Imagen de recurso de una persona con obesidad / Imagen de Envato
Endocrinología respalda el 'coto' a la publicidad de fármacos adelgazantes: "Debe responder a indicación médica"
Reino Unido prohibió por primera vez el pasado 7 de octubre el anuncio de medicamentos orales para la pérdida de peso tras comprobar que varios establecimientos incumplieron la normativa vigente
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El pasado 7 de octubre, la autoridad sanitaria de Reino Unido prohibió por primera vez en el país la publicidad de medicamentos orales para la pérdida de peso. La decisión del regulador británico estuvo motivada por la detección de varios establecimientos que habían incumplido la normativa vigente respecto al anuncio de estos fármacos. "Su utilización debe responder siempre a una indicación médica y no a estrategias comerciales", advierte en declaraciones a Redacción Médica Montserrat Prados Pérez, miembro del Área de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).
Dado que en España y en la Unión Europea "también está prohibida la publicidad de medicamentos sujetos a receta médica dirigida al público general", consideran "adecuada la intervención de la autoridad británica".
Repercusión mediática y principales riesgos
Recordemos que la irrupción de los inhibidores de GLP-1, como Ozempic, tuvo gran repercusión mediática, lo que "ha generado un interés creciente por las nuevas opciones farmacológicas para la obesidad". En este punto juegan un papel crítico las redes sociales, que aunque "pueden favorecer el acceso a información sanitaria, también difunden mensajes simplificados sobre los resultados, las indicaciones y la seguridad de los tratamientos", advierte Prados Pérez.
"Algunas personas interpretan estos medicamentos como una solución rápida para perder peso", ignorando que están indicados "para situaciones clínicas concretas y que requieren seguimiento médico". Por tanto, aunque "el conocimiento de un tratamiento pueda comenzar en redes sociales, la decisión de prescribirlo debe tomarse en consulta".
Impacto en la relación con el profesional sanitario
La indirecta contribución de las redes sociales a la falsa creencia de que los adelgazantes son la mejor solución para la pérdida de peso puede tener efectos directos en la adherencia y la confianza del paciente en Endocrinología. Prados Pérez advierte que "la promoción de medicamentos antes de su autorización o disponibilidad puede generar expectativas que no siempre se corresponden con la evidencia científica ni con las posibilidades reales de tratamiento".
Esto aumenta directamente el riesgo de que "algunos pacientes perciban los tratamientos disponibles como insuficientes o superados", favoreciendo "frustración, solicitudes de cambios terapéuticos no justificados o decisiones de abandono prematuro del tratamiento". Es algo que sin duda "puede afectar a la relación entre el profesional sanitario y el paciente si la información comercial genera expectativas que posteriormente no pueden cumplirse por motivos clínicos o regulatorios".
Por tanto, a pesar de que la "innovación farmacológica" es algo "positivo", no quita que todo medicamento nuevo se convierta automáticamente "en la mejor alternativa para todos los pacientes". En este sentido, Pérez Prados reitera que el objetivo de la aplicación de las normativas sobre la regulación de la publicidad de este tipo de tratamientos es "evitar que una enfermedad crónica se convierta en un producto de consumo".