Miguel Aranda, docente de FP sanitaria.
De las FP sanitarias a la Universidad: el nuevo estudiante que llega con una visión diferente a las facultades
Miguel Aranda, docente en FP Sanitaria, explica cómo es el acceso a los grados superiores y sus posibilidades universitarias
Las formas de acceder a la Universidad para estudiar una carrera del ámbito sanitario son diversas, el Bachillerato no es la única opción de acceso. A día de hoy, los alumnos que entran en una Formación Profesional (FP) sanitaria tienen un perfil que está evolucionando hacia dar el salto a los estudios universitarios, algo que no era tan común hace unos años, según cuenta Miguel Aranda, docente de Laboratorio Clínico y Biomédico y Anatomía Patológica y Citodiagnóstico. Además, es coordinador de Calidad y Mejora Continua del Institut de FP Sanitària Vall d'Hebron. “En vez de acceder vía Bachillerato al grado superior, hacen un grado medio previo, normalmente de la rama sanitaria en este caso, y de aquí acceden al grado superior”, expone el docente.
Pero para acceder a un superior, los requisitos de entrada se parecen a los de las carreras: “Esto funciona igual que la universidad. Hay unas ofertas y luego las solicitudes en la preinscripción. Y en la forma de acceder hay diferentes vías porque puede ser también por reserva de algunas plazas específicas, pero luego hay diferentes vías de acceso”, especifica. De este modo, hay un cupo para los que acceden desde Bachillerato, otro cupo para los que acceden de otro grado medio o de otras titulaciones universitarias, y como esta, otras opciones.
El interés y motivación de los alumnos como base
A la hora de estudiar un grado superior sanitario, hay quien puede pensar que la dificultad es menor con respecto al Bachillerato a la hora de obtener buenas calificaciones de entrada a una carrera sanitaria, pero Aranda explica que esto no es cierto. “Al hacer unos estudios que son más del ámbito que es de tu interés y eso también se tiene que tener en cuenta”, comenta. Se refiere a que en una FP, las asignaturas que no van orientadas al ámbito de estudio, como Matemáticas puras o Física, incluso Historia, no forman parte del currículo. “Esto hace que el alumno tenga más motivación y, por lo tanto, obtener una nota superior no es porque sea más fácil sino por esta razón”, asegura Aranda.
Muchos alumnos le comentan al docente, una vez han entrado en carreras como Medicina, que haber hecho un grado superior sanitario les ha ayudado mucho a la hora de enfrentarse a la Universidad. “Llegan preparados, yo no diría que con ventaja, pero sí que tienen una una visión diferente, porque ya no es algo tan novedoso cuando uno accede desde Bachillerato y entra a Medicina o a Biotecnología”, sostiene el profesor. Se refiere concretamente a materias y ámbitos como la Fisiopatología o técnicas generales de laboratorio, como citología médica, contando con una base de conocimientos previos que quien no ha hecho una FP sanitaria no posee.
Otra posibilidad es que, una vez terminado el grado, el alumno decida prepararse para la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). En este caso, el docente afirma que aunque en una FP no se da el contenido “básico” de Selectividad, son conocimientos que “sí les ayudan”, sobre todo en el ámbito de la preparación de la asignatura de Biología. “No tenemos un itinerario específico para estudiar Selectividad, pero en muchos centros hacemos un acompañamiento de cara a la prueba”, aclara el profesor de Laboratorio Clínico y Biomédico y Anatomía Patológica y Citodiagnóstico.