Ayahuasca bebida / Imagen de Envato
De "vómitos terribles" a un brote psicótico: Psicología alerta de los peligros del complejo consumo de ayahuasca
Tras la detención de dos personas que operaban una clínica de retiros en Sagunto, expertos alertan de psicosis, abusos y un marco legal de “bordes grises”
Y además: El Ministerio de Sanidad amplía su lista de sustancias psicotrópicas
La detención el pasado 14 de octubre en la localidad valenciana de Sagunto de dos personas que administraban una supuesta clínica de retiros que suministraba sustancias de potencial psicoactivo como el kambó, el bufo alvarius, la psilocibina o la ayahuasca han vuelto a poner sobre la mesa el uso de estas controvertidas sustancias relacionadas con hechos luctuosos como la muerte de José Luis Abad en 2019 -el famoso actor de películas porno, Nacho Vidal, fue el encargado de un ritual de desintoxicación con sapo bufo que acabó con la muerte de Abad y será juzgado por un supuesto homicidio imprudente en 2027-.
La ayahuasca es, probablemente, la más famosa de estas sustancias. Tradicionalmente ingerida en forma líquida, está compuesta por dos plantas, la liana de ayahuasca -banisteriopsis caapi- y la chacruna o psychotria viridis. La liana de ayahuasca contiene beta-carbolinas (como la harmina y la harmalina), que funcionan como inhibidores reversibles de la monoaminooxidasa (IMAO) mientras que la chacruna posee DMT (dimetiltriptamina), un potente compuesto psicodélico.
"Si no fuese por la chacruna, la ayahuasca no actuaría. Sin inhibición, el DMT se degradaría rápidamente y no produciría sus efectos", explica Manuel Almendro -doctor en Psicología, psicólogo clínico, miembro de la European Federation of Psychology Association, director del centro Oxígeme y autor de 'El laberinto de la ayahuasca', uno de los principales tratados de dicha sustancia en castellano-.
En una entrevista con Redacción Médica explica que los indígenas amazónicos descubrieron que la combinación de ambas sustancias producía una forma de conocimiento muy distinta a la occidental. "El DMT no explica por sí solo toda la experiencia", indica Almendro, que señala que hay que tener en cuenta que la complejidad del cerebro hace que la ciencia todavía tenga "muchas incógnitas" sobre cómo actúa la ayahuasca.
Desesperación clínica
Preguntado sobre el porqué del auge de estas sustancias, Almendro habla de una "desesperación clínica" para entender el auge de este tipo de terapias. "Hay muchísima gente que no encuentra sentido a la vida a través de lo que la sociedad está ofreciendo y entonces están buscando unos nuevos parámetros y unas nuevas formas de entender la vida", señala el experto. En su opinión, el principal error es enfocar la ayahuasca con una mentalidad de "fumador de hachís".
"No se puede utilizar como una droga recreativa", aclara Almendro, que lamenta que algunos touroperadores vendan la toma de ayahuasca como una diversión recreativa más en las experiencias por el Amazonas. Además, advierte de que una toma de ayahuasca mal calibrada puede desembocar en una psicosis y asegura que es "extremadamente raro" que un maestro indígena, experto en la preparación de la sustancia, salga de la región amazónica para acompañar en la ingesta de esta sustancia.
Situación legal gris
Al ser preguntado por el estatus legal de este tipo de sustancias, el presidente de Psicología sin Fronteras y profesor de la Universidad Complutense de Madrid Guillermo Fouce asegura a este medio que se trata de una "situación de bordes grises". "Normalmente, en los retiros no se paga por la ayahuasca, sino por el curso; la ayahuasca se regala. Incluso hemos visto ventas en las que te venden un bolígrafo de 300 o 400 euros y te regalan la ayahuasca. Es una forma de evitar las sanciones legales por consumo o tráfico", asegura el experto, quien indica que en muchas ocasiones se utiliza este tipo de tácticas para evitar cometer un delito contra la Salud Pública.
Fouce, quien se muestra muy crítico con el marketing de la ayahuasca -"Se relaciona con lo ancestral y con las plantas, como si el resto de drogas no fuesen derivados de plantas", asevera- hace un llamamiento a desmontar el "halo" de este tipo de compuestos. "Un efecto de la ayahuasca son unos vómitos terribles; pero quien la vende dice que ese vómito es romper con tu pasado para conectar con tu futuro", afirma Fouce, quien destaca que todas esas analogías son una forma de vender la sustancia para que la gente la consuma.
"A mi juicio, lo que está pasando con la ayahuasca es muy parecido a lo de cualquier otra droga. Cuando se lanzó la cocaína, tenía un discurso de inocuidad y de energía. Ahora tenemos los nootrópicos, las supuestas drogas inteligentes, que incluyen desde los anabolizantes de gimnasio hasta la viagra, y que en realidad no son más que anfetaminas de nuevo desarrollo, parecidas a las que se tomaban hace unos años para rendir más y estudiar más horas", asevera.
Efectos psicosociales
Respecto a los efectos psicosociales, el experto hace una analogía con la ruleta rusa. "La sustancia interactúa con el cuerpo y los antecedentes de cada uno que puede conllevar a un brote psicótico que deje una psicosis residual", advierte.
Por último, asegura que, en ocasiones, en los retiros de ayahuasca se producen conductas sexuales no deseadas como tocamientos en grupo o violaciones. "La persona está en grupo, bajo los efectos de la sustancia, y permite cosas que no permitiría en otras circunstancias. A ello se suman la paranoia y las imágenes recurrentes sobre lo ocurrido", sentencia.