Redacción. Logroño
El servicio de Atención Temprana, que presta la Consejería de Salud y Servicios Sociales a menores de entre 0 y 6 años con trastornos en su desarrollo o riesgo de padecerlos para prevenir o compensar desventajas transitorias o permanentes, ha incrementado el número de nuevas solicitudes el 11,5 por ciento en este año. Así, hasta agosto de 2012 se han tramitado 185 nuevas solicitudes frente a las 166 registradas en la misma fecha de 2011.
Así lo ha explicado el consejero de Salud y Servicios Sociales, José Ignacio Nieto, que, acompañado por la directora general de Servicios Sociales, Carmen Corral, ha destacado “el incremento progresivo en el número de usuarios y solicitudes que ha experimentado el servicio desde su puesta en marcha en 2010”. El servicio pasó de tener 309 usuarios ese año, a 454 en 2011, un incremento que roza el 50 por ciento.
En lo que llevamos de año, el servicio ha atendido a 404 menores. Teniendo en cuenta que se tramitan una media de 22 solicitudes al mes, de las que más del 90 por ciento son aceptadas y tramitadas en un plazo de mes y medio, sus responsables estiman que el año se cerrará superando los 500 usuarios.
Asimismo, Nieto ha explicado que el inicio del curso escolar supone un incremento en la actividad del servicio, por ser el momento en el que los profesionales de la educación comienzan a detectar problemas o deficiencias en el desarrollo de algunos de sus alumnos. “Algunos problemas pueden detectarse en el momento del nacimiento del niño, pero la mayoría surgen conforme el menor va desarrollándose y son tanto los padres, como los educadores y profesionales de la salud los que los identifican y recomiendan acudir al servicio de Atención Temprana”, ha señalado.
El proceso implica la valoración del menor por parte de la Unidad de desarrollo infantil y Atención Temprana, dentro del Centro de Valoración de la Discapacidad y Dependencia. Ellos elaboran un programa individual con los objetivos de la intervención y el tratamiento recomendado.
También se encargan de realizar el seguimiento y evaluación continuada de la intervención con el menor, valorando los cambios producidos en su desarrollo, familia y entorno, así como la eficacia de la metodología y su efectividad.
La atención que reciben los menores es, en palabras del consejero, “individualizada, asistencial, interdisciplinar y orientada tanto a los propios menores como a su entorno familiar y social” para garantizar “que disponen de todas las posibilidades de desarrollo, de una vida plena, en condiciones que le permitan conseguir el máximo nivel de autonomía posible”. En ella intervienen profesionales de la fisioterapia, psicología, logopedia, estimulación, psicomotricidad, lenguaje de signos, etc, que atienden al menor entre 4 y 12 horas al mes, según sus necesidades.