Un estudio reciente señala que el 65% de pacientes que padecen ese evento sobreviven pasado un año

Un estudio español fija cuáles son los cuatro factores a tener en cuenta para prevenir eventos cerebrovasculares como el ictus
Un estudio español subraya que el nivel de glucemia o el consumo de anticoagulantes son dos de los cuatro factores a tener en cuenta para prevenir el ictus.


27 mar. 2023 8:00H
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Los niveles elevados de glucemia, el consumo de anticoagulantes, la presencia de la fibrilación auricular y el índice internacional normalizado (el tiempo que tarda la sangre de una persona en coagularse) son los cuatro factores a tener en cuenta para la prevención de eventos cerebrovasculares, según un reciente estudio publicado en la Revista Española de Salud Pública. El trabajo ha sido llevado a cabo por cinco investigadores españoles, que remarcan que la glucemia es “un factor estadísticamente significativo” que se relaciona con el tipo de ictus de las personas estudiadas.

Concretamente, esta investigación ha analizado y estudiado la correlación existente entre los factores de riesgo cardiovascular, la arteria afectada y la mortalidad futura en 153 pacientes que han sufrido un ictus en la provincia gallega de Ourense entre el 1 de octubre de 2018 y el 1 de octubre de 2020, para profundizar en su relación con los eventos cerebrales como el ictus. El presente estudio, llamado ‘Análisis de los factores de riesgo cardiovascular en el código ictus. Una aproximación en edades avanzadas’, ha dividido los resultados en tres etapas: en 30 días, seis meses y un año. Los investigadores detallan que en la primera etapa sobrevivieron el 86,9 por ciento de los pacientes, a los seis meses el 75,2 por ciento, y al año, el 64,9.

“La hiperglucemia constituye un marcador de predicción importante para detectar posibles complicaciones a corto plazo”, argumentan los científicos. Además, relacionan la glucemia con la mortalidad en los primeros seis meses. “Los valores de glucemia en sangre se relacionan estrechamente con resultados desfavorables para el paciente con ictus isquémico”, explican en el documento.

Los autores subrayan las diferencias que han encontrado en el nivel de glucemia con respecto al tipo de evento, la arteria afectada y la mortalidad en los tres periodos estudiados: “Los pacientes que habían sufrido un evento lacunar presentaron valores inferiores de glucemia en comparación con los casos de ictus cardioembólico o indeterminado. También se identificaron diferencias en los niveles de glucemia entre los pacientes con evento cardioembólico y los pacientes con evento cirptogénico”.


Relación de la fibrilación auricular con los anticoagulantes


En cuanto a la presencia de la fibrilación auricular, el estudio subraya que su presencia en el momento del evento es el “único factor” que muestra una relación con la arteria afectada. Una relación de la que, según los autores, existe “evidencia suficientemente probada”. También recalcan la relación entre el índice internacional normalizado y la glucemia, que finaliza en la mortalidad del paciente al cabo de un año. No obstante, el documento señala que, en el caso de las tres etapas estudiadas de la mortalidad, la glucemia parece ser un “denominador común”.

“Tanto la fibrilación auricular como el uso de anticoagulantes orales, ambos factores interrelacionados entre sí, resultaron asociados con el tipo de evento y la arteria afectada”, comentan los investigadores. Añaden, a su vez, que el 31,7 por ciento de los pacientes con evento cardioembólico tomaron antocoagulantes, frente a un 7,4 por ciento de los pacientes que sufrieron un ictus aterotrombótico y un 4,1 por ciento de los que han tenido un evento lacunar.


Otros factores de riesgo en eventos cerebrovasculares


Por otro lado, los investigadores recogen otros factores de riesgo que afectan a las patologías como el ictus. La edad es una de esas características, que, según el estudio, afecta en todas las etapas de la enfermedad; es decir, tanto en los primeros treinta días, en los seis meses o cuando se cumple el año desde el evento. También apuntan hacia el género. “Ser hombre podría ser un factor de riesgo para la mortalidad a treinta días y ser mujer para la mortalidad a un año”, subrayan los autores.

Respecto al tipo de intervención que se lleva a cabo, la investigación concluye que someterse a fibrinólisis o a trombectomía “aumenta el riesgo de mortalidad” frente al tratamiento combinado. Además, añaden que “el uso de anticoagulante oral resultó también factor de riesgo, aunque no de forma estadísticamente significativa”. “A mayor edad, mayor nivel de glucemia y ser hombre incrementan la probabilidad de ictus a treinta días”; concluye el estudio.
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