Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

La industria pide “más transparencia” en el proceso de fijación del precio de los fármacos

Con casi 500 días de espera, España está entre los países europeos que más tarda en acceso a fármacos innovadores

Lunes, 07 de abril de 2014, a las 17:39
Carlos Cristóbal / Imagen: Pablo Eguizábal. La Granja de San Ildefonso (Segovia)
La política farmacéutica no ha pasado inadvertida en el III Encuentro Global de Altos Cargos de la Administración Sanitaria celebrado en La Granja de San Ildefonso bajo la organización de Sanitaria 2000. En la mesa moderada por el director general de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y Farmacia, Agustín Rivero, representantes de administraciones autonómicas e industria han mostrado su postura en torno a las iniciativas de colaboración o el proceso de fijación de precios.

José Luis Trillo, director general de Farmacia y Productos Sanitarios de la Comunidad Valenciana; Agustín Rivero, director general de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y Farmacia.


Uno de los puntos de mayor actualidad dentro del sector farmacéutico es el nuevo proceso de fijación de precios y posicionamiento terapéutico. En este sentido, y teniendo en cuenta el ‘quorum’ respecto a sus buenas intenciones, la postura de la industria difiere de las autonomías. Muestra de ello ha dado María Rosario Vivancos, directora de Gestión de Clientes de Roche España, que ha calificado el proceso como “complejo, muy lento y poco transparente”. “Tenemos mucho por mejorar para dejar de estar a la cola de Europa en acceso a la innovación”, ha agregado señalando que la duración media de dicho proceso es de casi 500 días, uno de los peores datos dentro del ámbito europeo. La transparencia, precisamente, ha sido el aspecto que más ha destacado el director general de Farmacia del País Vasco, Iñaki Betolaza, aunque en este caso en clave positiva, mientras que su homólogo en la Comunidad Valenciana, José Luis Trillo, ha abogado por la incorporación de los estudios-coste efectividad e impacto presupuestario.

En tiempos como los actuales, en los que todo se mide en términos de sostenibilidad, el debate en torno a la optimización está a la orden del día. En ese sentido Vivancos ha defendido un cambio de tendencia. “Todo el foco está puesto en ver cómo se reduce el gasto farmacéutico cuando el esfuerzo debería orientarse a medir el resultado en salud de los fármacos y actuar en consecuencia”, ha afirmado Vivancos antes de defender la propuesta de Roche en este campo, basada en fijar precios no por vial, sino por valor: “Un fármaco puede tener un valor distinto para una indicación o para otra, dependiendo de muchos aspectos”.

María Rosario Vivancos.

Iñaki Betolaza.


La necesidad de resultados en salud es compartida por las administraciones, que lo ven como una vía hacia la racionalización de la inversión. “Evidenciar resultados es imprescindible”, ha detallado Trillo en una postura similar a la de Betolaza, que ha pedido una “evaluación continua” que determine los “límites de financiación” que permitan la sostenibilidad. “Es necesario buscar y seguir la senda de la estabilidad”, ha añadido.

La consenso entre las partes ha resultado total en cuanto a la necesidad de establecer un marco colaborativo entre industria y administración, un campo en el que Roche ya está trabajando a través del establecimiento de acuerdos de riesgo compartido. “Queremos pasar de una relación cliente-proveedor a otra de socios”, ha explicado Vivancos destacando que “juntos podemos avanzar en modelos que garanticen sostenibilidad y acceso a la investigación, fomentando la investigación y midiendo los resultados en salud”. Discurso similar ha utilizado Betolaza, que ha incidido en la necesidad de pasar de un “diálogo competitivo” a otro “colaborativo”. “Resulta necesaria y fundamental, entre otras cosas porque los pacientes las demandan”, ha agregado.

La mesa ha finalizado con dos votaciones en las que ha quedado patente la apuesta del sector por la introducción de cambios en política sanitaria destinados al aumento de la coste-eficiencia. Así, el 93 por ciento de los presentes ha abogado por la aplicación de acuerdos de riesgo compartidos entre industria y comunidades autónomas mientras que el 81 por ciento ha considerado útil establecer un impacto económico máximo en la introducción de innovadores en las CCAA.

Para la celebración de este encuentro han colaborado Grupo Cardiva, Fresenius Medical Care, Gasmedi, General Electric Healthcare, Otsuka y Roche.

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