“El valor de las vacunas es incuestionable”

Plantea soluciones para la situación de Varivax: “Una de ellas podría ser la inclusión en calendario”

dom 07 diciembre 2014. 17.00H

Ricardo Brage.

Eduardo Ortega / Imagen: Cristina Cebrián.
La compañía de vacunas  Sanofi Pasteur MSD cumple 20 años. Ricardo Brage, su director general, hace balance de la evolución del laboratorio desde su nacimiento y reivindica el valor económico, sanitario e incluso social de los antígenos, poniendo el acento en fundamental rol que juegan en la salud pública. Sin embargo, también recuerda las dificultades que supone la fabricación de antígenos y reclama a la Administración que reconozca la innovación que representa "cada una de las vacunas".

Sanofi Pasteur MSD cumple 20 años. ¿Cuáles son los orígenes de la compañía?

Nace en el año 1994. En ese momento, Sanofi Pasteur – la división de vacunas de Sanofi-, y Merck decidieron fundar la primera compañía en Europa exclusivamente dedicada a vacunas con el objetivo de juntar todas las vacunas que tenían en aquel momento de forma que pudieran dar respuesta a las principales enfermedades infecciosas prevenibles declaradas por la OMS.

Nace como una joint venture, pero este tipo de compañías no dura décadas.

Efectivamente, la forma legal y jurídica de la compañía es la de una joint venture.

La vida media de la mayoría de este tipo de entidades es de entre seis y ocho años, y se suelen fundar con vocación de corto plazo y en torno a un producto o un proyecto concreto. En nuestro caso, está claro que marcamos la diferencia:  hablamos de la primera y, por lo pronto, única compañía de Europa especializada en vacunas.

Nosotros en lugar de cotizar en bolsa, tenemos accionistas (50 por ciento de Sanofi Pasteur y otro 50 por ciento por parte de Merck). El resto de la operativa y la evolución del negocio son como las de cualquier otra empresa.

Brage valora la evolución del mercado de las vacunas en España. 

Es decir, que es independiente de las empresas matrices.

Lo somos. Obviamente existen reuniones del Consejo de Administración de la compañía que cuentan con la representación de nuestros accionistas. Los órganos de dirección y las políticas del laboratorio son comunes en los 19 países en los que estamos.

¿Sufre Sanofi Pasteur MSD presiones de sus compañías matrices o compite con ellas en determinados ámbitos?

Absolutamente no. Además, precisamente, el objetivo era crear una compañía en un sector tan específico como es el de las vacunas. Se requiere bastante especialización en investigación, fabricación y comercialización, lo que permite a nuestras casas matrices continuar con las líneas de investigación ya establecidas. Se trata de una decisión estratégica basada en la búsqueda de sinergias, más que en la competición.

¿Cuáles han sido las claves del éxito y duración en el tiempo del laboratorio?

Seguir y estar siempre atentos a los cambios del mercado, que dentro del campo de la vacunación, y en el período de 20 años en los que llevamos operando, han sido numerosos.

Nuestra especialización y conocimiento nos ha permitido adaptarnos con la flexibilidad suficiente a las diferentes transformaciones del mercado. Hemos evolucionado desde una visión más tradicional de ‘pharma’, posiblemente derivada de la esencia de nuestros accionistas, hacia la definición de nuestra propia cultura y modelo de negocio más próximo al de una compañía biotecnológica.

Somos una empresa de tamaño mediano, y no tenemos la voluntad de convertirnos en una big pharma por las especificidades del negocio. Como comentaba, el mercado de la prevención y de las vacunas requiere de flexibilidad, y la flexibilidad te la permite una compañía de tamaño pequeño-mediano.

¿Cuáles son las diferencias entre el mercado de las vacunas y el de los medicamentos?

Las vacunas se dirigen a la prevención y a la protección de la población sana. Por el contrario, cuando hablamos de medicamentos estamos dirigiéndonos a pacientes. Esta diferencia marca los procesos de investigación, de fabricación, procesos de post-comercialización. Al dirigirnos a una población sana los controles de farmacovigilancia y  los niveles de exigencia en materia de seguridad y control de calidad son máximos. Desde Sanofi Pasteur MSD apoyamos y colaboramos activamente en este férreo y necesario procedimiento de control.

El director general de Sanofi Pasteur MSD da su opinión sobre la polémica de la vacuna de la varicela y las decisiones del Ministerio de Sanidad y la Aemps. 

¿Cree que en el ámbito de las vacunas estas exigencias de seguridad son excesivas?

En absoluto, creemos que son necesarias y oportunas.

Los controles y la legislación contribuyen a afianzar la confianza de la sociedad y de las autoridades sanitarias en el proceso de fabricación y en la seguridad de las vacunas. Nosotros nos sentimos muy cómodos al respecto y además adoptamos procesos internos adicionales. Nuestros procesos internos no solo cumplen con lo que dictan las directivas europeas y la legislación española, sino que incluso vamos un poco más allá. Si de verdad queremos mantener la credibilidad y la confianza, tenemos que asegurar que los estándares de seguridad y calidad de nuestras vacunas estén en el nivel más alto posible.

¿Qué lanzamientos prevé Sanofi Pasteur MSD para los próximos años?

Actualmente estamos lanzando dos vacunas. Nuestra nueva vacuna hexavalente precargada y lista para usar por el profesional sanitario, lo que evita errores a la hora de la administración, y también la vacuna frente al herpes zóster quepermite abordar los retos demográficos que tenemos en España. Contribuye a mantener a la población más sana y activa, lo cual contribuye al crecimiento económico de un país.

A lo largo de nuestra existencia, hemos ido ampliando nuestro catálogo de soluciones a todas las etapas de la vida. Tradicionalmente, las vacunas han estado ligadas al ámbito pediátrico. Sin embargo, a lo largo de los años, y con el envejecimiento de la población, se ha detectado la necesidad de proteger a la población adulta. Este es sin lugar a duda el reto de los Gobiernos en materia de prevención. Por ello, debemos impulsar las campañas de información e inmunización destinadas a este colectivo.

Mirando al futuro más lejano señalar que durante los próximos tres años lanzaremos al menos tres nuevas vacunas al mercado.

Brage asegura que su compañía no se plantea abandonar el mercado español. 

¿Cree que el mercado español de vacunas ha dejado de ser rentable?

El balance del mercado de las vacunas, en el conjunto de los 20 años, ha sido muy positivo. Posiblemente, en los últimos años, ha resultado más difícil y complicado, en cierta medida a causa de la crisis económica.

Sin embargo, el reconocimiento de la importancia de la prevención por parte de las autoridades y el reconocimiento explícito del valor clínico de las vacunas nos animan a seguir investigando y desarrollando nuevas soluciones preventivas. El valor de las vacunas es incuestionable. Han sido capaces de erradicar los casos de viruela, la casi erradicación de la polio, han contribuido  a la eliminación del VPH, y por tanto de todos los tumores relacionados con ese virus…

Además del valor clínico, existe un valor económico asociado a las vacunas. Está demostrado. Por cada euro invertido en vacunas se generan entre cuatro y cinco de ahorro en costes directos y aproximadamente 17 en costes indirectos.

También cuenta con un valor social. Cada vez somos más conscientes de lo importante que es mantener a la población española sana durante más tiempo. A mayor salud, mayor capacidad de participación social, mayor productividad, y mayor contribución al crecimiento económico de un país.

Desde Sanofi Pasteur MSD nos preocupamos por mantener a la población sana. Por ello, nuestros servicios van más allá de la oferta de vacunas y/o viales. Somos expertos y socios en prevención, lo que nos capacita a desarrollar campaña de información, campañas de inmunización, programas de formación, entre otros.

Pero es cierto que el sector de las vacunas se ha reducido en los últimos años. ¿Cree que esto puede llevar a desinversiones por parte de las casas matrices?

En nuestro caso, absolutamente no. Nuestro compromiso con la población europea y española va a seguir siendo firme. Lo que sí reflejan los últimos movimientos es la complejidad del mercado, y eso explica la concentración de empresas que se dedican a investigar y desarrollar vacunas.

Se trata de mercado imprescindible, por lo que siempre va a haber compañías dedicadas a desarrollar vacunas. Sin embargo, también es cierto que las barreras para entrar en este mercado son altas y operar en este sector requiere cierta especialización debido a su complejidad.

Brage indica que se está viviendo un proceso de concentración en el mercado de las vacunas por la alta competitividad y especialización que requiere este área. 

Parte de la complejidad  de este mercado está en el asunto financiero. Cada vez se aprueban más medidas que lo limitan, como las centrales de compras. ¿Cómo valora estas iniciativas?

Para responder a esta pregunta, yo creo que habría que reflexionar y echar la vista atrás, así como conocer en profundidad el producto del que estamos hablando. De esta forma podremos definir mejor el marco más adecuado para poderlo adquirir.

Debemos de recordar que las vacunas son un producto biotecnológico, de fabricación compleja y que requiere de ciclos de producción largos. Además, no todas las vacunas son intercambiables en todos los momentos y existe una cierta variabilidad en los resultados de la producción. Todo ello acaba limitando también el número de fabricantes y requiere de un abordaje en la adquisición diferente al de otro tipo de productos que cuentan con ciclos de producción más cortos y permiten intercambiabilidad entre ellos.

Compartimos con las autoridades la necesidad poner a disposición de la población las vacunas de calendario necesarias y de forma acorde con las necesidades financieras del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas. Al mismo tiempo, reclamamos que ese proceso tenga en cuenta la necesidad de contar con un marco predecible que nos permita asegurar la producción y que reconozca la innovación de cada una de las vacunas.

También se trata de buscar el equilibrio, como en otros mercados de oferta y demanda. Desde el punto de vista de la oferta, nosotros tenemos el compromiso de seguir produciendo vacunas destinadas a necesidades no cubiertas;  y desde el punto de vista de la demanda, nos estamos moviendo hacia un mercado de compra más global, el de las campañas de inmunización, en el que se busca la correcta protección de la población.

Si queremos seguir invirtiendo en vacunas, tenemos que llegar a un equilibrio  con las autoridades sanitarias. Debemos hacer posible la sostenibilidad del SNS y posicionar a las vacunas como una herramienta poderosa de salud pública. Por ello, en este modelo de compra, también hay que reconocer el esfuerzo investigador y productor de los fabricantes.

El director general de Sanofi Pasteur MSD asegura que sigue negociándose con el Ministerio de Sanidad el futuro de su vacuna de la varicela, Varivax. 

El más notorio de sus últimos desencuentros con la Administración ha sido el de la vacuna contra la varicela, Varivax. ¿En qué situación está este caso?

Estamos convencidos de que tanto la Administración como nosotros perseguimos el mismo fin: asegurar el mayor nivel de salud para los niños españoles. Puede haber discrepancias sobre cuál es el mejor modo de conseguirlo, pero estamos trabajando por el mismo fin.

Las autoridades sanitarias de cada país están capacitadas para cambiar las condiciones de dispensación y prescripción en el campo de las vacunas siempre y cuando se considere necesario por razones de salud pública.

Nos encontramos pensando en la mejor solución para dar respuesta a las necesidades de salud pública, pensando en mantener a los niños vacunados y velando siempre por la sostenible del sistema sanitaria. Nos encontramos buscando soluciones. Una de ellas podría ser la inclusión en calendario de esta vacuna.

¿Y esto se está negociando?

Seguimos hablando, y tenemos el interés compartido de encontrar la mejor solución en beneficio de la protección de la población. Compartimos el mismo objetivo: la salud de los ciudadanos.

¿Cree que el hecho de que Varivax ya no se venda en oficinas de farmacia va en contra de los principios de salud pública?

Salud Pública tiene una visión lógica que compartimos, que es el conjunto de medidas de salud pública que se pueden aplicar para proteger a la población española.

Como visión complementaria a esta está, se encuentra la del beneficio individual. A la hora de tomar decisiones sobre tener o no una campaña de vacunación es posible que haya distintos puntos de vista desde la salud pública, en contraprestación con el beneficio individual que la vacuna tiene en cada niño.

¿Cómo entiende la central de Sanofi Pasteur MSD la situación que hay en España, se podría llegar a plantear abandonar el mercado nacional?

Eso seguro que no. Somos una compañía europea, y la idea es que lo siga siendo. Contar con el apellido de ‘europea’ es la garantía para asegurar las vacunas necesarias para el mercado continental. España es uno de los principales países y mercados de la compañía.

¿Cómo ve el futuro de Sanofi Pasteur MSD?

Lo veo brillante, porque en el cambio de la prevención solo podemos ir a más. Además, el tiempo juega a nuestro favor, al igual que la transformación demográfica. El envejecimiento de la población es un hecho constatable. En 2020 más de la mitad de la población contará con más de 50 años. Esto significa debemos esforzarnos en mantener a la población más sana durante más tiempo. Esta situación va a generar una mayor demanda de productos y servicios que eviten el declive funcional.

Estamos convencidos de que en este ámbito las campañas de prevención y vacunación se van a ver impulsadas y van a coger muchísimo protagonismo.

Ricardo Brage, director general de Sanofi Pasteur MSD, durante la entrevista concedida a Redacción Médica.