Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:05
Miércoles, 20 de marzo de 2013, a las 10:59

Redacción. Zaragoza
Un nuevo acto del presente ciclo del Aula Montpellier se ha desarrollado recientemente en la clínica zaragozana. La notable afluencia de público a la ponencia del profesor Modesto Orozco ha mostrado el interés que suscita la relación entre medicina y ordenador. Tras la presentación del ponente, a cargo de Antonio Portolés, miembro del comité del Aula Montpellier, Modesto Orozco ha explicado por qué el ordenador sustituye hoy al laboratorio en la búsqueda de nuevos fármacos.

Alfredo Pérez Lambán, director de Clínica Montpellier; el ponente Modesto Orozco;  y Antonio Portolés, miembro del comité del Aula Montpellier.

Orozco ha señalado que la ciencia siempre crece, que está en constante mejora, ya sea de forma inercial o exponencial. Pero lo peculiar del avance científico actual es que “la técnica nos atropella” manifestó. Ya que lo que realmente cuesta en la investigación es procesar los datos, nos encontramos en un cambio de paradigma y el ordenador es la única herramienta para pasar de lo simple a lo complicado, señaló Orozco.

Aunque hoy por hoy es algo que parezca ciencia ficción, Orozco ha explicado que “el objetivo es llegar a crear seres humanos en sílico”. La biología hecha por ordenador o vía simulación computacional ayuda a desarrollar modelos predictivos cada vez más complejos. Estos modelos relacionan una determinada mutación de los genes con una patología y establecen nuevos esquemas de definición de los subtipos de esa enfermedad. “Esta simulación, defendió Orozco se realiza para curar, para predecir cómo funcionan los seres vivos. Y para conocernos a nosotros mismos”, ha subrayado.

Orozco junto al doctor Antonio Portolés, que ha realizado su presentación. A la derecha: el profesor José Bueno junto al presidente del Colegio de Médicos de Zaragoza, Enrique de la Figuera;  Ricardo Sáinz Samitier, del comité organizador del Aula Montpellier y Carlos Izuel, Delegado de Asisa en Aragón.

Desde esta perspectiva, y con la ayuda de los ordenadores para manejar los datos, para calcular...”el horizonte es una medicina personalizada a cinco años” ha avanzado Modesto Orozco. Y ha señalado que va a cambiar la forma de hacer medicina personalizando el tratamiento. “Con las pruebas de genoma podremos ajustar el fenotipo y genotipo” indicó Orozco, que reconoció el entorno de gran excitación que rodea a la investigación.

Imagen de la sala.

Pero es que, de alguna manera, tal y como ha reconocido el catedrático en su conferencia del Aula Montpellier, los computadores están ocupando el lugar de la suerte. Se están elaborando fármacos simulados en sílico, y se está intentando racionalizar los seres vivos, llevarlos a un programa de ordenador. De hecho, el cuello de botella en investigación son los computadores. Ya que, ha señalado Orozco, “si el volumen de datos sigue siendo como es, tenemos un problema para procesar y almacenar de forma que sea útil”. ¿Se ha terminado la medicina humana? ¿Límites éticos de la simulación? Fueron preguntas que resonaron entre los asistentes. El profesor Modesto Orozco resumió: “se trata de una herramienta diagnóstica; a partir de la secuenciación se puede prever y ése es el reto de la investigación”.