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14 dic. 2019 11:51H
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Los profesionales no tienen una visión unánime ante este nuevo conflicto en la sanidad, que roza a Feijóo a menos de un año de las autonómicas

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 (EUROPA PRESS)

Garantizar la seguridad de las madres y de los bebés: es el argumento base con el que la Consellería de Sanidade justifica el paso de cerrar el paritorio del Hospital de Verín (Ourense) y el que, a su vez, esgrimen los detractores de esta decisión, que defienden las ventajas de la atención de proximidad y alertan de los riesgos de someter a una embarazada a punto de dar a luz a desplazamientos de "una hora o más en coche".

A las puertas de un pleno en el que volverá a cobrar protagonismo el último conflicto en la sanidad gallega, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció esta semana que se analizará la reapertura del paritorio si se dan dos premisas: se logran cubrir las dos plazas de pediatría (que habían quedado desiertas y se han vuelto a convocar) y los profesionales sanitarios lo recomiendan.

Personal del hospital comarcal ve "un cierto replanteamiento" en la postura de la Xunta, aunque temen que solo se trate "de un movimiento político para calmar la situación", ya que el conflicto roza a Feijóo a un año de las autonómicas. En todo caso, una portavoz de las matronas consultada por Europa Press avanza que se están planteando impulsar una campaña para atraer pediatras e intentar que se cubran las plazas para que el Ejecutivo autonómico "no tenga excusas".

Por su parte, fuentes de Sanidade consultadas por Europa Press apuntan que la voluntad siempre es "acercar los servicios a los ciudadanos", por lo que todas las decisiones están "en permanente reconsideración". Pero "la última palabra" es y será "de los técnicos".

No en vano, las mismas fuentes inciden en que más importante que la proximidad es que los ciudadanos, con independencia de donde vivan, tengan acceso a los servicios sanitarios "con la misma calidad y seguridad". Ginecólogos y matronas de Verín ven cuestionada su profesionalidad, aunque Sanidade rechaza este extremo.

LOS PARTOS EN LOS COMARCALES

Así, el conflicto ha ido evolucionando en las últimas semanas y se ha revelado como una cuestión poliédrica que no se sustenta en un solo argumento a pesar de que al principio se puso el foco casi de forma exclusiva en la caída del número de partos en la comarca y se apuntó a la pérdida de práctica clínica.

Según datos facilitados por Sanidade, en todos los centros sanitarios que dependen del Servizo Galego de Saúde se computaron en el año 2018 (último ejercicio cerrado) un total de 14.291 partos, de los que 1.715 (un 12 por ciento) se produjeron en los siete hospitales comarcales --Cee, Monforte, Burela, valdeorras, Verín, O Salnés y O Barbanza--.

Ninguno de los hospitales comarcales de la comunidad alcanza los 600 partos anuales que figuran en las recomendaciones de las guías a las que aluden tanto la Xunta como la Sociedad Gallega de Pediatría como criterio óptimo para dotar a un centro comarcal de unidad neonatal. De hecho, la media anual de partos en los comarcales no llega a los 300 partos y solo tres de los siete que hay, individualmente, los superan.

En concreto, si se analizan las cifras de 2018, el Hospital del Salnés computó el mayor número de partos (457), seguido por el Hospital de A Mariña (348) y el Hospital de O Barbanza (315). Por debajo de los 300 nacimientos estuvieron el Hospital de Monforte (208), el de Cee (176), el de Valdeorras (122) y, en último lugar, el de Verín (89).

Atendiendo a los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE) sobre nacimientos, en los ayuntamientos del área de influencia del Hospital de Verín nunca se alcanzó ni de lejos los 600 partos anuales, ni siquiera los 300, desde la inauguración del centro en el año 1994.

LA ATENCIÓN PEDIÁTRICA, ELEMENTO DIFERENCIAL

Entonces, ¿por qué se mantienen las maternidades de los hospitales comarcales? Fuentes de Sanidade consultadas por Europa Press inciden en que el número de partos no es la única variable a tener en cuenta en el objetivo último de garantizar la seguridad neonatal, pero subrayan que, en todo caso, la caída de nacimientos en el área de influencia de Verín es mucho más abrupta que en el resto y está por debajo de cien. "Es una decisión técnica que recomendaron los obstetras y pediatras del área", insisten.

Pero no hay unanimidad entre los profesionales. Y es que, si la Xunta se escuda en el documento firmado por los ginecólogos y pediatras del área ourensana y la Sociedad Gallega de Pediatría ha avalado esta decisión, matronas y ginecólogos del propio centro verinés están en contra y han sumado adeptos a su postura, tales como profesionales de otros hospitales comarcales e incluso el presidente de la Sociedade Galega de Xinecoloxía.

La Sociedad Gallega de Pediatría (Sopega) emitió en su día un comunicado, firmado por su presidente, José Ramón Fernández Lorenzo, en el que repasaba las recomendaciones "de mínimos" publicadas por la Sociedad Española de Pediatría y, específicamente, la Sociedad Española de Neonatología ideales para una unidad neonatal 'nivel I', la que correspondería a un hospital comarcal.

Y efectivamente, recoge que, según los niveles asistenciales de atención hospitalaria al parto, "parece prudente" no dotar de maternidad a hospitales que no tengan un área poblacional que genere una demanda superior a los 600 partos al año. Eso sí, con la excepción de que "razones de tiempos de desplazamiento o accesibilidad" aconsejen que sí la haya.

Pero alude a otros requisitos, entre ellos que "todas las unidades tendrán un médico responsable de la unidad neonatal" y que el médico responsable de la asistencia al recién nacido "deberá poseer el título de especialista en pediatría y sus áreas específicas". También que la unidad "deberá asegurar la asistencia durante las 24 horas del día y los siete días de la semana".

La cuarta recomendación es que, en un parto sin factores de riesgo o en una cesárea a término, debe existir "como personal mínimo" para atender al recién nacido una persona física "entrenada en reanimación neonatal inicial" y una persona localizable (de presencia inmediata) "entrenada en reanimación neonatal completa".

Así las cosas, Sanidade, al margen de recordar que los partos de riesgo ya se atendían en el hospital de referencia, en Ourense, admite que la falta de pediatras es otro elemento diferencial. Y es que el de Verín es el único hospital comarcal que no tiene pediatras en plantilla.

En O Barco hay un pediatra en plantilla y otra plaza vacante que se convocó en su momento y no se cubrió. Están yendo pediatras desde Ourense a cubrir las guardias. Mientras, en O Salnés hay cinco pediatras; en O Barbanza, cuatro; en Monforte, otros cuatro; en Burela, cinco; y en Cee, cuatro. Bajas o vacaciones se cubren con desplazamientos desde el hospital de referencia.

"HAY VÍAS DE SOLUCIÓN"

Aunque primero se apuntó "a la pericia", tanto las matronas como los ginecólogos del hospital comarcal --con el jefe de servicio, Javier Castrillo, al frente-- creen que la falta de pediatras y "los problemas de gestión" que ocasiona a Sanidade cubrir las guardias están "entre las claves" de una decisión que ven "política". Sanidade replica que las guardias de O Barco también se cubren con desplazamientos y "no hay ningún problema".

Pero una portavoz de las matronas ha recordado a Europa Press que la Justicia reprobó en su día el sistema de guardias de pediatría que funcionaba en O Barco. Y, junto con Castrillo, apuntan que el servicio "se quería cerrar desde hace años". Como ejemplo, señalan a las dos plazas convocadas en junio después de que se jubilase el último pediatra vinculado al hospital. "Quedaron desiertas, es cierto, pero hubo quien ni se enteró de esas interinidades", ha señalado Castrillo.

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