¿Qué tipos de confinamientos se pueden aplicar durante la pandemia?


Durante la primera ola, y ante el desconocimiento y falta de certezas que había entonces para combatir al coronavirus, el Gobierno de España, al igual que otros países europeos, decretó el confinamiento domiciliario de todos los españoles el 15 de marzo del año 2020 hasta finales del mes de abril, cuando se anunció el Plan de desconfinamiento de España, consistente en cuatro fases en las que se reducen de manera gradual las limitaciones del confinamiento.

El confinamiento domiciliario contempla excepciones por las que se puede salir de casa, como ir a hacer la compra, acudir al puesto de trabajo o asistir a un centro sanitario. También se clausuró establecimientos no esenciales, como bares, restaurantes, discotecas, cafeterías, cines, negocios comerciales y minoristas. A causa de esto muchas empresas y pymes españolas tuvieron que recurrir a ERTE para suspender temporalmente el empleo de sus trabajadores.

El 28 de abril comenzó el proceso de desescalada en cuatro fases por que las que se fueron reduciendo de manera gradual las restricciones para así dar paso al escenario de “nueva normalidad”. Gobierno central y comunidades recuperaron sus competencias habituales.

Sin embargo, durante la segunda ola, se decretó el 25 de octubre un nuevo estado de alarma, aunque esta vez no se contemplaba el confinamiento domiciliario y con una duración de seis meses. La principal novedad es que la autoridad delegada en la aplicación de la medida son los presidentes autonómicos.


Confinamiento perimetral ¿Qué es?


En esta ocasión, las principales novedades son los toque de queda y el confinamiento perimetral. El confinamiento perimetral regula la entrada o salida de personas de una comunidad autónoma o municipio en concreto, aunque hay también excepciones como ir al trabajo o a un centro sanitario.

Se trata de una de las mayores restricciones que se pueden aplicar por parte de las administraciones pública pues supone una limitación casi total de un derecho fundamental como es la libre circulación. Por eso, solo se aplica en casos extremos.

Existen varias formas de aplicar un confinamiento perimetral. Normalmente su vigencia dura un tiempo fijado previamente (siete días, por ejemplo) y se anula una vez mejora la situación epidemiológica. No obstante, algunos gobiernos autonómicos han optado en aplicarlo solo los fines de semana, cuando se produce una gran cantidad de desplazamientos no esenciales y vinculados en gran medida al ocio.

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