Alicia, TCAE, Técnico de Laboratorio, futura dietista y enfermera.

Alicia, TCAE, Técnico de Laboratorio, futura dietista y enfermera.

Estudiantes

Cambiar de Medicina a Enfermería por calidad de vida: "No descarto terminarla"

Alicia dejó todo en República Dominicana para empezar de cero en España. Pese a los obstáculos, ya ha encadenado tres formaciones sanitarias mientras trabaja para conseguir su plaza en Enfermería

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Desde pequeña, al ver los anuncios en televisión, Alicia soñaba con enfundarse la bata blanca y convertirse en médica. "Fue curiosidad, sobre todo por saber el porqué de las cosas del cuerpo humano", recuerda en declaraciones a Redacción Médica. Nada más terminar Bachillerato, comenzó la carrera de Medicina, que compaginó durante dos o tres años con la administración del hotel de su marido. "Era muy complicado", recuerda. Y entonces llegó la pandemia.

"Estaba frustrada y confundida por la situación del covid y las clases online no ayudaban", explica. Finalmente, decidió dejar la carrera, hacer las maletas y marcharse a España, el país natal de él. "Pensé: 'Ya lo retomaré cuando vuelva todo a la normalidad'", apunta. Sin embargo, seis años después, todavía no ha vuelto a la carrera. En este tiempo ha completado un grado de Técnico en Cuidados de Enfermería (TCE), otro superior en Laboratorio Clínico y Biomédico y uno más de Dietética. "Durante estos años, me he dado cuenta de que la Enfermería me va a dar una mejor calidad de vida", afirma Alicia. Por el momento, ha relegado Medicina a un segundo plano, aunque no descarta volver a ponerse la bata blanca en el futuro, aunque, esta vez, "por placer".

Alicia dejó la carrera de Medicina y empezó de cero en España

Alicia llegó junto con su marido a España "sin casi nada", pero con la esperanza de poder retomar los estudios que había dejado aparcados. "Tras la pandemia, él me dijo que quería volverse a España. Yo dije: 'Pues nada, recojo mis papeles, vendemos el hotel y continúo estudiando la carrera allí'", recuerda que pensó en aquel momento. Sin embargo, pronto descubrió que continuar el mismo camino no iba a ser nada sencillo.

El problema llegó con la homologación de sus estudios. La calificación que había obtenido en República Dominicana, entre un ocho y un nueve, se convirtió en un 6,85 al aplicar los criterios españoles. Y, con esa nota, las posibilidades de acceder a Medicina eran muy reducidas. "Yo dije: 'Si la nota de corte de Medicina está en un 13, ¿Cómo voy a entrar con un 6?'", relata Alicia con cierta frustración.

Cuenta que tampoco llegó a presentarse a la Selectividad. Tras conocer su nota de acceso, hizo sus propios cálculos y consideró que ni siquiera obteniendo la máxima puntuación podría alcanzar la exigida para ser médica. A todo ello se sumó el cambio de país, el aprendizaje de un nuevo idioma y el hecho de tener que replantearse por completo su futuro profesional. "Venía de administrar un hotel, de estudiar mi carrera, de una vida estable. De repente te cambias de país, no puedes estudiar lo que quieres y te encuentras con otro idioma", explica la sanitaria, que recuerda cómo tuvo que hacer un doble esfuerzo durante las clases.

"Venía de administrar un hotel, de estudiar mi carrera, de una vida estable. De repente te cambias de país, no puedes estudiar lo que quieres y te encuentras con otro idioma"

De TCE a Laboratorio y Dietética: "No he parado de trabajar"

Sin la posibilidad de acceder directamente a Medicina, Alicia decidió buscó una alternativa que le permitiera seguir vinculada al ámbito sanitario. "Me matriculé en un grado de TCE con la idea de probar si realmente quería continuar en este ámbito", explica la sanitaria, que también quería conseguir la formación básica para empezar a trabajar. El ciclo tampoco fue sencillo: tuvo que cursarlo en valenciano y compaginarlo con su adaptación a España, aunque terminó con una nota de 8,5.

Después llegó el Grado Superior de Laboratorio Clínico y Biomédico. Mientras estudiaba, comenzó a trabajar en la bolsa pública sanitaria y pudo conocer desde dentro el día a día de hospitales y residencias. "Ahí me di cuenta de que esto es lo que quiero hacer, que me identifico con esto'", cuenta. Pero compaginar el trabajo y los estudios volvió a ponerle obstáculos en el camino, especialmente en el Grado Superior de Laboratorio. "Es un grado con muchísima exigencia. Incluso estamos luchando para que se reconozca como carrera", reconoce. Su nota final se quedó en un siete, insuficiente aún para acceder a la universidad.

Dietética apareció en su camino como una buena opción para mejorar su nota. "Siempre me ha interesado la alimentación y también modelaba en República Dominicana", señala. Actualmente está en segundo año y lo compagina con contratos como técnica de laboratorio y TCE. "No he parado de trabajar", resume Alicia, que incluso ha llegado a doblar turnos durante el verano para poder ahorrar y reducir su jornada cuando lleguen los exámenes.

Tampoco ha dejado de prepararse las dos asignaturas pendientes para entrar a la universidad. El año pasado se matriculó en una escuela para adultos y preparó prácticamente por su cuenta el examen de Biología. "Saqué un 8,05", reconoce con orgullo. Este curso se ha matriculado en Química y confía en mejorar su nota de acceso. Por el camino, Alicia cuenta que tuvo que hacer frente a comentarios que pusieron en duda su capacidad para conseguirlo. Una profesora llegó a decirle: "A lo mejor no tienes la capacidad para estar aquí y deberías enfocarte solo en trabajar". Aquellas palabras, reconoce, le afectaron especialmente, pero nunca dejó que la definieran como profesional.

"Me matriculé en un grado de TCE con la idea de probar si realmente quería continuar en este ámbito"

Enfermería antes que Medicina: "Quiero una mejor calidad de vida"

Mientras encadenaba formaciones y empleos, Alicia también empezó a mirar de otra manera su objetivo inicial. Su experiencia dentro del sistema sanitario le permitió conocer de cerca el trabajo de distintos profesionales y plantearse que quizá Medicina no tenía que ser necesariamente el siguiente paso. Ha pasado por servicios como paritorio, Pediatría y Neonatos y, poco a poco, Enfermería empezó a ganar peso en sus planes.

La decisión también está relacionada con sus expectativas laborales. Alicia considera que las condiciones de trabajo de los médicos, especialmente las guardias y la responsabilidad asociada al puesto, pueden dificultar la conciliación. "Los médicos tienen que hacer guardias de 24 horas. Yo los veo: me voy a mi casa siendo TCAE, vuelvo al día siguiente y sigue allí el mismo médico", ejemplifica. Aunque reconoce que Enfermería también tiene problemas y reivindicaciones pendientes, cree que actualmente encaja mejor con la vida profesional que busca.

Ahora su objetivo inmediato es terminar segundo de Dietética, preparar Química para la Selectividad y conseguir la nota necesaria para acceder a Enfermería. Después, no descarta continuar formándose y llegar incluso al EIR. Medicina, mientras tanto, seguirá esperando. "Cuando tenga todo eso y me sienta estable, haré Medicina por placer, no por necesidad", concluye.