16 nov 2018 | Actualizado: 14:50
Por José Antonio Otero, presidente del Colegio de Médicos de Valladolid
Dom 17 mayo. 20.54H
El 29 de abril se entregaron en el Colegio de Médicos de Valladolid los primeros diplomas que certifican a los médicos que habían solicitado y cumplido con los requisitos exigidos en el proceso de Validacion Periódica de la Colegiacion, VPC. En mi opinion  Valladolid, Soria y Granada no tienen más mérito que haber visto con buenos ojos este proyecto cuando les fue propuesto por la Organización Médica Colegial en el año 2011 y empezaron a colaborar estrechamente con la propia organización, la Fundacion de Educación Médica y la federación de asociaciones científico médicas.

Hace muy pocos meses todos los miembros de la Asamblea, salvo 4 abstenciones, votaron si a  hacer este proceso obligatorio para todos los médicos en el año 2016, anticipándose un año a lo propuesto en la directiva europea de cualificaciones profesionales. Por tanto podemos decir que pocos proyectos de la OMC han contado con tanto apoyo al menos en los años que yo asisto a sus asambleas, y eso nos hace ser muy optimistas. Los líderes de la Organización, dicho esto sin ánimo de presunción, apuestan por establecer de forma obligatoria la introducción de mecanismos de recertificacion en la Profesión Médica siendo conscientes de sus limitaciones, dificultades y resistencias entre muchos médicos.

Ahora todos nos ponemos a prueba siendo coherentes con lo decidido, los Colegios provinciales los primeros y además todos los que tiene que ver , o quieren tener, algo que ver en la vida profesional de los médicos, fundamentalmente las Sociedades Científicas. Todos juntos debemos dirigir la mayor parte de nuestros esfuerzos en definir competencias, establecer estándares, evaluar y acreditar actividades, definir los procedimientos que permitan que los médicos tengan bien claro cual ha de ser su desarrollo profesional.

Todos estos procesos se han de hacer desde el conocimiento de que la inmensa mayoría de médicos los cumplen sobradamente, estableciendo, no obstante, los mecanismos necesarios para facilitar el cumplimiento a aquellos que por diversas razones no estén en condiciones en ese momento.

Los médicos no somos ajenos al deseable principio de rendición de cuentas, lo hacemos diariamente ante nuestros pacientes, por esta razón abordaremos esta nueva etapa con absoluta normalidad y con la tranquilidad que nos da saber que nuestra cualificacion no dista nada de la de los mejores.

No es cuestión ver si sirven estos procesos para la carrera profesional o méritos para el acceso a determinados puestos, para lo que también puede ser utilizado, sino para observar con mayor altura nuestra relación con la sociedad en la que por nuestra parte seguimos aportando nuestro compromiso con el mantenimiento de nuestra competencia, esperando obtener a cambio su confianza acompañada de unas dignas retribuciones y de la posibilidad de regularnos como profesión. Pero sobre todo a cambio simplemente de nada, porque es nuestra obligación y es lo que tenemos que hacer.

Con sincera humildad,  animo a todos los médicos a hacer algo que no vale para mucho, tan solo para seguir sintiendo orgullo y satisfacción de pertenecer a esta Profesión.