Coronavirus y sanitarios: "Después de llorar recargamos pilas"
Profesionales comparten en las redes sus momentos de desahogo e impotencia durante la crisis del Covid-19
El miedo, el cansancio, la frustración, la impotencia, el estrés...Son algunos de los compañeros con los que se ven obligados a convivir estos días médicos y enfermeras en su lucha contra el Covid-19. Resulta difícil dar a basto cuando el número de afectados por coronavirus no deja de crecer, el estado de ciertos pacientes empeora y el sistema sanitario nacional se encuentra colapsado. La crisis está llevando a los profesionales al límite y derrumbarse, en ocasiones, es algo inevitable.
Twitter se ha convertido en escaparate de este tipo de historias en las que los sanitarios muestran su lado más humano. El usuario @jcolo, microbiólogo clínico en un hospital de Valencia, decidía hacer público uno de estos momentos de desahogo. Una consecuencia lógica después de un día repleto de tensiones y estrés.
Soy Microbiólogo clínico. Trabajo en un importante Hospital de Valencia y pertenezco a ese grupo de sanitarios responsables de hacer las pruebas del coronavirus.
— jcolo (@jcolo67) March 30, 2020
Suena el teléfono… pic.twitter.com/CoYuOdOrng
En unas 30 líneas, este tuitero describía una de sus jornadas habituales desde que empezara la crisis. El teléfono no deja de sonar y la presión va en aumento hasta que escuchar la voz de su mujer hace que no pueda más y se eche a llorar. Así, reflejaba precisamente este usuario la presión a la que están sometidos estos días los sanitarios responsables de hacer las pruebas del coronavirus.
Raúl Sánchez compartía en su perfil un relato parecido.
Amigos sanitarios, en estos días tan duros, ¿sabéis lo que significa ducharme cuando vuelvo del hospital a casa? significa el espacio sagrado para poder llorar con rabia y sacar la enorme impotencia que siento...perdonarme, pero no lo puedo evitar.
— Raúl Sánchez Pérez (@raulcaravaca) March 29, 2020
Para este cirujano en los Hospitales La Paz y Ramón y Cajal, la ducha se ha convertido en un espacio "sagrado" en el que descargar la tensión y la impotencia acumuladas. "Todos lloramos Raúl", escribía Regina Dalmau, en respuesta a su comentario. Un proceso "necesario" para después "recargar pilas", indicaba la cardióloga madrileña. Hay veces en las que las lágrimas pueden ser también de alegría...
Todos lloramos Raúl, es necesario. Pero después de llorar recargamos pilas. Hoy hemos llorado también con las enfermeras cuando han venido a recoger a un abuelito que se iba a casa, él lloraba con nosotros y entre aplausos.
— Regina Dalmau (@reginadalmau) March 29, 2020
Inma, radióloga intervencionista, también se sentía indentificada con el relato de Sánchez. Tal y como explicaba, fue en el camino de regreso a casa cuando se vino abajo.
Es normal. Todos necesitamos desahogarnos. A mi a veces me ha pasado en el coche de vuelta a casa. Mucho ánimo
— Inma D (@InmaDiPi) March 29, 2020
La desesperación y el miedo a un posible contagio son también motivo de lágrimas entre el personal sanitario.
Lloro porque a diario jugamos a la ruleta rusa. Sin mascarillas adecuadas, llevándolas una semana, sin equipos adecuados o caseros (que lo siento, pero no sirven para nada y muchos acaban en la basura,porque los hospitales no los admiten).
Lo peor es ser sanitario, no ignorante
— Enfermera ANTIBULO (@EAntibulo) March 29, 2020
La autora de este tuit, enfermera de profesión, hablaba del "pánico" que sienten los sanitarios al ver las peores consecuencias del Covid-19 en sus pacientes y el riesgo real de estar en esas mismas circunstancias. La falta de material y equipos de protección adecuados hace que cada jornada se convierta, asegura, en una "ruleta rusa".
Emi es otra de las trabajadoras del servicio de enfermería que sufre las consecuencias emocionales del Covid-19. En su caso, son lágrimas de enfado por todos aquellos que se saltan la curentena.
Salir de la guardia llorando, llegar a casa y seguir llorando. Hoy no ha sido un buen día. Vendrán más como este. De verdad, no sé a q cojones esperáis pra hacer caso y quedaros en casa. Necesitáis coger #Covid ó q acabe en UCI algún familiar vuestro para q toméis conciencia?
— Emi Pujadas (@EmiPujadas) March 27, 2020
Tras diez horas de guardia y sin poder contener el llanto, esta sanitaria española hacía el mismo llamamiento que Emi y pedía solidaridad por parte de todos a la hora de respetar el confinamiento y evitar el aumento de la curva de contagios.
Sanidad de España confirmó 1.002 pacientes fallecidos y 1.585 recuperados y 20 mil infectados
Ella grabó este video después de 10 hs de trabajo en el Sistema:
— (@Marcelitaojeda) March 20, 2020
#QuedateEnCasa pic.twitter.com/QpudJlE1Hg
"No aproveches que dejan sacar al perro para ir a dar paseos de 2 kilómetros ni para ir a comprar varias veces al día", recriminaba la facultativa. Desesperada, advertía también de la gravedad de la situación y aseguraba que esto "está empezando" pero lo que viene es "algo muy gordo". "Por favor, qQuédate en tu casa, tú que puedes"
Este fin de semana se viralizaban las imágenes de un médico de Arabia Saudí que lloraba amargamente al no poder abrazar a su propio hijo una vez llegaba a casa. Un vídeo que ayuda a reflejar la situación de impotencia que experimentan día a día los profesionales sanitarios.
A Saudi doctor returns home from the hospital, tells his son to keep his distance, then breaks down from the strain. pic.twitter.com/0ER9rYktdT
— Mike (@Doranimated) March 26, 2020
No faltan, eso sí, los mensajes de apoyo y de ánimo por parte de sus compañeros que viven situaciones muy similares cada día en primera persona.
Animo Compi! Los momentos duros sirven para aprender y evolucionar. Quizás sea este el momento de contar hasta diez. Habrá tiempo para todo. Aquí tienes un amigo para una buena charla y ayudarte a destapar el arcoíris que ahora seguro que está un poco escondido
— Jesús Bujalance (@jesusbh) March 31, 2020