Redacción Médica
26 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 10:40

#EnPijamaAcurrar, la respuesta enfermera contra los disfraces sexistas

Los profesionales enfermeros comparten cientos de fotos que demuestran que su uniforme dista mucho de la típica imagen

Varios profesionales muestran su atuendo de trabajo. Twitter de @chuchencio.
#EnPijamaAcurrar, la respuesta enfermera contra los disfraces sexistas
Redacción
Domingo, 04 de febrero de 2018, a las 16:20
Las tradicional (y sexualizada) imagen de una enfermera ataviada con un uniforme que supone minifalta, escote y cofia no es real e irrita a las profesionales sanitarias. Para demostrarlo, y ante la enésima polémica por el disfraz de carnaval que vendían algunas cadenas de grandes almacenes o supermercados, los interesados han puesto en marcha la campaña más eficaz: cientos de imágenes de su uniforme laboral, muy alejado de la estereotipada percepción. 

En concreto, bajo el hashtag #EnPijamaAcurrar están recogiendo documentos gráficos que demuestran que tanto ellas como ellos comparten uniforme, y que éste está lejos de ser tan extremadamente sexy como se idealiza en los tradicionales disfraces. Precisamente han utilizado "pijama" para explicar que están trabajando, que bastante saturados se encuentran, y que lo que necesitan es comodidad en el atuendo para poder centrarse en sus responsabilidades. 

La idea partió de Rebeca Bruned Pons (@BrunedPons), que compartió una imagen con tres uniformes diferentes de los que ella utiliza en su trabajo para "dar ideas" a las tiendas que se plantean comercializar disfraces ante el próximo Carnaval. Pantalones largos, camisetas no demasiado ceñidas, mascarillas, gorros de tela o incluso traje completo de material aislante para evitar infecciones son algunos de los elementos que pueden verse en su tuit primigenio.

Además, aprovecha para mencionar también a TVE para que tome nota y evite representaciones de la enfermería erróneas, como ya ocurriera en su especial de Nochebuena

A la campaña se han sumado no solo mujeres que enseñan sus uniformes reales, lejos de ser hipersexualizados, sino también ellos, que demuestran que comparten la indignación de sus compañeras. Enfermeros de centros de salud y hospitales, de servicios de emergencias e incluso de cooperación internacional, todos ellos recordando que una falda corta, un escote, unos tacones y una cofia son elementos muy alejados de lo que es la realidad de la vestimenta enfermera.