Un médico colocándose la mascarilla en un hospital antes de entrar a quirófano.
Partos, guardias médicas y cenas 'sobre la bocina': "No soy un robot"
Una madre desata la polémica al quejarse de que durante su parto los médicos pidieron comida porque cerraba la cafetería
La violencia obstétrica sigue estando a la orden del día. Ante esto, un programa de Cuatro reunió a varias madres que habían pasado por una mala experiencia en el momento en el que fueron a dar a luz a un hospital. La polémica saltó con las declaraciones de una mujer que asegura que mientras ella estaba de parto, los médicos del quirófano "en lugar de preocuparse por mí cuando iba a parir, estaban pidiendo la cena porque cerraba la cafetería del hospital”.
Unas palabras que no han sentado bien a algunos facultativos y lo han reflejado en Twitter. "Otro capítulo de: los médicos no son personas, son robots", recrimina una sanitaria a través de sus redes sociales. "Yo me preocuparía más de un médico que no comió, y que probablemente tenga hipoglucemia", añade.
Otro capítulo de: los médicos no son personas, son robots.
Yo me preocuparía por entrar a quirófano con un médico q no comió, y que probablemente tenga una hipoglicemia. https://t.co/GxjwYCcTEt
— Clari C (@cclari6) May 11, 2023
"Perdona que me preocupe poder quedarme sin cenar en un turno de trabajo de 24 horas", recrimina un sanitario. Reconoce que entiende la emotividad del momento a nivel personal para la madre, pero a nivel médico "es un procedimiento bastante rutinario y con una tasa de complicaciones baja, no es una parada o una operación a vida o muerte que no puedas ni respirar".
Los médicos ironizan con las respuestas
Los comentarios del personal sanitario, por lo general, son similares y con la misma tónica. No entienden por qué se les trata de esa forma. "¿Sabes que cagamos también en las guardias? Y he tenido que salir a mear en medio de una entrevista porque mearse delante un paciente esta mal", añade otro especialista.
También se mezclan unas críticas con otras, tratando de ironizar con la situación. "Los médicos ya no solo copulan durante una guardia, ahora pretenden comer algo en 24 horas", defiende un facultativo. Unas declaraciones que hacen referencia a la critica que surgió hace unas semanas sobre la supuesta falta de dedicación de los profesionales a su trabajo durante las guardias.
Los médicos ya no sólo copulan como bonobos durante una guardia, ahora además pretenden comer algo en 24 horas.
— Doctor Vader (@DoctorSITHo) May 10, 2023
La violencia obstétrica, en el punto de mira
Otra profesional pone el foco en la importancia de tomar en serio la violencia obstétrica. "Por cosas como esta, no se toma en serio a las mujeres que verdaderamente sufren violencia obstétrica", analiza otra sanitaria. No quiere que se pierda la perspectiva de lo que realmente es ese tipo de acciones en quirófano, y que atañen tantas consecuencias.
1. Por cosas como esta, no se toma en serio a las mujeres que verdaderamente sufren violencia obstétrica.
2. En este caso lo que debería preocupar no es que estuvieran pidiendo comida durante un parto, si no que estuvieran atendiendo el parto sin haber podido comer. https://t.co/7CjQalLy4b
— desirée (@HearDesiRoar) May 11, 2023
Sin embargo, una matrona reclama a través de Twitter un poco de autocrítica, porque el parto es un momento muy especial para las mujeres. No considera que se pueda calificar como un maltrato, pero sí pide empatía. "Pedir comida en un quirófano o hablar de la boda a la que fui el otro día en un paritorio probablemente no sea violencia obstétrica pero seguramente es una falta de respeto para la persona que, fuera de contexto, está viviendo un proceso vital. Y yo alguna vez lo hice", reflexiona.
Pedir comida en un quirófano o hablar de la boda a la que fui el otro día en un paritorio probablemente no sea violencia obstétrica pero seguramente es una falta de respeto para la persona que, fuera de contexto, está viviendo un proceso vital. Y yo alguna vez lo hice.
— Matronicidio (@matronicidio) May 11, 2023
"En cuanto al programa del otro día Focus, estaba tratado de forma sensacionalista y se confunden situaciones de violencia obstétrica con otras que no lo son pero la actitud a seguir es la de la ginecóloga de San Pau, escuchar, autocrítica y reflexión, no la negación", sentencia en su intento por poner un poco de calma a la polémica.