25 may 2019 | Actualizado: 19:25

La dureza de las rotaciones en Enfermería: "Por lo menos hoy no he llorado"

Una enfermera reflexiona sobre el trato a los alumnos que rotan por diferentes servicios y pide más empatía

La enfermera defiende un mejor trato para quien está aprendiendo.
La dureza de las rotaciones en Enfermería: "Por lo menos hoy no he llorado"
vie 15 febrero 2019. 14.10H
Nadie nace sabiendo, y los conocimientos se pueden adquirir, pero el carácter afable para tratar al prójimo no. Esa podría ser la conclusión de una enfermera e instructora en Soporte Vital básico (SVB) y Desfibrilación Externo Avanzado (DEA) tras el episodio ocurrido con una alumna que ha entrado a rotar en su servicio, y cuya experiencia ha querido compartir en sus redes sociales. 

La enfermera ha aprovechado su perfil en Twitter para contar que ha tenido "una alumna de prácticas que me ha dicho que qué alegría el día de hoy con nuestro turno", donde "ha empezado a rotar esta semana" y "está contenta por los 3 turnos que lleva. Me ha dicho 'por lo menos no he llorado'. Abro hilo que es serio", escribe como introducción. 

Según explica, la alumna le ha contado que además de llorar, a veces ha acudido al trabajo "temiendo con quién me tocase porque a veces me dicen cosas por no saber hacer cosas que me hacen que llore de la rabia", algo que para la enfermera "no es debilidad" sino "afrontar con la bondad de tus 21 años la maldad de otros". 

"Vas a ser igual que todos en cuanto a técnicas. Marca la diferencia en el enfermero que llevas por dentro"



El hilo de esta profesional sanitaria viene motivado porque le da rabia "que en el colectivo de la profesión más bonita seamos tan malos con nosotros. Tan mediocres y tan inseguros", y pide que cada uno recuerde sus comienzos, "o mejor aún", que cada uno se plantee que le "sacan el culo de la unidad" donde lleva 15 años. 

Explica que la estudiante ha conseguido cosas como "coger una vía estupendamente", sondar a una señora a la primera y enseñarle que "están en una onda formativa lejana a la nuestra", con "una mente mucho más abierta" con la que "a pesar de tanto ordenador miran a los ojos y cogen las manos", lo que es la "esencia de la profesión". De ahí que le haya dolido "decirle que tenemos que hacer terapia de fortaleza en estas prácticas". 

Para ello es importante que "se grabe a fuego en la mente que cuando alguien le diga que no sabe hacer algo, le diga que no. Pero que puede aprenderlo. Que no se sienta mal por no saber hacerlo. No tenemos que saber hacerlo todo y eso también lo sabe esa persona", comenta.  

Critica a quien lleva años en su zona de confort


En su hilo hay espacio para la crítica a quienes llevan años en su zona de confort y de seguridad, la que da la experiencia y desenvolverse en terreno conocido sin moverse de un servicio a otro. "Hay que ser muy mediocre para decirle a alguien que se tiene que espabilar cuando lleva media hora en un servicio y ha preguntado 15 veces que qué puede ir haciendo", expone. 

Por su parte, ella se queda "bien a gusto de pensar que viene gente con actitud. Formada. Con ganas. Y sí. Con pocas técnicas. Eso que se aprende haciendo una y otra vez. A ser buena persona no se aprende con el tiempo. Qué suerte poder ver que algunos lo son", señala. 

Por último, se dirige a los alumnos "de la profesión más bonita y a la vez con los compañeros que te lo pueden poner lo más difícil o más fácil", y les dice que confíen en sí mismos, porque "las cosas se aprenden. Vas a ser igual que todos en cuanto a técnicas. Marca la diferencia en el enfermero que llevas por dentro", sentencia. 

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