Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 10:35

El seguimiento de 1.000 crónicos se pilotará a través de la m-health

La Consejería de Salud busca aliviar la presión asistencial de los Centros de Atención Primaria

Lunes, 23 de marzo de 2015, a las 12:55
Redacción. Barcelona
La Consejería de Salud de la Generalitat de Cataluña iniciará un plan piloto en abril para que las farmacias catalanas hagan el seguimiento y control de la adherencia al tratamiento de un millar de pacientes crónicos complejos, lo que garantizará una atención más cercana y aliviará la presión asistencial de los Centros de Atención Primaria (CAP).

Jordi de Dalmases.

Lo ha avanzado a Europa Press el presidente del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Cataluña, Jordi de Dalmases, que ha concretado que el piloto se iniciará a partir de abril en cerca de 200 farmacias comunitarias de 27 Áreas Básicas de Salud (ABS) de toda Cataluña.

El programa ha sido bautizado como PCAF y se basa en un sistema de mensajería electrónico entre el médico de Atención Primaria y el farmacéutico: “A través de la receta electrónica podremos hacer apreciaciones sobre la medicación y comunicar si el paciente cumple el tratamiento”.

El farmacéutico se encargará de comprobar los efectos y contraindicaciones de todos los fármacos que toma un paciente complejo, y “hará un seguimiento para garantizar una correcta adherencia al tratamiento”, lo que se traducirá en una reducción de las consultas al CAP y de los ingresos hospitalarios.

Serán los médicos de Primaria los que detecten los pacientes crónicos complejos que podrán beneficiarse de este programa, cuyo piloto tendrá una duración de un año y se prevé que pueda extenderse a toda Cataluña a partir de la primavera de 2016.

Este nuevo servicio se incluirá en la Cartera de Servicios de la sanidad pública catalana y constituirá “una herramienta muy importante para los médicos de familia”, que contarán con la complicidad de los farmacéuticos.

Dalmases ha destacado que el PCAF “será una vía más de ingresos para las farmacias”, que han sufrido numerosos retrasos e impagos desde el inicio de la crisis por parte de las administraciones, el principal cliente para el sector.

“Debemos cobrar por la gestión de los medicamentos, evidentemente, pero también se debe pagar la gestión de nuestro conocimiento”, ha añadido, y ha destacado que los boticarios franceses tienen un sistema de pago mixto que también retribuye las gestiones que realizan.