La presidenta del Cgcop, Elena Carrascosa.

La presidenta del Cgcop, Elena Carrascosa.

Profesionales

El abuso de las chanclas en verano dispara las lesiones en los pies: "El pie aguanta todo hasta que pide ayuda"

Elena Carrascosa, presidenta del Cgcop, analiza la importancia de los profesionales de la Podología en la salud

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El verano es la época en la que se descuida más el calzado adecuado por excelencia. El uso de calzado sin sujeción más allá de los espacios de baño durante días puede acarrear complicaciones podológicas a la vuelta del periodo estival. De esto advierten los especialistas en la materia año tras año: “A la vuelta de verano la gente viene con los pies bastante deteriorados. Puede haber problemas en las uñas del Camino de Santiago, alguna onicólisis, traumatismos, dolores en la planta del pie porque se haya abusado en exceso de las chanclas”, explica a Redacción Médica la presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos (Cgcop), Elena Carrascosa. Entre las complicaciones que detectan en septiembre se encuentran dolores en el talón, fascitis o talalgias, derivadas de “un incremento de actividad que a lo mejor durante el invierno no estamos acostumbrados a hacer y el pie aguanta todo hasta que pide ayuda”, sostiene.

Son varios los riesgos para la salud que entraña el uso de este tipo de calzado sin control, según señala Carrascosa. “Estás expuesto a torceduras, a esguinces o a golpes traumáticos en el quinto dedo del pie, que es bastante frecuente en consulta. Y al tener poca suela, también te expones a que el tendón de Aquiles y toda la zona de la musculatura posterior de la pierna tenga que trabajar más”, especifica la especialista. Normalmente, señala, estamos acostumbrados a usar de 2 a 4 centímetros de tacón en nuestro día a día, por lo que exponerse de un día a otro a un descenso de la altura de la suela puede desembocar en dolores, tanto en adultos como en niños. “En estos casos hay que hacer un tratamiento y un diagnóstico diferencial para abordar la patología correctamente, incluso contemplando la cirugía en caso de que la patología lo requiera”, expone.

El papel del podólogo en el cuidado de la salud

En lo relativo a las campañas de concienciación y prevención, el pie “es el gran olvidado”, en palabras de la presidenta del Cgcop, y el hecho de que no se encuentre integrado de igual forma en el Sistema Nacional de Salud (SNS), hace que sea más difícil. Aún así, Carrascosa incide en que desde el Consejo están trabajando con el Ministerio de Sanidad a la par que con los colegios profesionales en abordar cómo puede ser la inclusión de estos profesionales en el sistema público. “Estamos trabajando con las distintas consejerías de sanidad. En algunas hay más afinidad o interés en que la Podología se integre dentro de la cartera básica de servicios, pues recientemente lo hemos visto en Extremadura o en Andalucía, y luego hay otras que no tienen esa sensibilidad y están tardando un poquito más”, expresa.

Hay otros casos de autonomías que, recalca, han reconocido la categoría profesional pero que aún no la han dotado de plazas ni han hecho contrataciones. Ante este paradigma, esperan que Sanidad reconozca la necesidad con alguna normativa adaptada. “Todos los ciudadanos tenemos derecho a que la Podología se preste igual en todas las comunidades autónomas independientemente del código postal”, reclama.

Si todo saliera de forma favorable para los podólogos y acabaran integrados de manera uniforme en el SNS, no descartan que un sistema de residencias, tipo MIR, pudiera ser beneficioso. “Nosotros nos formamos en universidades públicas la mayoría y ejercemos casi el 99 por ciento en clínicas privadas, cosa que no revierte en el ciudadano. Entonces, un sistema de formación tipo MIR sería fantástico”, opina Carrascosa. Aunque contempla estos beneficios, la presidenta de los podólogos es realista: “Para evitar el cuello de botella, un diploma de acreditación avanzada tal vez sea el primer paso. Pero desde el Consejo, es una inquietud que tenemos y no la vamos a dejar”, concluye.