PERE CAMPRUBÍ I GARCÍA, DECANO DEL COLEGIO OFICIAL DE BIÓLOGOS
Vie 31 enero de 2020. 11.00H
Biólogos y Salud
Salvador Illa Roca, nuevo ministro de Sanidad, tiene en común con el exministro del mismo ramo Ernest Lluch Martín que no son médicos.

Desde el punto de vista de la profesión de biólogo, el ministro Lluch oficializó la incorporación de los biólogos a la formación de Interno Residente de las especialidades sanitarias de Laboratorio Clínico, en 1984.


¿Tendrá Salvador Illa suficiente capacidad e interés en resolver cuestiones como la creación de las especialidades de Genética Clínica?


Han pasado casi 35 años desde entonces y podemos reprochar a la Administración Sanitaria del Estado no haber dado ningún paso significativo en el reconocimiento de las aportaciones profesionales de los biólogos en Anatomía Patológica, Genética Clínica, Nutrición y Dietética, Reproducción Asistida Humana, Salud Pública, Toxicología… Prueba de ello es la falta de voluntad de poner en marcha (1) la troncalidad prevista en la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Profesiones Sanitarias y (2) la especialidad de Genética Clínica.

Yo estoy convencido de que este desierto normativo se debe a que el “cuarto de máquinas” del Ministerio de Sanidad está dirigido por médicos, con su corporativismo y sus prejuicios. Me refiero concretamente a las personas que van rotando de unas direcciones generales a otras, en una modalidad de “puertas giratorias” de las que nadie denuncia; son el brazo armado de la profesión médica.

La holgadísima mayoría absoluta que sustentaba aquel primer Gobierno español de coalición de 1982, formado monolíticamente por el PSOE y el PSC, le infundía una fuerza mayor que la propia del sempiterno bloque de los altos funcionarios médicos; estos no podían parar el impulso liberalizador, desde el punto de vista profesional, insuflado por Ernest Lluch, quien acabó con la Ley de Sanidad de 1944.

Ahora, también tenemos un Gobierno español de coalición, aunque con un mucho menor poderío político que el de 1982. El ministro Salvador Illa, ¿tendrá suficiente capacidad e interés en resolver cuestiones tales como la creación de las especialidades de Análisis Clínicos y Bioquímica Clínica, de Genética Clínica, de Reproducción Asistida Humana y de Salud Pública? En definitiva, ¿Salvador Illa seguirá el camino trazado por Ernest Lluch?