Foto del perfil de Elsa Cabello en Twitter
Coronavirus | "Se despedían de su familia, sin aire, durante unos segundos"
Una enfermera cuenta lo doloroso que ha sido ayudar a los pacientes a despedirse de sus familias a distancia
La pandemia de coronavirusha supuesto un inmenso reto para los sanitarios no solo a nivel profesional, sino también desde el punto de vista físico y psicológico. Durante tres meses, han comprobado de primera mano las peores consecuencias del virus a través de los miles de pacientes que han perdido la vida. Muchos de ellos han tenido que despedirse de sus familiares desde la distancia. A veces, incluso en una llamada telefónica de pocos segundos.
Ayudando en este duro trance han estado médicos y enfermeras como Elsa (@elsitacabello). Aunque les "faltara el aire", antes de sedar o intubar a los pacientes, les permitían hablar con su familia durante "unos segundos", explica esta sanitaria. "Sabíamos (y sabían) que se estaban despidiendo".
TRISTEZA, cuando los pacientes pedían hablar con su familia por teléfono, antes de sedarlos e intubarlos, les faltaba el aire pero les dejábamos esos segundos. Sabíamos ( y sabían ) que se estaban despidiendo
— Elsa (@elsitacabello) June 8, 2020
Las más de 27.130 víctimas que ha causado hasta ahora el coronavirus han convertido a la tristeza en un compañero inseparable de muchos profesionales durante la pandemia. No ha sido el único, tal y como señalaba Elsa. A través de un hilo de Twitter, esta enfermera trataba de hacer una radiografía del abanico de emociones por el que han ido transitando ella y sus compañeros a medida que avanzaba la pandemia.
De la incertidumbre a la esperanza
La llegada de los primeros positivos, explica, provocó "incertidumbre" en su unidad, vaciada, transformada y adaptada, "en un solo día". Al shock inicial le siguió el miedo a enfrentarse a una "patología desconocida", enfundados en "EPI" y con riesgo para su familia. También rabia, cuando el médico decía "Ya.Paramos" y eran conscientes de la derrota "tras horas y horas de lucha".
MIEDO, necesitamos adaptarnos en tiempo récord. Pacientes con una patología desconocida, compañeros nuevos incluso sin experiencia, y a trabajar con EPIs.
— Elsa (@elsitacabello) June 8, 2020
Y más miedo fuera, y mi familia? Qué hago?
Dentro del torbellino de sentimientos, Elsa también destaca la "indignación", por haber tenido que trabajar con "mascarillas defectuosas" y ante aquellas personas "que no respetan las normas". Por último señala la "impotencia", al ver como sus compañeros se derrumbaban a consecuencia del "estrés y la fatiga".
Hoy esos sentimientos van cambiando, tímidamente se cuela la esperanza, la satisfacción y el orgullo, la fuerza necesaria que nos saca del abismo.
— Elsa (@elsitacabello) June 8, 2020
Porque nos hemos dejado la piel.
Porque lo hemos dado todo.
Y lo volveríamos a hacer.
El desarrollo de la pandemia ha hecho que estas emociones hayan ido cambiando "tímidamente" y convivan con otras como la "esperanza, la satisfacción o el orgullo". "Porque nos hemos dejado la piel. Porque lo hemos dado todo. Y lo volveríamos hacer".