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Nunca más una sanidad de ladrillo

Por José Ignacio Echániz, consejero de Sanidad y Asuntos Sociales de Castilla-La Mancha
Jueves, 08 de agosto de 2013, a las 15:09

Cualquiera que haya tenido que reformar su casa puede valorar la diferencia entre poner un azulejo normal o un azulejo portugués, a 184 euros por metro cuadrado. Si esa diferencia se aplica a los 2.500 metros del interior del hospital que querían cubrir con ese material, pueden hacer las cuentas.

Es solo un ejemplo de un despropósito que ha despertado el interés de medios nacionales e internacionales en los últimos días. Pero un ejemplo del que es preciso aprender, para evitar cometer el mismo error en el futuro.

Solo en la ciudad de Toledo, en la última legislatura de Barreda se terminaron de construir la sede central de la Consejería de Sanidad, la sede del Sescam y el edificio de los Servicios Periféricos, también en el Polígono de Benquerencia. Todo ello mientras se iniciaban las obras del que iba a ser “el hospital más grande de Europa”, como si el tamaño fuera definitivo para la atención de los pacientes.

Toda esta fiebre del ladrillo en Sanidad ha hecho que actualmente tengamos que destinar, entre el principal y los intereses, tres millones de euros diarios a pagar la deuda de los excesos del gobierno anterior. Un gasto que nos limita la atención sanitaria a día de hoy.

Los recursos de la Sanidad de Castilla-La Mancha deben destinarse, esencialmente, a la mejor atención de los pacientes. No es prioritario hacer un hospital con 95 ascensores y 12 tramos de escaleras mecánicas. No es prioritario destinar 21.500 metros cuadrados a superficie acristalada, ni tener una plaza interior de 7.500 metros cuadrados, la mayor de toda la ciudad de Toledo, en un recinto hospitalario.

La Sanidad debe centrarse en las personas. Y es hora de que las infraestructuras se adapten a las necesidades sanitarias, no a los delirios de grandeza de determinados gestores.

El proyecto de reforma del nuevo Hospital de Toledo será un ejemplo de este espíritu con el que trabajamos en el Gobierno de Cospedal. Un gran hospital, pero que no aspira a lograr ningún récord inmobiliario, ni a ocupar portadas de las más elitistas revistas de arquitectura. Aspira a proporcionar la mejor sanidad posible a los ciudadanos de Castilla-La Mancha.