18 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 19:05

Violencia contra los sanitarios: el día después de la tragedia

Compañeros de los médicos agredidos en Zaragoza y Toledo narran cómo ha sido la vuelta al trabajo

Violencia contra los sanitarios: el día después de la tragedia
El Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización Médica Colegial cifró en 515 las agresiones a médicos en 2017
Esther Ortega
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Sábado, 30 de junio de 2018, a las 20:00
A Raúl Calvo, de 50 años y 25 de carrera en Atención Primaria, se le quiebra la voz al hablar del estado de salud de su compañero Juan Antonio, el médico brutalmente agredido en Camarena hace dos semanas.  "Estamos todos sobrecogidos, muy preocupados por él y con el miedo inevitable de saber que estás expuesto a este tipo de cosas, aunque siempre creas que nunca te van a pasar a ti", explica días después de que se produzca una nueva agresión, esta vez en Zaragoza. Los profesionales de ambos centros de salud han tenido que regresar a sus puestos de trabajo tras la tragedia, pendientes de la evolución de sus compañeros y con la inquietante sensación de que podían haber sido ellos. Todo un reto para quienes se sienten indefensos en demasiadas ocasiones, sobre todo en Urgencias y visitas domiciliarias, donde nunca saben con certeza a qué situación se van a tener que enfrentar.

Calvo, secretario general del Colegio de Médicos de Toledo, expresó su desamparo en su blog personal, 'Medicina en la cabecera', en el que ha ido narrando cómo se siente al volver al trabajo tras recibir la peor de las noticias: "Llámame, ha ocurrido una desgracia", advertía un mensaje en su móvil el día del fatídico suceso. Raúl también explica las escasas medidas de protección de las que disponen los profesionales a la hora de prestar un servicio a domicilio. "Ese impulso irrefrenable de ayudar que escondemos quienes nos lanzamos un día a esto con un polo amarillo con un logo vistoso, un maletín repleto de cachivaches y la ilusión inconsciente de que nuestro deseo de ayudar nos servirá de escudo infranqueable que detendrá las cuchilladas y los palos, las balas y los golpes", escribe con crudeza. Al final de su relato, un recuerdo para sus compañeros: "Dedicado con todo mi cariño a mi compañero que lucha por su vida tras haber sido brutalmente agredido cuando sólo quería ayudar, y a mi compañera que escapó de milagro, tuvo el valor de auxiliarle posteriormente y recrea una y otra vez las imágenes en su cabeza. A ambos, les deseo la más pronta y feliz de las recuperaciones". 

MECANISMOS DE PROTECCIÓN

"Es como los accidentes de coche, siempre crees que les pasa a los demás y a ti no te ocurre. Y cuando lo vives así de cerca te impresiona", ilustra el secretario. En su opinión, el aumento de las agresiones a personal sanitario van ligadas a una falta de educación y concienciación cada vez menor: "La sociedad cada vez es más violenta y además, predomina la  idea de que parece que es gratuita y que se puede ejercer en cualquier momento. Y eso que es una sociedad que no está armada, no quiero ni imaginarme en otros lugares donde las armas son mucho más accesibles", confiesa el doctor, que recuerda las 515 agresiones a médicos contabilizadas el pasado año, "sin contar otros estamentos sanitarios que también las sufren igual que nosotros. Es un número muy importante para gente que solo estamos ahí para ayudar a nuestros conciudadanos". 
 
EN CIFRAS
El Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización Médica Colegial cifró en 515 las agresiones a médicos en 2017.

- Supone un aumento de 4 por ciento
- 3.429 agresiones en los últimos siete años
- En el 12 por ciento se registraron lesiones
- En el 56 por ciento hubo amenazas
- Solo el 65 por ciento presenta denuncia
- El 52 por ciento de las agresiones son a mujeres
- El 59 por ciento de los agresores son los pacientes frente al 41 por ciento, que son los acompañantes
"Existen unos protocolos que probablemente deben de ser revisados, en los que se activan una serie de recursos dependiendo del tipo de aviso que se da. Muchas veces las dotaciones de personal que existen son asimétricas. Por ejemplo, a nivel rural, se tienen pocos efectivos que cubren áreas muy extensas", explica Calvo, que hace hincapié en que en muchas ocasiones, son los sanitarios quienes llegan antes al lugar del aviso: "¿Cuál es la consecuencia de esto? Que si llegamos primero y somos los que están ahí, al pie del cañón y más cerca, es inevitable que en determinadas situaciones tengas la tentación de actuar, porque  tampoco hay un respaldo legal que te proteja. En el caso de que no hayas actuado porque estés esperando a que lleguen las fuerzas de seguridad, existe la posibilidad de que se considere que has hecho una denegación de auxilio y es algo que preocupa también a los compañeros", denuncia el médico, que añade que, dependiendo del aviso que se transmite, "se activan o no ciertos recursos. Eso lo decide la gerencia de emergencia y los operadores sanitarios atendiendo a los protocolos".
 
Desde los colegios de médicos, asegura el representante de Toledo, se están intentando reducir las posibilidades de que se produzcan agresiones. "Tenemos claro que se han dado pasos en la dirección correcta, con la figura del coordinador policial o con el tema del cambio de legislación para que se  considere un atentado a la autoridad -destaca Calvo-. Lo que nos parece que falta es que cale en la sociedad la idea de que no se deben consentir ningún tipo de agresión a los sanitarios", sentencia el médico, que compara la necesidad de abordar el tema con la cobertura que se hace a la violencia machista.

DESPROTEGIDOS

"Vemos que en la sociedad está calando el mensaje sobre la violencia machista y las administraciones destinan recursos a la prevención. Es un tema educacional pero también es una cuestión de recursos. Si no los tenemos, no podemos establecer políticas para prevenirlo. Cuando consigamos que en los Presupuestos Generales haya una partida de equis millones de euros que se destinen a la seguridad de los sanitarios, de los que vamos ahí a ayudar a los ciudadanos; podremos tomar las medidas oportunas", reivindica el sanitario, que añade: "No ha calado en la sociedad esta situación de violencia que estamos viviendo y que va en aumento".


"Todos hemos acudido a servicios domiciliarios en lugares perdidos, en fincas en medio de la nada en un cochecito pequeño"


Otra de las reivindicaciones del compañero de Juan Antonio es que se clarifiquen las situaciones en las que se deben activar los mecanismos y que se extienda la idea entre los profesionales de que no se debe actuar hasta que no sesté garantizada la seguridad. "Todos hemos acudido a servicios domiciliarios en lugares perdidos, en fincas en medio de la nada, un médico y un enfermero en un cochecito pequeño, con un fonendoscopio, en sitios donde no hay ni cobertura y donde no sabes qué te vas a encontrar una vez has llegado, eso está claro", reconoce el médico, que no cree que haya una solución fácil para este tipo de avisos, que no tienen por qué acabar en tragedia: "Lo hemos vivido todos y lo vamos a seguir viviendo. No es generalizado que se nos trate mal a los sanitarios, pero es inevitable tener esa incertidumbre. Sobre todo las compañeras, hay mucha gente que no quiere trabajar en el medio rural precisamente por estas situaciones", denuncia el sanitario, muy preocupado por el estado de salud de su compañero en el centro de salud.
 
HÉROES O COBARDES

"Está bastante mal, las noticias que nos llegan son poco halagüeñas, su situación es estable pero sigue muy grave. Por ahora la respuesta que nos tememos es que el desenlace no será el que esperamos", describe Calvo con la voz entrecortada. "Su compañera se incorporó el pasado domingo porque prefiere estar trabajando para mantenerse entretenida. He estado hablando con ella y está muy afectada psicológicamente, como es lógico. Pero es una profesional como la copa de un pino y se siente a gusto haciendo su trabajo, aunque con un estado de fragilidad muy importante", añade.
 
Y es que los sanitarios no están preparados para afrontar este tipo de situaciones en las que, tampoco tienen tiempo para pensarlo. "Hay momentos en los que no sabemos si vamos a ser héroes o cobardes. No sabemos cómo vamos a actuar o a reaccionar. Sabemos que tenemos la opción de ayudar y es muy difícil que podamos abandonar ese gen". relata el especialista, que añade: "Tampoco tendríamos que vernos en la tesitura de tener que decidir. Tenemos que hacer nuestro trabajo en las condiciones óptimas de seguridad. A veces te encuentras solo ante el peligro", advierte Calvo, que denuncia que los recursos son insuficienes y que los centro de salud están infradotados.

EXPERIENCIA DILATADA

Pilar Aznar, coordinadora del centro de salud y compañera de la médica que fue agredida y retenida contra su voluntad en Zaragoza, también afronta unos días complicados en los que las preguntas sobrevuelan sus pensamientos. "Estamos todos conmocionados porque ha sido inimaginable. Puedes llegar a imaginar muchas cosas pero nada a semejante nivel. Nos ha dejado impactados a todos, porque le ha pasado a mi compañera pero nos podía haber pasado a cualquiera de nosotros. Además, al vivirlo tan de cerca como que te afecta más, estamos todos en shock", se sincera la doctora.  


"No he podido hablar con la compañera porque no puede, no le salen las palabras y llora"


"Llevaba tres meses trabajando en el centro de salud pero tiene una experiencia dilatada. Al suceder el viernes por la tarde, la noticia no salió hasta el domingo. Los compañeros se fueron enterando a cuentagotas y el lunes el ambiento era muy tenso", describe Aznar, que movilizó a los sanitarios para rendir un homenaje a su compañera: "Nos concentrarnos a las 12 en el centro y fue muy emotivo. Gracias a Dios no es habitual que se produzcan este tipo de agresiones. Siempre se comenta que algún día va a pasar algo porque llegas a un domicilio y no te sientes cómodo, pero de este calibre para nada", reitera la responsable, que todavía no ha podido ver a la agredida.

"No he podido hablar con la compañera porque no puede, no le salen las palabras y llora. Nos hemos whatssapeado y he hablado con su marido. Está realmente mal, afectada en todos los niveles. De pensar lo que ha vivido se te encoge el alma", reconoce Aznar, a quien no le abandona la "sensación de que puede pasar cualquier cosa y te quedas paralizado". 

SOLUCIONES

En este caso, la compañera, además, iba sola a la visita. "Generalmente vamos uno y si necesitamos más ayuda viene algun profesional de Enfermería, depende del aviso que sea. La enfermera se ofreció a acompañarla pero la médico lo rechazó porque el aviso era muy cerca del domicilio. Se juntaron todas las cosas para que pasase, lo habitual es que vayamos solos", reitera Aznar, aún pensando en las posibles causas del fatal suceso. 

Para Antonio Pablo Martínez, presidente de Semergen en Aragón, "el problema viene cuando se trata de una patología leve, que entonces sueles ir solo. Si hay riesgo vital acudes con otro compañero. Hay veces que te encuentras con cuadros que no te esperas", explica el responsable, que apunta a varias medidas de protección: "deberíamos tener un método para, en un momento dado, poder comunicarnos con la policía o con quien fuera para advertir que algo está pasando con algún compañero".

Desde la sociedad, tampoco han recibido buenas noticias sobre el estado de salud de la médica. "Todavía está conmocionada. No solo te agreden, sino que te intentan estrangular, te amenazan con un cuchillo y te retienen 45 minutos. Por su cabeza pasaría de todo, me imagino que van a tener que intervenir con ella y darle algún tipo de ayuda porque para volver a trabajar y enfrentarte a un domicilio, veremos", lamenta Martínez, consciente del impacto del suceso.

"Han sido dos casos muy seguidos y en ambos con gente con mucha experiencia en domicilios. Nos ha cogido a todos igual, pensado en si nos hubiera pasado a nosotros. Todo el mundo empieza a recapacitar y pensar que nos podía haber pasado a cualquiera, no pensamos nunca en el riesgo que corremos"