Un médico le inyecta grasa en el pómulo a una paciente. Imagen de Envato
Los estimuladores de grasa a partir de cadáveres esperan evidencia a nivel facial para llegar a España
Actualmente, el tejido de fallecidos, conocido popularmente como zombie filler, solo se utiliza en glúteo y mama
Algunos quieren eliminar el exceso. Otros el defecto. Alcanzar un nivel de grasa homogéneo y bien distribuido por el cuerpo no siempre es fácil. De hecho, una disminución rápida y significativa del peso corporal puede dar lugar a lo que se conoce como 'cara Ozempic', aunque esta pérdida de volumen facial y flacidez no tengan que ver con el uso de dicho fármaco adelgazante. Para solucionar esta falta de tejido adiposo, hay pacientes que ya recurren a materiales biológicos elaborados a partir de grasa de cádaver. Una tendencia en cirugía estética, denominada 'Zombie filler' que cuenta con el beneplácito de la propia Agencia Americana del Medicamento (FDA).
No se trata de "inyectar grasa" procedente de personas fallecidas, matiza José Luis Martínez-Amo, dermatólogo del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (Gedet). "Lo que se está haciendo es utilizar una matriz extracelular, es decir, la estructura de esa grasa, perfectamente limpia", detalla, para que la propia adiposidad del paciente llene esos espacios y haya un volumen posterior. Sin embargo, en España el uso de este tipo de estimuladores de grasa queda acotado al terreno corporal a la espera de futuros estudios que confirmen su eficacia en la zona de la cara. En estos momentos, la utilización de tejidos donados de personas fallecidas, ya sea en Medicina reconstructiva o con fines estéticos, se limita a zonas como la mama, el glúteo o "las cartucheras".
Al llevar menos tiempo en la lista de donación de tejidos, todavía falta evidencia en torno a un material como la grasa, explica Martínez-Amo, especialmente a nivel facial. "No se sabe el tiempo que va a durar y cuánto hace falta realmente", afirma. Sin embargo, el experto menciona un estudio ya en marcha que podría venir a disipar parte de estas dudas y confirmar la viabilidad de esta práctica a nivel facial.
De momento, el único producto comercializado es AlloClae, un inyectable que cuenta con la autorización de la FDA, aunque a corto plazo, se espera que también haga su aparición un producto similar, avanza el experto. Eso sí, lo primero, afirma, es comprobar si funciona o no funciona antes de que llegue al mercado.
Combatir la 'cara Ozempic'
En terreno estadounidense sí se ha extendido su uso como solución a la denominada 'cara Ozempic'. La celeridad del adelgazamiento hace que el organismo no tenga "suficiente tiempo para adaptarse y se produzca una pérdida importante de los compartimentos grasos de la cara", explicaba el propio Martínez-Amo en una entrevista previa a Redacción Médica. Si bien, esta rapidez no tiene que ir ligada intrínsecamente al uso de este tipo de fármacos cuyo principio activo es la semaglutida. El resultado, en cualquier caso, a esta rápida pérdida es un rostro "que aparece más descolgado, con mayor sensación de ojeras y aspecto de cansancio", lo que lleva a ligar erróneamente el uso de fármacos adelgazantes con un mayor envejecimiento facial.
Aún así, el especialista es uno de los dermatólogos que defiende iniciar los tratamientos estéticos cuando comienzan a apreciarse los primeros signos de pérdida de volumen, en lugar de esperar a alcanzar el peso definitivo. Más allá de los mencionados estimuladores de grasa, menciona los inductores de colágeno o tratamientos con ácido hialurónico "para reposicionar los volúmenes perdidos".