Jordi Broncano, radiólogo especialista en imagen cardiotorácica de la Sociedad Española de Radiología Médica (Seram) y coordinador de la Unidad de Imagen Cardiotorácica de HT Médica

Jordi Broncano, radiólogo especialista en imagen cardiotorácica de la Sociedad Española de Radiología Médica (Seram) y coordinador de la Unidad de Imagen Cardiotorácica de HT Médica / Imagen de HT Médica

Sociedades científicas

"La imagen cardíaca destapa la enfermedad cardiovascular años antes de los síntomas"

Desde Seram recuerdan que la TC coronaria permite ver, medir y caracterizar la placa arterial, mientras los últimos estudios detectan aterosclerosis subclínica en más de la mitad de los adultos sin enfermedad cardiovascular conocida

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La imagen cardíaca permite detectar la enfermedad cardiovascular años antes de que aparezcan los primeros síntomas. La aterosclerosis puede avanzar durante años, e incluso décadas, de manera silenciosa, pero las técnicas actuales permiten identificar y caracterizar las alteraciones que se producen en las arterias antes de que se manifiesten clínicamente. Así lo explica Jordi Broncano, radiólogo especialista en imagen cardiotorácica de la Sociedad Española de Radiología Médica (Seram) y coordinador de la Unidad de Imagen Cardiotorácica de HT Médica.

Con motivo del Día Mundial del Corazón, que se celebra este 29 de septiembre bajo el lema "Don't Miss a Beat" ("Que no se te escape ni un latido"), este médico pone el foco en aquellos signos y síntomas que pueden pasar desapercibidos, especialmente entre las mujeres y las personas jóvenes. "La imagen cardiovascular puede mostrar la enfermedad antes de que se produzcan los síntomas", afirma Broncano. Y es que la enfermedad cardiovascular no comienza necesariamente cuando aparece el dolor en el pecho. En muchas personas, el proceso se ha iniciado años o incluso décadas antes y la imagen cardíaca permite hacer visible esa fase silenciosa.

La aterosclerosis antes de los síntomas

La aterosclerosis, caracterizada por la acumulación de placa en la pared de las arterias, presenta una larga fase asintomática. Los datos más recientes reflejan hasta qué punto puede estar extendida entre personas sin enfermedad cardiovascular conocida. El estudio REACT, publicado en The New England Journal of Medicine en agosto de 2026, analizó a 16.808 adultos de España y Dinamarca de entre 18 y 70 años sin enfermedad cardiovascular conocida. Sus resultados mostraron que el 57,1 por ciento presentaba aterosclerosis subclínica.

En España, el estudio PESA (Progression of Early Subclinical Atherosclerosis), realizado entre 4.184 personas asintomáticas de entre 40 y 54 años, detectó esta alteración en aproximadamente el 63 por ciento de los participantes. La prevalencia alcanzaba el 71 por ciento entre los hombres y el 48 por ciento entre las mujeres.

Los síntomas suelen aparecer cuando la placa ya ha provocado un estrechamiento importante de la arteria. Sin embargo, las técnicas de imagen actuales permiten estudiar directamente la pared del vaso y la propia placa, y no únicamente el espacio por el que circula la sangre.

"Hoy podemos visualizar con gran detalle la placa aterosclerótica y cuantificarla gracias a la combinación de tecnología de última generación, como la tomografía por conteo de fotones, y los softwares avanzados de cuantificación y caracterización de la placa de ateroma con inteligencia artificial", señala Broncano.

Esta capacidad ha llevado a las principales guías internacionales a incorporar la angio-TC coronaria como prueba de primera línea en determinados escenarios. Entre ellas se encuentran las guías de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2024 sobre síndrome coronario crónico y las del Colegio Americano de Cardiología y la Asociación Americana del Corazón (ACC/AHA) de 2021 sobre dolor torácico.

Esta técnica permite estudiar mediante tomografía computarizada con contraste las arterias del corazón y diagnosticar la enfermedad coronaria, además de estratificar su gravedad.

El impacto de la imagen cardíaca en el manejo clínico

El valor de la imagen cardíaca va más allá del diagnóstico. En el ensayo SCOT-HEART (Scottish Computed Tomography of the Heart), añadir la angio-TC coronaria al estudio de pacientes con dolor torácico estable mejoró la precisión diagnóstica y modificó el tratamiento preventivo. Además, se asoció a una reducción de la mortalidad coronaria y de los eventos cardíacos a cinco años frente al manejo clínico convencional.

Por otra parte, la guía ACC/AHA de 2026 sobre colesterol y otras alteraciones de las grasas en sangre recomienda utilizar de forma selectiva la cuantificación del calcio coronario mediante TC para precisar el riesgo cardiovascular en hombres mayores de 40 años y mujeres mayores de 45 con un riesgo limítrofe o intermedio cuando existen dudas sobre la decisión terapéutica. La angio-TC coronaria es, además, una de las pruebas cuyas indicaciones más se han ampliado en las últimas guías de la ESC. Su utilidad ya no se limita a descartar estenosis o estrechamientos de las arterias.

"Ha pasado de ser una técnica fundamentalmente destinada a excluir estenosis coronaria a proporcionar información acerca de la presencia y extensión de la propia aterosclerosis coronaria, identificando las placas de alto riesgo (placas vulnerables), determinando la repercusión funcional y hemodinámica de forma no invasiva", explica Broncano. Avances como la imagen espectral y la TC de conteo de fotones permiten realizar estos estudios con mayor precisión y empleando menos radiación y menos contraste.

Junto a ella, la resonancia magnética (RM) cardíaca destaca por su capacidad para caracterizar el tejido del corazón, su precisión y la ausencia de radiación ionizante. Sus aplicaciones abarcan las miocardiopatías, la sospecha de miocarditis, los infartos sin obstrucción de las arterias coronarias, la valoración de cicatrices después de un infarto, las cardiopatías congénitas, los tumores cardíacos, la detección de isquemia y el estudio de la insuficiencia cardíaca.

Pese a la expansión de ambas técnicas, actualmente no es posible determinar cuántas pruebas de imagen cardíaca se realizan en España. No existe un registro nacional público que recoja el número de TC coronarias o resonancias cardíacas efectuadas en el país, por lo que su crecimiento no puede cuantificarse a partir de datos oficiales.

"Aunque no hay un registro nacional español público que permita determinar cuantitativamente el número de exploraciones, tanto la angio-TC coronaria como la resonancia magnética cardíaca constituyen dos técnicas complementarias consolidadas y en expansión, con gran impacto en el diagnóstico y manejo clínico del enfermo cardiovascular", apunta Broncano.

La imagen cardíaca en mujeres y jóvenes

El especialista también llama a evitar determinadas generalizaciones respecto a la enfermedad cardiovascular en las mujeres. "Sin duda hay mucho que resaltar, pero hay que evitar el tópico impreciso de que 'las mujeres no tienen dolor torácico'", subraya.

La guía ACC/AHA de dolor torácico recuerda que este continúa siendo el síntoma predominante del síndrome coronario agudo tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, entre ellas son más frecuentes síntomas acompañantes como las náuseas, la falta de aire o las palpitaciones. Las mujeres también presentan con mayor frecuencia cuadros como el infarto de miocardio sin obstrucción de las arterias coronarias (MINOCA), la disección coronaria espontánea o el síndrome de Takotsubo.

La Asociación Europea de Imagen Cardiovascular (EACVI) incide en esta cuestión en un documento publicado en 2024: "En mujeres no debemos confundir 'no hay una obstrucción coronaria' con 'no hay enfermedad cardíaca'. La microcirculación coronaria, la caracterización tisular miocárdica y entidades como MINOCA o Takotsubo pueden requerir otras técnicas de imagen para llegar a su diagnóstico".

En esta línea, un estudio reciente de Reynolds y colaboradores observó que la combinación de la resonancia cardíaca con la tomografía de coherencia óptica coronaria -una técnica de imagen realizada desde el interior de la arteria- permitía identificar la causa en el 84,5 por ciento de los pacientes con MINOCA.

Otro de los mitos que Broncano busca desterrar es que la TC coronaria "solo sirve para decir si una arteria está obstruida". Los estándares de 2026 de la Sociedad de Tomografía Computarizada Cardiovascular (SCCT) conceden un papel creciente a la valoración de la aterosclerosis más allá de una clasificación binaria entre arterias "obstruidas" y "no obstruidas".

"La TC coronaria contemporánea informa de la presencia de placa, distribución, carga ateromatosa, repercusión hemodinámica y estenosis", concluye Broncano.

La juventud tampoco excluye la posibilidad de que la enfermedad haya comenzado a desarrollarse. El estudio REACT detectó aterosclerosis subclínica en el 8,7 por ciento de los hombres y el 6,7 por ciento de las mujeres de entre 18 y 29 años. "La aterosclerosis puede empezar pronto, especialmente cuando existen otros factores de riesgo como colesterol elevado, tabaquismo, hipertensión, diabetes o antecedentes familiares", advierte Broncano.

La identificación temprana de estos factores permite estratificar el riesgo y determinar quién puede beneficiarse de un estudio más profundo. La guía ACC/AHA de 2026 presta especial atención a la intervención precoz en la hipercolesterolemia familiar y entre adultos jóvenes con colesterol LDL -lipoproteínas de baja densidad, conocido como "colesterol malo"- elevado o una fuerte historia familiar de enfermedad cardiovascular prematura. También destaca el papel del calcio coronario para estimar el riesgo cardiovascular con mayor precisión.