La campaña “Mi historia continúa”, impulsada por la Alianza MSD-AstraZeneca y apoyada por la Asociación Mama Ovario Hereditario (AMOH) y la Asociación de Afectadas por Cáncer de Ovario (ASACO) con motivo del Día Mundial del Cáncer de Ovario, utiliza como escenarios los intercambiadores de Madrid, varias líneas de autobuses y Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Con esta iniciativa se quiere recordar que los avances en investigación están permitiendo que cada vez más mujeres prolonguen su supervivencia tras un diagnóstico de cáncer de ovario.
Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se estima que en 2026 se diagnosticarán 3.767 nuevos casos de cáncer de ovario en España.[i] La mayoría de las pacientes con cáncer de ovario se diagnostican en etapas avanzadas, debido a la naturaleza insidiosa de la enfermedad, con síntomas tardíos e inespecíficos que se pueden confundir con otras situaciones clínicas.
Pese a su alta letalidad, en los últimos años se ha observado un cambio. Los avances en los métodos de diagnóstico y en la cirugía, así como en la medicina de precisión, con nuevas terapias dirigidas, el uso de biomarcadores, el mayor conocimiento de la patología, la mayor preparación de los profesionales y la concienciación de la población, entre otros factores, han permitido un incremento del número de pacientes que alcanzan supervivencias cada vez más prolongadas.
[Así, esta iniciativa pone el foco en una realidad cada vez más presente: la de las mujeres que han superado el cáncer de ovario o conviven con la enfermedad durante largos periodos de tiempo, conocidas como largas supervivientes, un grupo de pacientes cada vez más visible gracias a la mejora del pronóstico y a los avances en el abordaje clínico de la enfermedad.1 De hecho, gracias a los avances científicos y a la mejora en el abordaje clínico, el 51,6 % de las pacientes con cáncer de ovario en España viven al menos cinco años tras el diagnóstico.
En este contexto, la campaña ‘Mi historia continúa’ pone el foco en una realidad que está cambiando: cada vez más mujeres afrontan nuevas etapas de vida tras un diagnóstico de cáncer de ovario, lo que plantea nuevas necesidades de seguimiento y apoyo. “Queremos visibilizar que la historia de muchas pacientes no termina con el diagnóstico ni con el tratamiento. Cada vez más mujeres continúan su vida tras la enfermedad, por lo que requieren una atención integral que acompañe también esa nueva etapa”, explica Rute Álvarez, directora médica de Oncología en MSD España.
Por su parte, Marta Moreno, vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de AstraZeneca, subraya: “Desde la Alianza de MSD - AstraZeneca trabajamos para impulsar no solo la investigación, sino también una forma de abordar el cáncer que tenga en cuenta todas las dimensiones de la enfermedad. En el caso del cáncer de ovario, cada vez más mujeres viven durante más tiempo con la enfermedad o después de haberla superado, y eso hace necesario avanzar hacia modelos de seguimiento que respondan mejor a sus necesidades a largo plazo”.
En este sentido, la campaña pone el acento en que, gracias a los avances en el conocimiento molecular, la cirugía, la quimioterapia y las terapias dirigidas, cada vez más mujeres con cáncer de ovario viven más tiempo en España.4 Estas mujeres que conviven con la enfermedad pueden afrontar retos que pueden ir más allá del control oncológico, incluyendo la persistencia de síntomas y efectos secundarios derivados de la enfermedad y su tratamiento, la incertidumbre sobre su evolución, así como un impacto significativo en su bienestar emocional, social y funcional, que puede dificultar la recuperación de su vida personal, social y laboral.
Ante esta realidad, las asociaciones de pacientes destacan cómo estos retos se traducen en nuevas necesidades en el día a día de las mujeres. Marcelo Ruz, secretario de la Asociación Mama Ovario Hereditario (AMOH), pone el foco en el impacto emocional de esta etapa. “Después del tratamiento, muchas mujeres se enfrentan a un momento complejo en el que necesitan apoyo para redefinir su día a día. En los casos de predisposición genética, además, hay que gestionar cómo esa información afecta también a la familia y al entorno más cercano”.
Por su parte, Charo Hierro, presidenta de la Asociación de Afectadas por Cáncer de Ovario (ASACO), destaca que este nuevo escenario obliga a ampliar la mirada sobre el bienestar de las pacientes. “La posibilidad de una larga supervivencia nos plantea nuevos retos a los que debemos responder. Es necesario prestar atención a aspectos como la calidad de vida, la salud emocional o el impacto en la vida personal y sexual; por esta razón, es imprescindible desarrollar recursos de superación que acompañen a las pacientes y a sus allegados en esta etapa”.
‘Mi historia continúa’ se enmarca en un compromiso sostenido de la Alianza MSD-AstraZeneca con la mejora de la atención oncológica. Ambas compañías colaboran desde hace años en el desarrollo de soluciones innovadoras para los cánceres ginecológicos, impulsando ensayos clínicos, programas de formación médica y proyectos de humanización asistencial. En septiembre de 2024, ya presentaron el Informe HEaLS (Health Evidence achieving Long Survival), donde proponían un modelo de seguimiento multidisciplinar centrado en las largas supervivientes de cáncer de ovario avanzado.
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