13 nov 2018 | Actualizado: 18:50

Los oncólogos piden a Sanidad que la radioterapia compute como un fármaco

Especialistas advierten de que, a muy corto plazo, los pacientes con cáncer se van a ver afectados por la no renovación de equipos técnicos

Miércoles, 19 de septiembre de 2012, a las 14:05
Javier Leo / Imagen: Diego S. Villasante. Madrid
La Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) ha propuesto al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que las sesiones de radioterapia computen en los presupuestos sanitarios en la misma categoría que los fármacos, y no como inversión. El objetivo de esta propuesta es que “sea igual de obligatorio recibir una sesión de radioterapia con la última tecnología que tener en la cartera el medicamento más innovador”, ha explicado la presidenta de la Comisión Nacional de la Especialidad de Oncología Radioterápica, Ana Mañas.

De izquierda a derecha: Ismael Herruzo, expresidente de la SEOR; Alfredo Ramos, presidente de la sociedad; José López Torrecilla, vicepresidente; y Ana Mañas, presidenta de la Comisión Nacional de la Especialidad de Oncología Radioterápica.


A su juicio, hay una “mala gestión” en la adquisición de nuevos equipos, algo que, en época de crisis, puede provocar que, a muy corto plazo, los pacientes con cáncer sean tratados con aparatos obsoletos por la no renovación del parque tecnológico. Con motivo de la presentación del ‘LibroBlanco de la SEOR’, Mañas ha aprovechado para hacer hincapié en la importancia de potenciarla investigación básica, clínica y traslacional en oncología radioterápica y en la necesidadde

Ramos comenta las últimas novedades del sector.

que la especialidad tenga cinco y no cuatro años de formación dentro de la nueva troncalidad.

En la misma línea, el presidente de la SEOR, Alfredo Ramos, ha recordado al Ministerio que “debe consultar y asesorarse con las sociedades científicas antes de tomar decisiones” y ha destacado la “importantísima coste-eficiencia” que ofrece su especialidad, a pesar de la alta inversión tecnológica que lleva asociada. “Es necesario que se prioricen gastos. Y en este punto está muy claro que sale mucho más caro atender a un paciente sin curar por no tener la tecnología, que invertir en un equipo que le cure”, argumenta Ramos.