24 de junio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 13:55

La vida después del MIR: qué ofrece el mercado laboral tras la residencia

Algunos han conseguido quedarse en el mismo hospital. Otros, empezarán un contrato de refuerzo o repitirán el MIR
La vida después del MIR: qué ofrece el mercado laboral tras la residencia
Esther Ortega
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Sábado, 26 de mayo de 2018, a las 20:00
"Después de seis años de carrera, una medio oposición y cinco años de especialidad, la mayor parte de mis compañeros tienen que estar con contratos de guardia, del 25 ó 50 por ciento o con becas". Así resume Darío Sánchez, oncólogo de 30 años, la situación en la que se quedan miles de MIR que acaban su residencia estos días y tienen que superar las emociones y la inseguidad que afloran estos días. Algunos han tenido suerte y han conseguido quedarse en el mismo hospital. Otros, empezarán un contrato de refuerzo o apuestan por repetir el MIR y hacerse otra especialidad. Todos se enfrentan por primera vez a un mercado laboral inestable en el que el paro y la precariedad tienen demasiado peso.

Darío ha tenido suerte y en poco tiempo regresará a la que ha sido su segunda casa durante los últimos años, ya que el Hospital la Paz le ha ofrecido una plaza. "La situación una vez sales de la residencia y terminas de ser mano de obra barata, es bastante cutre en comparación con otros países europeos", añade el especialista, feliz de poder continuar su andadura en el hospital que le ha visto crecer profesionalemente. 

"Acabo de terminar el quinto año de residencia y firmé el finiquito hace dos viernes”, comenta risueño el madrileño, que ha aprendido mucho durante su estancia: “Es una especialidad que está continuamente evolucionando y tirando a otros campos, es muy intensa y hay que trabajar mucho tanto en el horario laboral como en el extralaboral", explica Darío, que pese a la intensidad de su especialidad, hace balance positivo: "Es dura pero los que nos metemos ya lo sabemos. Tienes que aprender a llevarla y vivir con ello. Normalmente, hay más días que sales con buenas sensaciones de tu trabajo que con sensación de derrota", defiende.

BUSCAR TRABAJO CON 30 AÑOS

 Darío Sánchez, oncólogo de 30 años, seguirá en La Paz

La posibilidad de quedarse surgió hace unas semanas. "Mi jefe llevaba mucho tiempo dándole vueltas y después de un  mes y medio nos reunió a mi compañera y a mí para contarnos los planes que podía  ofrecernos a cada uno y la verdad es que es un alivio", confiesa el joven, consciente de las limitaciones laborales que tiene la carrera que escogió tras acabar el instituto: "Lo que pasa en Medicina es que tú vas con todo el camino estipulado desde que entras, haces el MIR, la residencia y la primera vez que te enfrentas a la realidad de buscar un trabajo es cas  con 30 años, siempre es algo que nos asusta mucho a los médicos".

Por fotuna, él solo ha parado una semana antes de volver a la carga gracias al contrato que le han ofrecido en el hospital. "Desde la Comunidad de Madrid, a ciertos hospitales, dado el número de pacientes nuevos y el volumen de los últimos años, les han dado una plaza extra. Uno de esos hospitales fue la Paz", explica el madrileño, al que le han quitado un gran peso de encima: "El hecho de tener algo según termine y algo que parece que va a ser fijo y por bastante tiempo, no deja de ser una tranquilidad. Es un contrato eventual en un puesto de nueva generación, por lo que no debería haber problema".

LOS PAPELES DEL PARO

Alberto Mangas, neumólogo, está buscando trabajo

Su compañero de hospital, Alberto Mangas, no ha tenido tanta suerte y se encuentra en pleno papeleo para solicitar el paro. Su experiencia en Neumología estos años ha sido “brutal”: “Espectacular, no me arrepiento de nada porque son los mejores años. Ya eres más independiente, empiezas a ganar dinero y aprendes muchísimo”, explica el extremeño.  El último día lo vivió “mejor de lo que pensaba”: “creí que me iba a dar mucha más pena pero la verdad es que ya te apetece hacer otras cosas y no ser una especie de estudiante; sino ser un especialista con responsabilidades. Tienes ganas de buscar cosas nuevas”.
 
Ahora se le abre un mundo: "siempre hemos tenido las cosas como muy pautadas y ahora no sabes muy bien lo que se te viene. La incertidumbre es lo más difícil de manejar", explica el joven, de 28 años, que hace unos días tuvo que recoger todas sus cosas de la taquilla y acercarse a ver a los compañeros de Recursos Humanos para firmar el finiquito. "Ahora de momento estoy buscando trabajo, me han ofrecido alguna posibilidad pero no me interesa, quiero ser un poco más selectivo: yo quiero trabajar de mi especialidad y era para Urgencias", explica Alberto, al que le gustaría seguir creciendo en Neumología: "Estoy esperando a ver si cojo algo que me interese realmente, por lo menos para un tiempo y tiene que salir algo de la especialidad".
 
El especialista, que está acabando su tesis doctoral, ya está en plena faena rellenando papeles: "Ayer justo estuve en el paro y ya hice la cita previa. Me dijeron que era el 'Día de los médicos', así que debemos estar ahí todos", bromea.
 
UN REFUERZO PARA EL VERANO

Cristina Conde, acaba de terminar su residencia en Medicina Interna en el Hospital General de Elche, del que se lleva una grata experiencia y muchos amigos. Su último día de trabajo fue el pasado 18, aunque el contrato no finalizaba hasta el día 20: "El último día hicimos poca cosa, fue todo muy rápido. Yo llevaba ya a muy poquitos pacientes y fue hacer un desayuno más especial con el resto de residentes y adjuntos que estaban por ahí y el viernes por la noche sí que tuvimos la cena con la despedida".
 

Cristina Conde, internista, ha firmado un contrato de refuerzo

Sin apenas descanso, le ha surgido la posibilidad de incorporarse al mercado laboral de inmediato: "Me han ofrecido un contrato de refuerzo para verano en el Hospital de Torrevieja, que es público de gestión privada. En principio estaré aquí hasta finales de septiembre y luego pues ya se verá,  queda mucho tiempo", explica Cristina, que acaba de cumplir 30 años.

"En verano hay mucha afluencia en Levante y se necesita mucho más personal. Normalmente en verano no suele haber problemas para encontrar trabajo, al menos de Interna", relata la joven, a quien le gustaría quedarse por la zona una vez pasada la época estival: "Mi idea es quedarme por Levante trabajando. Se dice que de aquí a cinco años va a hacer muchas jubilaciones y a principio de año hubo oposiciones, pero aún no están resueltos ni los traslados ni las plazas. Va a haber movimiento de aquí a final de año y falta que la Consellería abra también la bolsa", explica confiada. 

Pero si algo tiene claro la especialista es que está contenta con Interna: "Con un MIR he tenido suficiente, aunque las circunstancias de cada uno pueden variar. Pero mi especialidad me gusta mucho para cambiarla", sentencia. 
 
REPETIR EL MIR

Jesús Villegas, que acabó el pasado domingo, sí que ha tomado la decisión de volver a prepararse al examen. "Yo soy un caso un poco atípico porque me voy a presentar otra vez al MIR. En su momento Neumología era de mis primeras opciones pero no era la primera, que era Ginecología. Y voy a preparármelo otra vez para ir a por ella", confiesa Jesús a La Revista. "He tenido unos días  de relax pero ya estoy apuntado a la academia. Lo voy a hacer online todo desde aquí -León-, porque si me bajo en verano a mi casa, en Almería, no voy a estudiar nada", bromea Jesús, consciente del sacrificio que va a hacer: "Me espera un verano un poco potente".
 

Jesús Villegas ha decidio repetir el examen MIR

Pese a su decisión, a Jesús no le han faltado propuestas. "Me llegaron ofertas de Almería, de la privada y les di las gracias pero lo rechacé. También aquí en León se interesaron por mí, pero preferí repetir el MIR", reitera el almeriense, que tiene la espinita de la nueva especialidad: "Sí que me da un poco de vértigo porque son dos o tres opciones que no estarían mal y que para coger experiencia e ir cobrando estarían bien. Además ya trabajando como adjunto. Pero al menos, una vez más, lo voy a intentar". 
 
La última guardia en el hospital fue inolvidable para Jesús, ya que se mezclaron muchas sensaciones. 
"Yo por un lado quería terminar porque ser residente mola pero ya quiero ascender, obviamente, después de cuatro años. Por otra parte tampoco quieres irte porque al ser residente cobras bien y tienes el puesto asegurado. En una mezcla de sentimientos encontrados y de sensaciones buenas y no tan buenas", describe el joven, que estos días no para de recibir mensajes en el móvil sobre cómo solventar todos los trámites burocráticos: "La gente ahora se está apuntando al paro y en mi grupo de whatsapp con los residentes lo estamos comentando todo el rato, el tema de las citas para apuntarnos o las bolsas, por ejemplo".

Jesús lo tiene claro: "La otra vez me quedé fuera por las impugnaciones. Saqué buen número y estaba ya para subir al estrado cuando me quitaron Gine delante de mí. Y me quedé con la espina. Por intentarlo una vez más que no quede, además tengo el paro. Y si no, sigo con Neumo y no sería nada malo".