16 nov 2018 | Actualizado: 00:00

La conmovedora carta de la hija de un paciente terminal a sus médicos

"Mi padre nos enseñó a agradecer todo aquello que recibimos cada día que despertamos a la vida", reflexiona la mujer

Extracto de la carta publicada por @Saludand_Jaen.
La conmovedora carta de la hija de un paciente terminal a sus médicos
lun 16 octubre 2017. 13.50H
Redacción
La cuenta @Saludand_Jaen, correspondiente al Sistema Sanitario andaluz en Jaén, publicó este lunes a través de Twitter una conmovedora carta que les envió la hija de un paciente terminal, que fue tratado antes de fallecer en diversos centros sanitarios de la provincia, para agradecer el trato recibido en "momentos muy amargos".


En ella, la mujer agradece a los distintos equipos médicos su trato hacia su padre, "profesionales que con esmero y mimo te transmiten seguridad, serenidad, cariño y, especialmente, humanidad".

Además, reflexiona sobre la capacidad de empatía de los equipos médicos implicados: "Coexistimos en una sociedad que a veces se nos muestra fría, pero la sociedad es algo etéreo, la constituimos cada uno y cada una de nosotros y de nosotras, y está en nuestras manos hacer que la gente se sienta feliz".

Carta íntegra:

Gracias, gracias, gracias.

Con estas sencillas y sinceras palabras me dirijo a usted para trasladarle mi agradecimiento por la cuidada atención que mi familia y yo hemos recibido en el último recorrido de vida de vida de mi padre, por parte de los y las profesionales que componen el equipo de trabajo de ese centro.

Mi padre nos enseñó a agradecer todo aquello que recibimos cada día que despertamos a la vida y, por ello, me hago eco de su infinita bondad.

Son momentos muy amargos los que tenemos que cruzar cuando la salud de un ser querido nos anuncia que tiene que dejarnos, pero esa pendiente se hace menos abrupta cuando te sientes acompañada de profesionales que con esmero y mimo te transmiten seguridad, serenidad, cariño y, especialmente, HUMANIDAD.

Quisiera nombrar aquí a todas las personas profesionales que se han ocupado de mi padre, correspondientes a los Centros de Salud de Orcera, Úbeda, El Valle (Jaén), Bulevar (Jaén), Hospital Alta Resolución Sierra de Segura (Puente de Génave-La Puerta de Segura), Hospital San Juan de la Cruz y Unidad de Cuidados Paliativos (Úbeda), pero como sería una lista extensa, las represento en algunas de las últimas que nos han acompañado y que son: su médico de atención primaria, Ramiro, su enfermera, Monserrat, y su enfermera de enlace, Esther, pertenecientes al Centro de Salud Bulevar (Jaén); y la doctora Blanca y la enfermera, Soledad, del Equipo de Cuidados Paliativos de Úbeda. A todos ellos y a todas ellas, a quienes he nombrado y a los que no he podido, me gustaría que usted personalmente les agradeciera de nuestra parte su encomiable y delicada labor.

Coexistimos en una sociedad que a veces se nos muestra fría, pero la sociedad es algo etéreo, la constituimos cada uno y cada una de nosotros y de nosotras, y está en nuestras manos hacer que la gente se sienta feliz, y eso sólo se consigue ejerciendo desde la profesionalidad, unida a los valores humanos y el respeto, sin pudor a manifestarnos con la profundidad de las emociones y los sentimientos, y reconociendo a los demás su valía, porque en cada ser yace un trocito de ensueño.
Todo es mejorable, pero, muchas gracias por este Sistema de Salud Pública.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.