Redacción Médica
15 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 18:30

¿Vives con una enfermera? Estas ocho situaciones te resultarán familiares

Una imagen en Twitter retrata los problemas de estar bajo el mismo techo que una sanitaria

La imagen de 'Vivir con una enfermera no es fácil'. Autor: Sergi Mañà.
¿Vives con una enfermera? Estas ocho situaciones te resultarán familiares
Redacción
Martes, 07 de noviembre de 2017, a las 09:10
El mundo de la Enfermería tiene su propio lenguaje y sus códigos particulares: turnos interminables, obsesiones con la salud de los seres queridos, una adicción inexplicable por la cafeína... O, al menos, así es como lo ve David Valiño Vázquez, que ha compartido a través de Twitter una lista de problemas a la hora de convivir con una enfermera con una simpática ilustración del diseñador Sergi Mañà

Bajo el título de 'Vivir con una enfermera no es fácil', este sanitario comparte las ocho peores cosas que pueden pasar al estar bajo el mismo techo que una enfermera.

La primera es la abundancia de "conversaciones escatológicas. Mientras comes, sobre todo". Una extensión de los temas de conversación del trabajo a la mesa del comedor que puede no ser del gusto de todo el mundo.

"Se emboban mirando  tu brazo. 'Te clavo un 14'. dice. Resultó no ser sexual", es la segunda. Y es que parece que para Valiño una de las características más reconocibles de una enfermera es su obsesión por pinchar, curar o tratar a todo aquel que se ponga en su camino.

Imagen subida por David Valiño Álvarez.

Imagen subida por David Valiño Álvarez.

La tercera conducta propia de una enfermera es que "siempre llevan drogas encima (legales). O eso dice". El acceso a productos farmacéuticos en los centros de trabajo pueden derivar en la automedicación... Y más si uno sabe exactamente qué se está administrando.

"Hay días en que ni la ves. Largas noches en que dice estar currando… Por eso lo de la cafeína", es la cuarta conducta, que liga directamente con la quinta: "Adictas a la cafeína. Esos tics en el párpado no son normales".

En sexto lugar, "hablan solas. Es para fijar conceptos, no es que estén piradas", asegura Valiño, al tiempo que lanza una advertencia para todo aquel que conviva con una enfermera: "Ni se te ocurra preguntar por tu salud. ¿Has preguntado? La has cagado…".

Por último, las enfermeras desarrollan una "obsesión compulsiva por la limpieza", según este sanitario, que considera que "un día de estos se le borrarán las manos de tanto limpiárselas".