado que existen 'puntos muertos' en la cobertura legal de los médicos que ejercen en la sanidad pública si no cuentan con un seguro privado.

Cuidado con el informe del médico

Aunque normalmente los pacientes o sus familiares litigan contra la Administración, si un médico está involucrado en un caso de supuesta mala praxis debe hacer un informe de lo sucedido para que la propia Administración lo presente dentro de su defensa. Y ahí viene uno de los riesgos para el facultativo: la redacción de ese informe. Al ser un profesional sanitario, no experto en Derecho, su redacción puede dar lugar a obstáculos en su propia defensa. "Se han dado casos de que esos informes han llegado a manos de los pacientes y al final han sido autoinculpatorios para el profesional", señala fuentes jurídicas consultadas por este diario.

Existen 'puntos muertos' en la cobertura legal de los médicos que ejercen en la sanidad pública



Por eso es aconsejable que un abogado especializado en la defensa del médico colabore con éste en la redacción del informe. Eso es algo que cubren algunos seguros de responsabilidad civil privados, pero no se contempla en el caso de la pública, que suele trabajar con letrados más generalistas.

Repetición

Tal y como han explicado fuentes jurídicas a este diario, la Administración pública está obligada por ley a reclamar al personal a su servicio por las indemnizaciones que tuviera que haber hecho frente en casos de dolo o negligencia grave. Es lo que se conoce como demanda de repetición. En el caso concreto de los médicos, estos se verían expuestos a demandas por parte de su propia Administración, sin seguro que les cubra. Actualmente esto podría ocurrir en comunidades autónomas en las que no hubiera seguro o en aquellas en las que haya un sistema de franquicia en el seguro.

Riesgos en la inhabilitación

También existe la posibilidad de que un médico se exponga a una inhabilitación profesional por una sentencia desfavorable. Fuentes jurídicas indican que actualmente apenas existen servicios de salud autonómicos que cuenten con cobertura para ofrecer un capital al profesional sanitario que no pueda ejercer por haber sido inhabilitado.

Adelantos de indemnización

Otro escenario que se puede encontrar el facultativo que no esté bien cubierto por un seguro de RC es en el que el paciente o sus familiares actúen judicialmente contra él. Entonces este deberá hacer frente a los honorarios de sus abogados y, en caso de ser condenado, abonar la indemnización. Después deberá solicitar a su servicio de salud, su empleador, que le devuelva ese desembolso. Y los plazos de reintegro, tratándose de la Administración, no suelen ser ágiles y concretos.

Desinformación que genera angustia

No solo son consecuencias judiciales las que pueden derivarse de una mal redacción de un informe médico ante un caso de supuesta mala praxis, sino que también las hay anímicas. La falta de información durante el proceso expone al facultativo a una angustia que es posible que repercuta negativamente en su vida personal y profesional. La Administración no tiene cauces para que fluya la información con el profesional sobre lo que va sucediendo en el proceso. En cambio, con un seguro privado de RC su abogado le tiene informado puntualmente de los avances, eliminando esa sensación de incertidumbre.