Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 16:10

En marcha la Estrategia de Seguridad del Paciente para los próximos cinco años

El objetivo es dar continuidad a las líneas de trabajo ya implantadas y poner en marcha nuevas

Miércoles, 09 de diciembre de 2015, a las 15:53
Redacción. Oviedo
La Consejería de Sanidad ha presentado la Estrategia de Seguridad del Paciente 2015-2020, un documento que servirá como guía de referencia para la práctica clínica y que recoge siete líneas de trabajo, 36 objetivos y 152 acciones para desarrollar una atención sanitaria de mayor calidad.

La seguridad del paciente es un factor clave de la calidad asistencial. De hecho, los efectos secundarios no deseados de la atención sanitaria provocan una elevada morbilidad y mortalidad en todos los sistemas desarrollados. Por esta razón, la Consejería de Sanidad realiza una apuesta decidida por las políticas que implican mejoras en este ámbito, según señalan en un comunicado de prensa.

La directora general de Planificación Sanitaria, Concepción Saavedra, ha señalado que la estrategia de seguridad del paciente pretende dar continuidad a las líneas de trabajo que ya están implantadas en el sistema sanitario asturiano y poner en marcha otras nuevas que sirvan de referencia para directivos, profesionales y pacientes.

A su juicio, el proyecto es fundamental para mantener la confianza de los ciudadanos en el sistema público de salud y aumentar la eficiencia, dado que los efectos adversos de la asistencia suponen un coste extra y, por tanto, aumentan el gasto sanitario.

Saavedra también ha explicado que la mayoría de estos efectos adversos están relacionados con los procedimientos diagnósticos y terapéuticos, las infecciones nosocomiales (aquellas que contraen los pacientes ingresados en un recinto sanitario) y la medicación.

"La frecuencia de los efectos adversos en Asturias es similar a la media nacional y a las cifras de los países de nuestro entorno, pero nuestros hospitales atienden a personas de más edad y con enfermedades crónicas, por lo que son sometidas a más técnicas y procedimientos y debemos garantizar que esa asistencia sea segura", ha explicado la directora general.