13 dic 2018 | Actualizado: 14:15
A medida que avanzan los días para que Donald Trump sea coronado presidente de Estados Unidos, el sector de la salud se va asustando un poquito más. A la elección de Tom Price, conocido por sus críticas al Obamacare, se suman sus escarceos con los movimientos antivacunas, de los que se hace eco El Mundo en el artículo 'El coqueteo de Donald Trump con los colectivos antivacunas', de Clara Marín.
 
La periodista señala que durante su campaña Trump "ha cuestionado a la OTAN, los derechos de los inmigrantes o la dignidad de las mujeres". Sin embargo, apunta a que ha pasado desapercibido la relación del futuro presidente con el movimiento antivacunas, "uno de los más peligrosos para la salud pública". La autora señala que "Trump ha cuestionado, de facto, uno de los mayores avances médicos de la historia".
 
En concreto, se refiere al encuentro que tuvo Trump en agosto con Andrew Wakafield, autor del tristemente famoso artículo que ligaba la vacuna trivalente con un aumento de las probabilidades de padecer autismo. "Esta ha sido, probablemente la mentira científica más veces repetida, la que más daño ha hecho, y la que ha dado alas a los escépticos de la inmunización en todo el mundo", señala la periodista sobre aquel artículo que, además, dejó una mancha en la prestigiosa publicación 'The Lancet'.
 
El artículo continúa con el elogio de los antivacunas a Trump y recoge un texto de la web Age of Autism, desde la que se divulga propaganda antivacunas, en la que se cita la conversación entre un antivacunas y el futuro presidente:
 
- Donald, eres el único que puede arreglar esto.
- Lo haré.
 
Además, recuerda que Trump se posicionó con algunos argumentos de los antivacunas durante los debates a candidato republicano. Un hecho que Heidi Larson, directora del Vaccine Confidence Project, considera que ha hecho mucho daño aunque no llegue a traducirse en políticas concretas. Finalmente, el artículo recoge una lista de diez exigencias de los antivacunas que pasan por realizar un calendario de vacunación "razonable" y le piden que se comprometa contra la vacunación obligatoria. Un arranque de legislatura nada optimista para un presidente cuya futura línea política tiene demasiadas incógnitas.