Redacción Médica
22 de octubre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 16:55

¿Eres sanitario y te han robado en tu propio hospital? No eres el único…

Tras la denuncia de Enfermera Saturada, varios usuarios denuncian la inseguridad que viven profesionales y pacientes

Algunos de los robos provienen de individuos ajenos a los pacientes y familiares.
¿Eres sanitario y te han robado en tu propio hospital? No eres el único…
Redacción
Miércoles, 25 de julio de 2018, a las 14:30
Esta semana la conocida cuenta de Twitter de Enfermera Saturada compartía una imagen en la que se denunciaba el robo de un bolso de una trabajadora de un centro sanitario. "Hay que tener el alma llena de mierda para robarle el bolso a la enfermera que cuida de tu hijo en una incubadora. Te desvives para que te lo agradezcan así", escribía así en un tuit que supera ya los 2.000 Me Gusta.

Y es que, al hilo de la reclamación de este perfil, muchos más profesionales sanitarios se han sumado a exponer diferentes situaciones que han vivido a lo largo de su carrera, en las que han sido víctimas de pequeños hurtos en sus espacios de trabajo. ¿Lo más sorprendente? Que al igual que en el caso que exponía Enfermera Saturada, algunos de los robos venían de manos de pacientes o familiares de los enfermos.
De hecho, la propia Enfermera Saturada también ha vuelto a contar otra experiencia que le había sucedido en primera persona.

Atendiendo emergencias


Parece que para sustraer algo de valor no hace falta encontrarse en el mismo hospital o centro de salud. Varios usuarios han relatado que, incluso trabajando en ambulancias u otros vehículos sanitarios, se han visto damnificados por la 'picaresca' de algunas personas. 

¿Robos entre los propios compañeros sanitarios?


En la mayoría de los casos que se exponía a lo largo de este hilo de comentarios de Twitter se indicaba que pacientes, familiares de enfermos o personas ajenas al hospital eran los autores de muchos hurtos que ocurren en las habitaciones y salas de los hospitales. Pero ha habido quién ha planteado que las sustracciones también podían proceder de compañeros del servicio, algo que genera mayor inseguridad entre los profesionales sanitarios.