Una salud “más justa” implica medir impacto de todas las políticas, no solo las sanitarias

Ha recordado que hay más de 2.000 millones de personas en el mundo sin acceso a fármacos esenciales

jue 17 septiembre 2015. 17.38H
Marcos Domínguez / Imagen: Cristina Cebrián. Madrid

Carlos Miranda.

“Si queremos una salud más justa, hay que medir el impacto de todas las políticas”. Así lo ha recalcado Carlos Miranda, coordinador del Área de Educación para el Desarrollo e Incidencia Política de Farmamundi, en su charla sobre acceso a medicamentos, en el marco del VIII Congreso CEEM.

Miranda ha reflexionado sobre una salud que no diferencia entre ricos y pobres, destacando que no son solo los importes destinados al departamento de sanidad los que importan. No obstante, ha recordado que la misión de Farmamundi es garantizar el acceso en todo el mundo a los medicamentos marcados como esenciales por la OMS, unos 400, que son aquellos con los que se puede hacer frente al 90 por ciento de las enfermedades más prevalentes en el planeta.

“Más de 2.000 millones de personas en el mundo no tiene acceso a estos medicamentos esenciales”, ha apuntado. Debido, entre otros, a sistemas deficientes de suministro y distribución de fármacos, pero también a causas menos estructurales como el alto precio de los medicamentos.

También ha hecho hincapié en las enfermedades “ignoradas, que no olvidadas”, señalado que cerca del 50 por ciento de la investigación está financiada por fondos públicos, pero no es el sector público el que decide qué se va a investigar y para qué, sino que lo hace el privado “en función de los nichos de mercado”. Miranda ha concluido manifestado que, para garantizar el acceso a los medicamentos, hay que construir un “modelo de investigación, desarrollo y comercialización de medicamentos basado en las necesidades de la población”.