Personal sanitario.

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Radiografía del mercado laboral sanitario tras la universidad: sueldos punteros y el menor subempleo de España

A los cuatro años de acabar la carrera, los universitarios del sector de Salud y servicios sociales son los segundos en número de afiliados y también en sueldo promedio

Y además: La anhelada estabilidad laboral en sanidad llega antes a los titulados de FP que a los universitarios

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La inserción laboral de los universitarios en España está mejorando en los últimos años, aunque sigue adoleciendo de problemas estructurales como la precariedad o la sobrecualificación. Sin embargo, dentro de la enseñanza superior, la rama de las Ciencias de la Salud se ha consolidado como la gran excepción a estos desafíos. Cuatro años después de graduarse, el 70,2% de los profesionales de Salud y servicios sociales cotiza por encima de los 30.000 euros anuales, al tiempo que casi nueve de cada diez desempeñan puestos de trabajo acordes a su categoría universitaria como titulados, siendo el área de enseñanza líder en adecuación profesional.

Así lo revela el informe La empleabilidad de los jóvenes en España 2026, elaborado por la Fundación CYD en base a los datos de inserción laboral en 2024 de los egresados de la promoción 2019-2020. Las cifras que arroja este estudio confirman la alta empleabilidad entre los universitarios del sector salud, con la segunda tasa de afiliación a la Seguridad Social más alta del país (85,4%).

A la cabeza en retribuciones y con la menor sobrecualificación

La Base Media de Cotización (BMC) anual del ámbito de Salud y servicios sociales se sitúa en 36.204 euros, siendo el segundo sector con mayores ingresos de la universidad española, solo por detrás de Informática (37.534 euros). Esta cifra supone, además, un aumento de 4.000 euros anuales sobre la media estatal (32.219 euros).

Más de la mitad de los graduados sanitarios (el 53,3%) se ubica en el tramo salarial superior a los 36.000 euros anuales, frente al 33,8% del conjunto del sistema. En el desglose por titulaciones, Medicina lidera la retribución de toda la educación superior en España, con una base media de 44.153 euros anuales y un 88,8% de sus graduados rebasando los 36.000 euros. Le siguen en posiciones destacadas la Ingeniería biomédica y de la salud (37.163 euros), Odontología (37.150 euros) y Enfermería (36.914 euros), en contraste con las bases más contenidas de Fisioterapia (26.360 euros) o Logopedia (23.906 euros).

Junto a unos sueldos por encima de la media, otro de los grandes atractivos del mercado laboral para los egresados en este campo es la adecuación de sus puestos de trabajo a la titulación, siendo el área que mayor correspondencia registra de toda la universidad española. Entre los graduados en Salud y servicios sociales, nueve de cada diez cotizan dentro del grupo de titulados, frente a un mercado laboral que deja a un 38,7% de universitarios ocupando puestos para los que están sobrecualificados. Al mismo tiempo, las tasas de ocupación se acercan al pleno en empleo en carreras como Medicina (el 99,7% cotiza como titulado), Enfermería (97,6%), Odontología (96,5%)y Óptica y optometría (90,9%).

No en vano, este ámbito universitario es también el que registra un menor índice de contratos indefinidos, situándose en apenas un 43,5%. Aunque esta cifra, según precisa el propio informe, se explica en buena medida por el sistema de acceso a los puestos de trabajo a través del sistema de Formación Sanitaria Especializada (FSE), que deja una alta tasa de temporalidad a los cuatro años de acabar la carrera, especialmente en el caso de Medicina, donde la especialización es obligatoria para ejercer en el Sistema Nacional de Salud.

Brecha de género: más de 1.500 euros de diferencia en un sector feminizado

Pese a que Salud y servicios sociales es el segundo ámbito más feminizado de la universidad —el 72,4% de sus egresados son mujeres, llegando al 81,3% en Enfermería y al 67,5% en Medicina—, la brecha salarial persiste en favor de los hombres. A los cuatro años de graduarse, los varones perciben una base media de cotización de 37.338 euros frente a los 35.818 euros de las mujeres, lo que supone una diferencia media anual de 1.520 euros.

Esta discrepancia se ensancha en disciplinas como Odontología, donde los titulados ganan 4.483 euros más al año que sus compañeras (40.352 euros frente a 35.869 euros). En Logopedia la brecha asciende a 3.479 euros, en Veterinaria a 2.201 euros y en Enfermería a 1.207 euros anuales. Únicamente ramas concretas revierten esta tendencia, como Biomedicina, donde las mujeres superan en 1.887 euros a los hombres, o Terapia Ocupacional, donde ingresan 1.366 euros más.

Podología y Odontología encabezan la afiliación de autónomos

Aunque en Medicina y Enfermería el trabajo por cuenta propia es casi inexistente (con apenas un 0,9% y un 1,1% de autónomos, respectivamente), otras carreras sanitarias experimentan una dependencia masiva del autoempleo al contar con una presencia reducida en la sanidad pública.

Odontología encabeza el ranking nacional de toda la universidad española con un 60,2% de sus titulados afiliados en el régimen de autónomos, seguida inmediatamente por Podología con un 59,5%, frente a la media universitaria global del 7,3%. La tasa de autónomos también es muy elevada en Nutrición humana y dietética (28,8%) y Fisioterapia (27,0%). Además, en Odontología el empleo asalariado restante está condicionado por una fuerte parcialidad: el 65,4% de sus contratos son a tiempo parcial, el valor más alto del país.

Cuello de botella en las facultades públicas: la demanda duplica a la oferta

El atractivo del sector ha desatado un récord vocacional tras la pandemia que choca con la escasa capacidad de plazas de las universidades públicas. Entre los cursos 2019-2020 y 2025-2026, la demanda en primera opción en Salud y servicios sociales en las facultades públicas presenciales se disparó un 55,5%, el mayor incremento de todas las áreas universitarias.

Por el contrario, la oferta de plazas públicas solo creció un 9,2% en el mismo periodo. Este desajuste estructural ha tensionado al máximo las notas de corte en carreras como Odontología, donde la demanda aumentó un 149,6% frente a un alza de oferta del 24,3%; Biomedicina, con un 118,0% más de solicitudes; o Medicina y Enfermería, con crecimientos en su demanda del 61,3% y 61,7%, respectivamente. Esta falta de plazas públicas ha alimentado el auge de la universidad privada, que ya concentra al 22,5% de los egresados del sector y hasta el 62,4% de los graduados en Odontología.