Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45
Opinión > Editorial

Nueva etapa

Redacción Médica responde al reto de la inmediatez y la continuidad informativa, combinándolo con una posición editorial clara y sin ambages
Martes, 29 de enero de 2013, a las 00:17

Redacción Médica cambia para ser mejor, más accesible y actual, más influyente e imprescindible. La transformación no sólo es de presencia, que también. Lo es, sobre todo, conceptual, para responder a las exigencias obligadas de unos tiempos nuevos que no se detienen. Parafraseando un celebrado latiguillo financiero, la sanidad no duerme, y mucho menos ahora, en este momento tan trascendental donde se está discutiendo, de hecho, la esencia misma del modelo asistencial de las últimas décadas.

La nueva etapa de Redacción Médica está bien anclada a los principios que han hecho de este medio una referencia obligada para estar al día de lo que pasa en la sanidad española: inmediatez y capacidad de reacción periodística, versatilidad informativa y rigor y agudeza en el análisis. Estos valores seguirán guiando nuestro trabajo, pero a partir de hoy lo harán permanentemente, sin saltos ni ausencias en el tiempo que el lector del siglo XXI ni entiende ni perdona.

En fines de semana y en agosto

El reto es formidable: nos proponemos mantener una vigía informativa e interpretativa más allá de hábitos y secuencias que, francamente, empezaban a estar fuera de la realidad. Porque si se aspira a informar de inmediato, lo mejor posible y con intención de influir en la opinión pública, ¿por qué dejarlo para más tarde? En plena explosión de internet como medio de difusión masivo, ¿a quién le puede interesar que una noticia o un comentario aguarden más tiempo del que ocupe su estricta elaboración? ¿Qué es eso de que los fines de semana o el mes de agosto la información especializada en sanidad desaparezca por decreto? Desde luego, el lector interesado en saber y comprender la sanidad no entiende estas costumbres, tan periodísticas como inexplicables. Y ese es, no les quepa duda, el lector de Redacción Médica. Ese es usted.

A la exigencia informativa le seguirá otro propósito no menos apasionante: articular una sección de opinión capaz de analizar, interpretar y juzgar la realidad sanitaria. Nos encontramos ante otro de los grandes enigmas de este sector: las grandes lagunas en las posiciones editoriales, que en ocasiones más parecen segundas informaciones, supuestamente analíticas y decididamente reiterativas. Tampoco se advierte una frecuencia natural en las aportaciones de pensamiento y reflexión de articulistas y opinadores. El panorama es demasiado estático, demasiado escueto. Redacción Médica quiere contribuir a acabar con este escenario, fijando una posición editorial clara, sin rodeos, que transmita un criterio y un posicionamiento fuera de toda duda. Además, aspira a dar altavoz a opiniones de actores experimentados, que llevan tiempo sin hablar, y otros nuevos, que están esperando ser escuchados y leídos.

Liderazgo digital

Cuando a finales de 2004 nació Redacción Médica el objetivo de su empresa editora, Sanitaria 2000, no era menos ambicioso que ahora: lanzar y consolidar un periódico en la red, completamente digital, sin versión en papel. No pocos recibieron el proyecto con escepticismo. Pero aquellas dudas del principio se han disipado por completo y han dado paso a un reconocimiento generalizado que, de hecho, ha modificado el centro del debate sobre el alcance y la influencia de la información sanitaria: el liderazgo ya no se discute en formato papel; el liderazgo es digital, o sencillamente no es.

Ahora, la situación vuelve a ser muy parecida a entonces. Sanitaria 2000 quiere volver a revolucionar el periodismo sanitario, con la certeza de que la frecuencia informativa no es un privilegio de las empresas editoras, que lanzan un diario, un semanal o las dos cosas y ninguna a la vez. La periodicidad en el acceso a las noticias y a las opiniones debe ser (lo es ya) un derecho de los lectores. Ellos son los que deben decidir cuándo estar informados. Y acudirán a los medios que asuman el reto de la actualización constante y permanente, que vuelquen en internet todo su potencial, que no modulen su oferta en función de sus intereses editoriales y empresariales ni aplacen contenidos que pueden ser transmitidos y comunicados de inmediato.

Redacción Médica sabrá estar a la altura de esta nueva exigencia de nuestra sanidad, que de hecho ya se está dando en otros sectores sociales. Y usted, lector, podrá comprobarlo desde hoy mismo. En todo momento.